Las cefaleas y el embarazo

Las cefaleas y el embarazo
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Durante los nueves meses de gestación son muy comunes los dolores de cabeza, sobre todo en el primer trimestre y hacia el final, motivados principalmente por los cambios hormonales y el aumento del volumen de sangre en la embarazada. Si el paracetamol no es suficiente para aliviar el dolor, puedes probar con compresas frías, una ducha, técnicas de relajación…

¿Por qué son tan comunes?

Los dolores de cabeza son muy frecuentes en la gestación, principalmente por los cambios hormonales (el aumento de estrógenos conduce a una congestión sanguínea y vasodilatación que incrementa las cefaleas).

 

Pueden aparecer tanto en mujeres que nunca las han padecido o bien como exacerbación de un síntoma ya presente fuera del embarazo. El momento de aparición más típico es el primer trimestre.

 

Otras causas de este molesto dolor son los cambios metabólicos que se producen en los primeros meses (es frecuente una disminución de la glucosa sanguínea que induce una disminución de la tensión arterial acompañada de mareos y cefalea) y los hemodinámicos (aumenta el volumen de sangre que se acompaña de hipotensión y vasodilatación sanguínea).

 

Las migrañas o jaquecas son otra clase frecuente de dolor de cabeza. Los especialistas estiman que alrededor del 15% de las que sufren jaquecas las experimentan por primera vez cuando están embarazadas (con mayor frecuencia en los primeros tres meses).

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Las migrañas producen un dolor punzante que va de moderado a fuerte, por lo general en un lado de la cabeza. Duran de 4 a 72 horas (si no se tratan) y se agravan con la actividad física. Están acompañadas también de otros síntomas, como náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz o al ruido.

 

Algunas mujeres que padecen migrañas tienen lo que se denomina migraña con aura, o sea, dolores de cabeza precedidos por síntomas entre los que se incluyen alteraciones visuales (como por ejemplo destellos brillantes de luz y manchas negras), pérdida de sensibilidad u hormigueo, debilidad y dificultades en el habla. Estos síntomas pueden comenzar una hora antes que el dolor de cabeza y durar hasta una hora.

 

Afortunadamente, alrededor de dos tercios de las mujeres que son más propensas a las migrañas notan que mejoran durante el embarazo. Otras no notan cambios o incluso descubren que los dolores de cabeza se hacen más frecuentes e intensos.

 

¿Cuándo hay que llamar al médico?

La mayor parte de los dolores de cabeza de estos nueves meses son molestos pero inofensivos, tanto para la mamá como para el bebé. Sin embargo, en ocasiones sí es un síntoma de un problema más serio. Por ejemplo, en el segundo o tercer trimestre del embarazo, podría ser un signo de preeclampsia severa, un síndrome grave del embarazo que incluye tensión arterial alta, proteínas en la orina y otros cambios. Si tus cefaleas se acompañan de los siguientes síntomas, consulta a tu ginecólogo:

 

- Si el dolor es repentino y explosivo o produce un dolor violento que llega incluso a despertarte en medio de la noche.

- Está acompañado de fiebre y rigidez en el cuello.

- Se te nubla la vista, te cuesta hablar o sientes somnolencia.

- Está acompañado de congestión nasal, dolor y presión debajo de los ojos o dolor en los dientes (puede ser un signo de sinusitis).

- No desaparece con ningún tratamiento o se repite con frecuencia.

- Si ves manchas, aumentas de peso abruptamente, sientes dolor en la parte superior derecha del abdomen y se te hinchan las manos o la cara (síntomas de preclampsia).

- Viene acompañado de náuseas y vómitos.

 

¿Se pueden prevenir?

Ciertos hábitos aumentan las posibilidades de sufrir dolor de cabeza. Aunque no siempre funcionará, seguir los siguientes consejos te puede ayudar a tener menos cefaleas y más leves:


- Evita la hipoglucemia y come cada dos o tres horas. Para evitar que te bajen los niveles de azúcar en la sangre (una causa muy común del dolor de cabeza), ingiere porciones más pequeñas de comida, pero más a menudo. Si estás en la calle, lleva contigo algo para comer (galletas saladas, fruta, yogur). Evita ingerir azúcar de forma directa, por ejemplo comiendo dulces y golosinas, porque puede hacer que el azúcar de la sangre alcance niveles inestables con aumentos y disminuciones abruptas. Y además no te olvides de beber abundante cantidad de agua para permanecer bien hidratada.


- Ciertos alimentos incrementan los dolores de cabeza. Observa si alguno te afecta a ti y elimínalo de tu dieta. Comidas que contienen glutamato monosódico, nitritos (comunes en los embutidos como las salchichas o el salami), sulfitos (que se usan como conservantes para las ensaladas y que también se encuentran en muchas frutas desecadas), endulzantes artificiales, ciertos frutos secos, queso madurados, como el manchego, el gruyère o el azul, y productos lácteos cultivados, pescado ahumado, chocolate, la clara de huevo, la naranja y alimentos que se fermentan o conservan en vinagre pueden desencadenar una cefalea. No le pasa a todo el mundo, pero quizá a ti sí; para averiguarlo, lleva un diario para apuntar lo que comes cada día y cuándo te duele la cabeza, a ver si hay relación. 

 

En verano, un mayor consumo de leche fresca por las mañanas, de frutas como la fresa o la naranja en el postre; de atún en conserva y tomate como ingredientes en las ensaladas, de marisco, o de carne no fresca (conservada durante más de 48 horas en el frigorífico), facilitan la ingesta de cantidades altas de histamina, una molécula que aumenta el riesgo de padecer ataques de migraña, según un estudio realizado por la catedrática en Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona Carmen Vidal

 

La histamina está presente en todos los alimentos de la dieta cotidiana y el cuerpo la metaboliza a través de la enzima diaminooxidasa (DAO). De hecho, el 95 por ciento de los migrañosos estudiados han demostrado tener un déficit de dicha enzima, lo que provoca una acumulación de histamina en el cuerpo que contribuye a desencadenar más cefaleas.


- Limita también el consumo de vino u otras bebidas alcohólicas, pues además de contener mucha histamina, el alcohol inhibe la acción de la enzima DAO antes descrita.


- Mejora tu circulación sanguínea evitando las estancias prolongadas de pie o el dormir boca arriba.


- Evita las situaciones estresantes.


- Haz un poco de ejercicio. Hay pruebas de que el ejercicio practicado de forma regular puede disminuir la frecuencia y la intensidad de las jaquecas y reducir el estrés que te puedan causar los dolores de cabeza por tensión.


- Realiza ejercicios de relajación como los de respiración profunda, yoga, meditación o simplemente cierra los ojos e imagínate una escena tranquila.

 

Remedios para la embarazada

El paracetamol no es dañino para el desarrollo del feto, por lo tanto puedes tomar uno cada 6 u 8 horas si no se te pasa el dolor. Es mejor eso que aguantar estoicamente. Sin embargo, debes evitar el consumo de medicamentos como la aspirina y cualquier otro analgésico que contenga ergotamina o ibuprofeno.

 

Si ya padecías migrañas antes de quedarte embarazada, es probable que tampoco te sirvan los medicamentos que tomabas antes; consulta con tu médico.

 

Otros remedios caseros e inofensivos son:

- Descansa en lugares oscuros, apartada de la luz. Siéntate o túmbate en una habitación a oscuras colocándote una compresa fría en la frente o sobre aquellas partes de la cabeza donde sientas el dolor.


- Presiona los puntos de la cabeza y cuello donde se concentra el dolor realizando un pequeño masaje, muchas veces suele ser más eficaz que una aspirina.


- En ocasiones, una ducha o un baño con agua tibia es suficiente para “lavar” el dolor y hacerlo desaparecer.


- Aficiónate a la reflexología y a los masajes. Mirado por el lado bueno, ya tienes la excusa perfecta para dejarte caer por un spa más a menudo. Los beneficios del agua o los masajes pueden ser lo que necesites para quitarte ese “peso” de encima.


- No olvides descansar y dormir en un espacio con aire fresco y ventilado.
 


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Fuentes:

Estudio de la Asociación Española de Pacientes con Cefalea (AEPAC) y el laboratorio DR Healthcare https://dr-healthcare.com/tag/migradao-study/

Carmen Vidal, Catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Barcelona.

Fecha de actualización: 18-08-2010

Redacción: Irene García

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