Adenoma hipofisiario y embarazo

Adenoma hipofisiario y embarazo
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Los adenomas hipofisarios consisten en tumores benignos que implican el aumento de la glándula hipófisis y una segregación excesiva de hormonas. Durante el embarazo, el tratamiento dependerá del tamaño de dicho tumor y de los síntomas que provoque.

Un adenoma hipofisario es un tumor benigno que se produce en la hipófisis, una glándula cerebral encargada de regular un gran número de hormonas. Los adenomas hipofisarios son los tumores que afectan al lóbulo anterior de esta glándula y son el tipo más común de tumores en la hipófisis. La mayoría de las veces suelen ser de carácter benigno y son más comunes en la población de entre 35 y 45 años de edad. Este tipo de alteraciones puede afectar a casi un 20% de la población, pero muchas veces no se diagnostican porque pueden ser asintomáticos.

 

Los adenomas hipofisarios se clasifican en funcionales y no funcionales. Los primeros segregan hormonas específicas de manera excesiva, y los segundos no producen hormonas, sus síntomas suelen ir asociados a un crecimiento excesivo del propio tumor y sus efectos en los tejidos y órganos adyacentes.

 

El adenoma hipofisario más frecuente es el prolactinoma, con una tasa de incidencia de entre el 25 y el 70%, que produce un exceso de la hormona prolactina, seguido del adenoma que secreta la hormona del crecimiento y de los adenomas no secretores.

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El tratamiento más común de los adenomas hipofisarios es su resección quirúrgica y tratamientos que compensen el exceso hormonal. En el caso de los prolactinomas, el tratamiento suele ser diferente: en los de tamaño pequeño consiste en suministrar medicamentos (agonistas de dopamina) que reducen la producción de prolactina y provocan la disminución paulatina del tumor. En caso de que el adenoma sea demasiado grande o que no responda al tratamiento con medicamentos, habrá que proceder a su extracción.

 

¿Y en el caso de embarazo?

 

Durante el embarazo se produce un aumento de la glándula hipófisis, y en caso de que haya adenoma hipofisario, este también puede aumentar su tamaño. Los prolactilomas son los tumores hipofisarios más frecuentes en mujeres en edad fértil y son la tercera causa de infertilidad femenina.

 

Los síntomas referidos al exceso de la hormona prolactina implican: secreción de leche fuera del embarazo o galactorrea, amenorrea e infertilidad y disminución del interés sexual. En relación con el tamaño del tumor los síntomas pueden ser: dolores de cabeza, dificultad o pérdida de la visión o algún otro síntoma relacionado con la invasión de los tejidos cercanos.

 

Si una mujer que presenta un prolactiloma desea quedarse embarazada, se presentan varias opciones según el caso y tamaño del tumor:

 

- La primera opción es en los casos de microlactinoma: se suele prescribir tomar la medicación hasta que la menstruación se vuelva regular y los niveles de prolactina se regulen. Una vez conseguido, ya puede intentar concebir y el médico decidirá si debe suspender el tratamiento de manera definitiva o temporal. Más del 90% de las mujeres pueden quedar embarazadas mientras están tomando agonistas de dopamina. En caso de que el adenoma sea de tamaño muy pequeño es probable que ni siquiera se precisen resonancias magnéticas porque seguramente no aumentará de tamaño. 

 

- En el caso de tumores de gran tamaño o macrolactinomas se deberá continuar con los tratamientos durante la gestación, especialmente en los casos en los que el tumor puede aumentar de tamaño y provocar problemas en la visión o ceféalas muy fuertes. Algunos cirujanos pueden recomendar extirpar el tumor antes de intentar el embarazo.

 

En ningún de los dos casos, microlactinomas o macrolactinomas, la lactancia está contraindicada, aunque siempre deberá ser el médico quien lo valore según el caso.


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Fecha de actualización: 06-04-2015

Redacción: Irene García

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