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¿Puede una embarazada comer queso?

¿Puede una embarazada comer queso?

La alimentación en el embarazo siempre ha supuesto una gran preocupación en la mujer embarazada. Siempre existen miedos sobre alimentos prohibidos en la gestación cuyo consumo puedan afectar al desarrollo normal del bebé. En el caso de los quesos, es muy frecuente que las gestantes pregunten en las consultas si su consumo está prohibido en el embarazo o no.

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Evitar las infecciones bacterianas también forma parte de los cuidados que la mujer debe tener durante el embarazo. Infecciones como la toxoplasmosis, la salmonelosis y la listeriosis, que pueden representar un peligro no solo para ella sino también para el bebé que espera.

 

Las bacterias pueden causar daños al feto, interfiriendo en su desarrollo.

 

El queso puede ser un añadido saludable a la dieta durante el embarazo si se come con abundancia de verduras, ácidos grasos omega 3 y muy poco azúcar refinado. Si eres de las mujeres que gusta comer de distintos tipos de queso, en el embarazo debes tener ciertas precauciones, sobre todo con los llamados “quesos blandos”.

 

Algunos científicos recomiendan prescindir de algunos tipos de queso durante el embarazo. Existen unas limitaciones para el consumo de quesos que detallamos:

- El motivo es que, al ser menos ácidos y contener más humedad que los quesos duros, permiten que el crecimiento de bacterias como la listeria sea mayor.

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Y tambien:

- Las mujeres embarazadas tienen una probabilidad aproximadamente 10 veces mayor de contraer listeriosis que otros adultos sanos. Se estima que 1/6 de todos los casos de listeria se presentan en mujeres embarazadas.

- La listeriosis se contrae al consumir carne de res, carne de pollo, pescados y mariscos, y productos lácteos listos para consumir que están contaminados con L. monocytogenes. También puede contraer listeriosis al consumir alimentos contaminados procesados o envasados en condiciones antihigiénicas, o al consumir frutas y verduras contaminadas a través de la tierra o del estiércol utilizado como fertilizante.

- La mayoría de las veces, las mujeres embarazadas infectadas con listeriosis no se sienten enfermas. Sin embargo, pueden transmitir la infección a sus bebés no nacidos sin siquiera saberlo. Por esta razón, la prevención de la listeriosis es muy importante.

 

Los estudios demuestran que es posible que las mujeres hispanas embarazadas tengan una mayor incidencia de casos de listeriosis que las mujeres embarazadas no hispanas. Probablemente esto se deba a que es posible que estas mujeres elaboren y coman queso blando casero y otros alimentos tradicionales elaborados con leche sin pasteurizar. El queso blando, también conocido como queso fresco, es un queso casero tradicional preparado con leche sin pasteurizar, muy consumido por los hispanos, que ha provocado abortos espontáneos, la muerte de recién nacidos y partos prematuros a causa de la L. monocytogenes.

 

Para prevenir el riesgo de padecer listeriosis, las mujeres hispanas embarazadas no deben comer quesos blandos caseros ni otros alimentos tradicionales elaborados con leche sin pasteurizar. Al igual que todas las demás mujeres embarazadas, deben respetar las precauciones de seguridad alimentaria mencionadas anteriormente.

 

En general no es recomendable comer todos los quesos blandos madurados, incluso los que están hechos con leche pasteurizada, como son el Brie, Feta, quesos con venas azules, queso blanco, queso panela, queso azul, cambonzola, camembert, chaumes, crottin, lymeswold, pont eveque, tallegio, vacherin, a no ser que se cocinen bien previamente o que estén procesados con leche pasteurizada. Asegúrate de que la etiqueta diga: “hecho con leche pasteurizada” (made with pasteurized milk). Estos quesos tienen riesgo de causar la listeriosis.

 

No son recomendables tampoco los quesos no pasteurizados, como el Fontina, especialmente si se trata de un queso blando, ya que también pueden ser causa de listeriosis y salmonelosis.

 

Son recomendables los quesos moderadamente curados: queso asiago, caerphilly, cheddar, chesire, derby, gloucester, edam, emmental, feta, haloumi, jarlsberg, lancashire, mozzarella, paneer, parmesano, pecorino, provolone, red leicester, port salut, y wensleydale.

 

Entre los quesos blandos se recomiendan el bel paese, boursin, el requesón, el queso crema, la cuajada de queso, el queso fresco, el mascarpone, monterey jack, el queso Philadelphia, los quesos para untar, Petit-Suisse, Quark y el ricotta pasteurizado.

 

Mediante altas temperaturas podríamos eliminar la listerioris, por lo que se debe cocinar el queso hasta que salgan burbujas, o hierva. Sin embargo, hay ocasiones en las que el calor no es suficiente para destruir la bacteria, por lo que lo más seguro es consumir quesos duros.

 

Recuerda siempre lavar tus manos antes y después de cocinar, usa tablas separadas para evitar la contaminación de tus alimentos, evita comer alimentos crudos y consume productos que estén pasteurizados.

 

Referencias:

https://www.fda.gov/Food/ResourcesForYou/HealthEducators/ucm083476.htm

http://www.infodoctor.org/bandolera/baul/healpregs.html


Fecha de actualización: 30-08-2018

Redacción: Irene García

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