¿A partir de qué edad los niños comen solos?

¿A partir de qué edad los niños comen solos?
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Un tema que preocupa a todos los padres es la alimentación de los niños ya que, como no hablan aún, no sabemos si tienen hambre o no y, como responsables de su nutrición, cometemos algunos errores en la cantidad, variedad y horarios para iniciar los buenos hábitos alimenticios.

Recordemos que su desarrollo se da de manera individual, algunos crecen a pasos agigantados y otros van paso a paso, además van descubriendo que algunas cosas son más cómodas que papá o mamá las hagan por ellos, como el alimentarlos, por lo que se van acostumbrando a no hacerlo solos. Otro gran error es no darle a conocer la variedad de alimentos que puede comer de acuerdo a su edad ya que omitimos los que a nosotros no nos gustan o producen algún malestar olvidando que sus gustos y organismo son distintos al nuestro, a menos que ya se haya detectado alguna alergia alimenticia.

Debemos procurar que la hora de los alimentos sea un momento agradable, no te desesperes ni grites para que no sienta imposición o que se hace como castigo, si se establece horarios irán formando parte de su rutina diaria y su organismo le estará pidiendo alimento, por lo que no será impuesto y lo aceptará sin mayor problema. Evitemos el solo darles líquidos (leche con cereal) por comodidad y/o falta de tiempo, esto hará que rechace los sólidos y se vuelva flojo para masticar.

¿A partir de qué edad los niños pueden ir al gimnasio?

¿A partir de qué edad los niños pueden ir al gimnasio?

En un gimnasio se pueden realizar muchas actividades, desde natación, bicicleta estática, actividades de grupo coordinadas y máquinas. Cuando hablamos de la edad a partir de la cual los niños pueden ir a un gimnasio, debemos distinguir entre este tipo de actividades, ya que algunas se pueden hacer desde bebés, mientras que los entrenamientos de fuerza no se recomiendan hasta la adolescencia, y siempre dirigidos por un experto.


Si tu pequeño no quiere comer, no te desesperes, probablemente se siente satisfecho y lo único que desea es jugar o dormir, no lo malacostumbres a darle probadas a cada momento, respetemos horarios, comerán lo que le sirvas si le permites llegar con suficiente hambre. Tampoco lo persigas por toda la casa si ya camina con la comida, estaremos creando un nuevo juego para ellos. Aunque sean pequeños, acostumbremos a darles su alimento siempre en un lugar fijo.

 

Sabemos que hay alimentos que debe consumir, pero si en su momento de dárselos a comer notaste desagrado consulta con el pediatra cómo puedes hacer la sustitución o combinación para que los consuma, procuremos no incurrir en el error de siempre prepararle su comida favorita con tal de que coma. Debe aprender a comer de todo o lo que has preparado, de no ser así permítele comer lo más que pueda de los alimentos que hay en la mesa, no habrá sustitución, si no quiere comer, antes de acostarse solo dale algo ligero, pero nada más (será buena opción que consultes con su pediatra o especialista en nutrición infantil qué alimentos puede consumir por la noche).


A partir del año el niño irá explorando los alimentos con sus manos, a los 18 meses empezará a utilizar la cuchara, a los 2 años habrá perfeccionado su uso correcto y a los 3 años podrá iniciar a comer solo. Es importante que no olvidemos que cada niño es un mundo, no los presionemos y respetemos sus tiempos, seamos buenos observadores y a aprovechemos los momentos en que muestren interés para irles enseñando y formando hábitos que requerirán de mucha paciencia, es un reto más en su proceso de crecimiento.


Los niños deben tener un lugar en la mesa ya que es un miembro de la familia, permítele que escoja el suyo y que coma solo, aunque juegue con la comida, de este modo comerá más alimentos que quizás antes rechazaba.


Si solo se dedica a jugar o aventar la comida, retírasela por unos minutos y, cuando se haya tranquilizado, vuelve a dársela. Si continúa haciéndolo, retírasela definitivamente y se quedará sin comer, debe conocer que esto es consecuencia de su comportamiento y que se quedará sin comer hasta la cena.


Cuando nuestro hijo ha logrado su madurez motriz gruesa podrá tomar la cuchara y llevarla a la boca sin tirar alimentos (motriz fina), cuando lo haya logrado, inicia con el manejo del tenedor infantil, enseñándoles qué alimentos se comen con cuchara y cuáles con tenedor.


Debe comer pausado y masticar bien los alimentos ya que de eso dependerá una buena digestión. Evitemos prender el televisor a la hora de comer o jugar, ya que eso impide la convivencia familiar y es un distractor.


Recordemos que los horarios y los hábitos son importantes en las rutinas alimenticias de los niños como: lavarse las manos antes de comer, no masticar con la boca abierta, no subir los codos a la mesa, pedir las cosas por favor, dar las gracias… no importa si aún no habla, debe escucharlo y ver siempre que los adultos se conducen con buenos  modales.


Lo ideal es que entre el año y los tres el pequeño adquiera el hábito de comer solo y con buenos modales, pero si llega a los cinco años y no lo ha logrado no es por inmadurez, sino porque hemos cometidos errores en las rutinas y horarios: el niño puede demandar atención y sabe que, si no come, mamá le insistirá y se sentará con él, le dará de comer en la boca o le preparará su platillo preferido.


Si no quiere comer, no le insistamos, llegará el momento en el que sentirá hambre y comerá. No discutamos con ellos, platicad con vuestros hijos y llegad al acuerdo de que, cuando terminen de comer, podréis estar juntos. De este modo ellos aprenderán y crecerán evitando las discusiones y solucionando las cosas a través de la negociación y el diálogo.


Fuentes:

- Folcar, Lidia (2017), “Aprender a comer solo”. Ed, Almuzara. 

-Rocío Ramos-Paul, Luis Torres. “Mi hijo no quiere comer”. Ed. Aguilar.

Redacción: Edgar Corona

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