Tatuajes, piercings y embarazo

Tatuajes, piercings y embarazo
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Si tu deseo es el de hacerte un piercing o un tatuaje durante el embarazo, la posibilidad de cumplirlo o no dependerá del criterio que cada centro tenga.

Moda y embarazo: ¿Misión imposible?

Moda y embarazo: ¿Misión imposible?

De repente llega una mañana en la que abres la puerta de tu vestidor y te das cuenta de que nada de lo que hay dentro te sirve. Hace ya un par de semanas que ibas con el botón del pantalón desabrochado, ocultándolo bajo la camisa, pero ahora la situación es crítica: ya no es el botón el único que se resiste a cerrarse, ahora la cremallera también se ha aliado en el boicot

En el caso de los tatuajes son varios los factores que debes tener en cuenta antes de emprender tal acción:

El feto corre menos riesgos de sufrir algún trauma si esperas a hacértelo hasta el segundo trimestre de gestación, ya que en el primero su tamaño es muy pequeño y le resultaría casi imposible soportar el ataque de algunos agentes químicos que para su madre son apenas perceptibles y dañinas.
 

Existen hospitales y ciertos centros clínicos que no aplican la anestesia epidural si la mujer tiene un tatuaje en la parte donde se ha de inyectar. Si esa es la zona donde tenías pensado hacerte el dibujo consulta antes en el centro hospitalario que te corresponde cuál es su política de actuación ante este hecho.
 

El bebé puede ser contagiado a través de la sangre de su mamá de las enfermedades a las que ella pueda ser susceptible, es el caso de la hepatitis B o el VIH. Ambas pueden contraerse a través de una aguja sucia o mal esterilizada, por tanto busca centros y expertos en tatuajes donde los procesos de higienización sean visibles al público y fiables en cualquier caso.
 

La mayor preocupación es... ¿cómo quedará el tatuaje tras el parto?, ¿deformado?, ¿sobre un tejido con estrías?, ¿perderá color? No tienes que preocuparte de la estética del tatuaje tras el parto ya que todo es evitable si lo mantienes constantemente hidratado durante la gestación. Retornará a su estado y apariencia inicial tras el parto.
 

Es importante que avises al tatuador de que estás embarazada. En caso de que se produzca algún incidente es mejor que puedas saber dónde localizarle y cómo contactar con él.

 

En el caso de los piercings las recomendaciones son casi idénticas. La perforación debe hacerse utilizando instrumentos limpios y seguros.

¿Y los piercings en el ombligo? Se recomienda a las embarazadas quitárselo porque en muchas ocasiones el ombligo sale hacia fuera. La incisión o agujero donde estaba colocado el pendiente puede abrirse e incluso rajarse resultando muy doloroso. Algunas mujeres optan por sustituir el pendiente por un hilo o lana gruesa para evitar que el agujero se cierre. De esta forma, y tras el parto, puedes volver a lucir piercing en tu vientre plano.


Fuente: Mercedes Calderón Arjona, gerente de centro estético.

Redacción: Almudena Villoslada

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