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Dolor de ombligo en el embarazo

Dolor de ombligo en el embarazo

Muchas embarazadas se quejan de que les duele el ombligo solo con rozarlo. Generalmente no es una situación grave y suele deberse a la rápida distensión de la piel por el crecimiento del bebé. En estos casos, con unos sencillos consejos se puede aliviar el dolor.

 

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Indice

 

¿Por qué duele el ombligo durante el embarazo?

La zona del ombligo se ve sometida durante la gestación a una gran tensión debida, por una parte al crecimiento del bebé en el útero, que produce un desplazamiento de los órganos del abdomen para ganar espacio. Además, la piel y la musculatura se van tensando cada vez más lo que hace que esta zona esté muy sensible.

Muchas embarazadas no notan nada, pero otras se quejan de un intenso dolor alrededor del ombligo, en la zona periumbilical, tan fuerte a veces, que les duele son con rozarlo.

A veces este dolor puede ser debido a alguna enfermedad distinta del embarazo, como una apendicitis, onfalitis o una hernia umbilical. Pero normalmente estas patologías de medicina van asociadas a otras molestias, como fiebre y vómitos en el caso de la apendicitis o una protrusión (bulto) del ombligo en el caso de una hernia.

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También puede estar causado por una infección intestinal, aunque el dolor irá acompañado de vómitos, malestar, diarrea y fiebre.

Si no hay ninguna causa aparente del dolor, se relaciona simplemente con el rápido crecimiento de la tripa que produce una distensión tan brusca que la piel no tiene tiempo de adaptarse y da tirones, produciendo esa molestia.

Además, el ombligo se tensa y se sale hacia afuera, por lo que queda al descubierto y más expuesto a roces y daños.

Normalmente este dolor se pasa al dar a luz ya que la tripa vuelve poco a poco a su ser. El ombligo también vuelve a su tamaño y forma anterior, aunque no siempre vuelve a quedar exactamente igual, sobre todo tras varios embarazos.


¿Cómo evitar el dolor?

Si te molesta mucho el ombligo, después de consultar a tu médico y descartar cualquier otra patología, puedes seguir estos consejos para aliviar las molestias:

- Aplícate hidratante a diario en la zona de la tripa. Así, además, evitarás la aparición de las estrías, que pueden aumentar el dolor en la zona. 

- No cojas peso de manera brusca, engorda poco a poco y lo recomendado en cada mes. Lleva además una dieta sana y equilibrada.

- Si te lo recomienda tu médico, puedes usar una faja de embarazo para sostener la tripa.

- Mantén el ombligo siempre limpio y seco tras el baño.

- Cuando te duela mucho, colócate una bolsa de agua caliente sobre la zona (cuidado con las quemaduras).

- Haz ejercicio físico de manera regular para evitar el exceso de peso y ciertas molestias. Caminar, el pilates o el yoga para embarazadas o la natación son ejercicios muy recomendables en estos meses.

- Usa ropa cómoda y transpirable que no te presione en la zona abdominal.

- Si el ombligo se ha salida hacia fuera y te molesta con el roce, puedes cubrirlo con una venda para protegerlo.

- Si llevas un piercing en el ombligo, quítatelo en cuanto sepas que estás embarazada para evitar daños al crecer la tripa u posibles infecciones.

- Duerme boca arriba o de lado, pero solo en las primeras semanas de gestación. En cuanto la tropa crezca, deberás dormir siempre de lado para evitar que el peso del bebé aplaste la vena cava inferior y cause el síndrome de hipotensión supina.

En general, estas molestias no son peligrosas para el bebé ni para el embarazo, así que deberás cuidarte y tener paciencia, ya que se pasarán en cuanto nazca el bebé y el cuerpo vuelva a su estado anterior.

 


Fuente:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Fecha de actualización: 16-10-2020

Redacción: Irene García

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