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Piel y embarazo, ¿cómo cuidarla después del verano?

Piel y embarazo, ¿cómo cuidarla después del verano?

Durante el embarazo es normal tener la piel más delicada por los cambios hormonales y el aumento de volumen de sangre en el cuerpo. Si a eso le sumamos los efectos nocivos del cloro, la sal del mar, el sol,… es normal que al terminar la época estival nuestra piel y nuestro cabello se hayan visto resentidos

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Regenera tu piel

 

La estación que más castiga la piel es el verano. Esto se debe principalmente a la exposición excesiva a los rayos solares, que provoca una mayor deshidratación dérmica (con la lógica pérdida de textura y flexibilidad), aunque también los aires acondicionados, el cloro de las piscinas, la sal… dañan la salud de la dermis.

 

Las alarmas que nuestra piel nos da para conocer que necesita un cuidado inmediato son la aparición de grietas y manchas. Estos efectos no deben tomarse sólo como un problema antiestético, sino también como un síntoma de que la piel está dañada.
 

 

- Bebe mucha agua y consume abundante fruta y verdura para hidratar tu piel desde dentro.

 

- Usa cremas hidratantes a diario. Para el rostro, lo mejor es que uses los primeros días una mascarilla especial y después una buena crema hidratante por la mañana y una nutritiva o reparadora por la noche, para regenerar los tejidos. Para el cuerpo también debes usar una crema hidratante. El truco para lograr recuperar la piel es la regularidad y la constancia.

 

- También se consiguen muy buenos resultados con los baños de vapor, que abren los poros y eliminan las impurezas dejando la piel muy suave.

 

- Exfolia tu piel. De esta forma, se eliminan las células muertas que durante los meses de verano se han ido acumulando en la piel, a la vez que se renueva y se facilita la hidratación. Además, exfoliar la piel ayuda a prolongar el bronceado.

 

- Durante el embarazo suelen aparecer melasmas o manchas oscuras, una hiperpigmentación de la piel que se produce por los cambios hormonales. Son marcas grandes que, aunque no tienen un origen solar sino hormonal, empeoran con el sol. De hecho, se aclaran en invierno y se oscurecen en verano; y normalmente desaparecen al dar a luz. Usa una crema de protección alta durante toda la gestación y, si no desaparecen tras el parto, existen varias técnicas modernas para eliminarlas completamente: cremas despigmentantes o blanqueadoras, fotoestimulación o Terapia Fotobiológica.

 

¿Pies secos?

 

Los pies son extremadamente sensibles, sobre todo la planta, ya que está repleta de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas.Y el embarazo no contribuye precisamente a que pasen por su mejor momento, ya que se hinchan a causa del calor, el aumento de peso, etc.
 

 

-Procura andar descalza siempre que sea posible por la hierba, la arena de la playa o las alfombras, ya que activa la circulación de la sangre y el pie transpira y descansa mejor.

 

-Si tienes callos o durezas, utiliza una piedra pómez cada dos o tres días para eliminarlos.

 

-Aplícate una crema hidratante específica, dándote masajes.

 

-Hazte la pedicura cada 15 días. Simplemente con una lima o una piedra pómez puedes lograr una piel más suave. Otra opción es usar un exfoliante, ya sea para pies o el mismo que se usa para el cuerpo.

 

- Usa a diario una crema especial para las grietas. Si eres constante, verás que éstas desaparecerán rápidamente.
 

 

Un pelo más sano y brillante

 

Después del verano nuestro pelo se resiente de las altas temperaturas, el cloro, la sal del mar y demás. Para recuperar su belleza, debes:
 

 

- Utilizar un champú equilibrado con un pH neutro adecuado para los cabellos castigados.

 

- Nutrir tu cabello con un baño de aceite específico. Estos tipos de aceites están pensados para nutrir e hidratar el cabello castigado y no engrasan. Se aplica en medios y puntas y se deja unos minutos de exposición para que penetre bien dentro de la estructura del cabello; esta operación se puede hacer una vez por semana durante un mes, y después, para su mantenimiento, una vez por semana según la calidad del cabello.

 

- Aplicarte una mascarilla después de cada lavado. Algunas requieren aclarado y otras son de uso nocturno (para tenerla durante toda la noche y lograr un acabado perfecto).

 

- Cortarte las puntas para sanearlas.

 

- Moderar el uso del secador, ya que deshidrata y, también, ablanda la queratina.
 

 

Para los niños

 

Los niños reciben el triple de radiación ultravioleta que los adultos, dado que su piel es más fina y su pigmentación menor, absorbiendo así más cantidad de estos rayos. Al ser una piel mas delicada, debes tener en cuenta no solo protegerla durante la exposición solar, sino también después.

 

Por eso, báñale con agua tibia tras la exposición al sol, ya que, si le has metido en la piscina o en la playa, eliminarás restos de cloro o sal que pueden dañar su piel.

 

Una vez limpio, extiéndele por todo el cuerpo un after sun con hidratante, para ayudar a restaurar la suavidad de su piel.

 

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Fuente:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Fecha de actualización: 08-09-2010

Redacción: Irene García

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