¿Cómo superar la depresión posparto?

¿Cómo superar la depresión posparto?
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Este trastorno de la salud mental puede afectar a madres de todo tipo: primerizas, multíparas, que han tenido un embarazo sencillo o que han pasado por un embarazo problemático… Independientemente de la situación de cada caso, se trata de una alteración 100% tratable.

La Depresión Posparto (DPP) forma parte del espectro de enfermedades mentales perinatales. Es decir, de todos los trastornos mentales relacionados con el embarazo y que tienen lugar en el periodo de gestación y del año posterior al parto. La DPP es la enfermedad puerperal más frecuente entre otras, como el Trastorno de Pánico Posparto, de Estrés Postraumático o de Psicosis Posparto.

 

La Depresión Posparto ha sido un aspecto relativo a la maternidad obviado durante muchos años. Recientemente está ganando la visibilidad y concienciación necesarias para que las mujeres estén más informadas sobre sus síntomas y tratamientos. Se calcula que alrededor del 19,2% -es decir, casi 2 de cada 10- de las mujeres experimentan DPP tras tener a su bebé.

 

Visibilizar este hecho es importante, ya que está muy extendida la percepción social de que la madre debe estar feliz y exultante en el momento del nacimiento de su bebé, algo que muchas veces detiene a las mujeres para reconocer y tratar sus síntomas de DPP, o sobrellevarlo sin ayuda.

 

Puede darse en cualquier mujer y no se han encontrado relaciones claras causa-efecto para la aparición de la DPP, pero existen ciertos factores que indican que una mujer puede contar con mayor probabilidad de desarrollar DPP:

Depresión Posparto: síntomas de alerta

Depresión Posparto: síntomas de alerta

La Depresión Posparto no es un mito, de hecho, las cifras revelan que 2 de cada 10 mujeres padecen este problema tras nacer su bebé. Cuanto antes se trate, menos consecuencias tendrá para la madre, el padre y el bebé, por lo que es muy importante conocer las señales de alerta.

 

- Depresión anterior o ansiedad. Aunque alrededor del 50% con DPP no habían sufrido depresiones anteriores.

 

- Historial familia de depresión o enfermedades mentales.

 

- Altos niveles de estrés (por los cuidados relativos al bebé o por otras razones familiares, personales o profesionales)

 

- No contar con una red de apoyo, ya sea de familiares o amigos.

 

¿Cómo se muestra?

 

Los síntomas de la DPP varían en cada persona, pero pueden incluir:

 

- Dificultad para superar las tareas diarias. Puede que notes que te supone un esfuerzo especial algo tan básico como cuidarte a ti misma o a tu bebé, o levantarte por la mañana, salir a la calle…

 

- Hábitos alimentarios alterados. Comer mucho más o menos de lo normal.

 

- Apatía o abulia. Perder interés por cosas que antes te interesaban, o por tu entorno (tu pareja, amigos, bebé) es un síntoma frecuente de depresión a veces poco conocido. Estar deprimido no tiene por qué implicar estar triste todo el tiempo, a veces se refleja en, precisamente, una depresión de los sentidos y sensaciones, en una pérdida de interés y disminución de la respuesta afectiva.

 

- Ansiedad o ataques de pánico. La sensación de estar nerviosa continuamente o los ataques de pánico puntuales (periodos en los que se sufre un miedo intenso de manera involuntaria) pueden ser otro síntoma de DPP.

 

- Inestabilidad emocional. Sentir que no controlas tus emociones y que estas son drásticas y sin causa aparente (tristeza, enfado…)

 

- Pensamientos destructivos. Pensar en hacerte daño a ti misma o al bebé es un síntoma grave de DPP.

 

Es habitual que en los primeros diez días tras el parto se produzca la llamada tristeza posparto o baby blues. Alrededor de 8 de cada 10 madres lo experimentan en mayor o menor medida. En este periodo se pueden tener sentimientos depresivos, irritabilidad o tristeza. Si ves que estos continúan unas dos semanas después del posparto, acude a un profesional ante la posibilidad de que estés experimentando DPP.

 

100% tratable

 

Sean leves o graves, los síntomas pueden aliviarse con la atención médica adecuada. No tratar, o no hacerlo de manera adecuada, la DPP puede implicar que esta se prolongue y conlleve peores consecuencias para la madre, el bebé y la relación de pareja.

 

El tratamiento para la DPP, dependiendo de sus síntomas, puede ir desde una terapia de apoyo y ayuda psicológica a la prescripción de algún medicamento que ayude a superar los síntomas.

 

Que te receten un medicamento para tratar tu depresión posparto no tiene por qué implicar que tengas que dejar de dar el pecho a tu hijo. Hay múltiples medicamentos que son compatibles con una lactancia segura, ya que no entrañan peligros para el bebé. La página web e-lactancia es una de las más recomendadas por colectivos como la Asociación Española de Pediatría para consultar la compatibilidad de cientos de medicamentos con la lactancia. Si te recetan un medicamento y quieres asegurarte (además de con lo que te diga tu médico) de si es seguro, puedes consultarlo ahí.

 

Desarrollar Depresión Posparto no es tu culpa, de la misma manera que no es tu culpa ponerte enferma o resfriarte. Así que, si percibes ciertos síntomas que indiquen que puedes estar experimentando este problema de salud, no dudes en verbalizarlo en tu entorno y pedir ayuda profesional.

 

 

Referencias:

- Asociación Americana de Psicología. Depresión Posparto. https://www.apa.org/pi/women/resources/reports/postpartum-depression-spanish.pdf

- Healthy Children. La depresión posparto y la lactancia. https://www.healthychildren.org/Spanish/ages-stages/baby/breastfeeding/Paginas/postpartum-depression-breastfeeding.aspx

- Aeped. Depresión Posparto y lactancia. http://www.aeped.es/foros/dudas-sobre-lactancia-materna-profesionales/depresion-posparto

 

Imagen: Zack Minor


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