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Cómo superar el miedo al parto

Cómo superar el miedo al parto

La inminente llegada del recién nacido puede crear una gran ansiedad a la mujer por el temor al dolor, a los posibles riesgos que existen para el bebé y para la madre y a no saber o no poder responder de forma adecuada en los momentos más importantes. La información, la confianza y la compañía son los tres factores clave para superar la lógica inquietud ante el parto.

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El parto es un momento trascendental en la vida de la mujer. Afrontarlo sin temor es fundamental para disfrutar plenamente del embarazo y vivir intensamente la magnífica experiencia que supone el nacimiento de un hijo.

Conocer a fondo la mecánica del parto es uno de los primeros pasos para evitar, por ejemplo,el miedo al dolor. Las contracciones uterinas, que se suceden de forma rítmica durante un número variable de horas y son imprescindibles para que se pueda dilatar el cuello del útero hasta permitir el paso del feto hacia el exterior, se experimentan como una sensación dolorosa. La mujer debe ser consciente de que el dolor aumentará progresivamente en frecuencia e intensidad, pero también debe saber que no será un dolor continuo, que prácticamente desaparecerá al finalizar cada una de las contracciones y que en esos momentos de descanso disfrutará de un notable alivio.

En la percepción del dolor tienen mucho que ver el umbral de cada gestante, esto es, su particular capacidad para soportar los estímulos  dolorosos, la velocidad de dilatación, que hará que se produzca un mayor o menor número de contracciones y es diferente en cada mujer y en cada parto, la práctica de técnicas y ejercicios de relajación que permitan controlar la ansiedad y las posibilidades que para minimizarlo ofrecen los distintos tipos de analgesia que existen.

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El papel del padre en el parto

El papel del padre en el parto

Como cada familia es distinta, en vez de hablar de padre o pareja es preferible hablar de acompañante. Pero independientemente del tipo de familia que tengamos, para el día del parto debemos saber qué persona va a ser nuestro apoyo y prepararla para ello.

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Los riesgos que el parto puede suponer tanto para el bebé como para la madre, al igual que las dudas sobre la propia capacidad de respuesta en los instantes decisivos y el temor a la responsabilidad que representa traer un hijo al mundo, son asimismo importantes fuentes de inquietud, pero contar con la información adecuada contribuye a hacer que la situación se afronte con mayor seguridad.

Los cursos de preparación al parto, que por lo general cuentan con un amplio temario y se desarrollan durante el embarazo de modo progresivo, permiten resolver muchas dudas en un ambiente cordial. El personal sanitario que controla la gestación, por su parte, debe saber explicar los síntomas del parto, cuándo es necesario acudir al hospital, qué tipo de analgesia se puede utilizar y en qué momento se puede aplicar. Es importante confiar en el equipo que va a atender el parto, e incluso es conveniente acudir con antelación al hospital para saber cómo se accede a las urgencias, cómo son los lugares en los que se va a desarrollar la dilatación y el expulsivo... Si además existe la posibilidad de conocer al personal que va a encargarse de la asistencia, mucho mejor.

La colaboración activa de la pareja, o de la persona que se ha designado como acompañante en el momento del parto, es asimismo de gran ayuda. Su presencia en las clases de preparación al parto, su implicación a lo largo de todo el embarazo, su conocimiento de los pasos que hay que dar en el momento en que se inicien las contracciones y su actitud positiva a lo largo del parto facilitarán sin duda la tranquilidad de la madre.

 


Fuente: Ramón Usandizaga Elío, profesor titular del departamento de Obstetricia y Ginecología de la propia Universidad Autónoma y jefe de sección de la Unidad de Suelo Pélvico del Hospital Universitario La Paz.

Fecha de actualización: 16-04-2020

Redacción: Irene García

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