Por qué y cómo llevar a cabo el Porteo ergonómico

Por qué y cómo llevar a cabo el Porteo ergonómico
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Llevar a tu bebé cerca de ti tiene muchos beneficios para ambos y puede resultar más práctico que el carrito. Pero ¿cómo llevar a un bebé porteado de forma correcta para los dos?

El sistema de porteo lleva existiendo desde que existe el ser humano. Durante siglos los padres hemos llevado a nuestros hijos en nuestro pecho o nuestra espalda.

 

Sus beneficios van más allá de las ventajas prácticas que tiene ir con nuestro hijo mientras tenemos las manos libres. Colectivos como el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid Madrid (CPFCM) recomiendan el porteo ergonómico frente al carrito para el transporte de los niños. 

 

Beneficios del porteo ergonómico

 

- Evita la plagiocefalia. Permite disminuir el tiempo que el bebé pasa tumbado. 

 

- Previene y favorece la curación de la luxación congénita de cadera o displasia. La postura que se produce en el porteo respeta la fisiología del niño, con las piernas en abducción y flexión (es decir, separadas y flexionadas) y con su columna vertebral con ligera flexión (formando una C).

Apraxias infantiles

Apraxias infantiles

La apraxia es un trastorno del desarrollo psicomotor y neurológico caracterizado por la imposibilidad de llevar a cabo un movimiento aprendido y familiar; es decir, el niño conoce el movimiento que quiere realizar pero, a pesar de tener la capacidad física y el deseo de realizarlo, no puede lograrlo.

 

- Favorece la estimulación visual y auditiva, el aprendizaje del lenguaje y ayuda a la socialización. Un porteo ergonómico se produce con el bebé mirando hacia el porteador. esto les permite poder observar su entorno sin sobrecargarse, algo que es especialmente positivo para los pequeños con algún problema neurológico o retraso psicomotor.

 

- Favorece la higiene postural del porteador. Llevar al niño bien pegado al cuerpo y cerca del centro de gravedad del adulto ayuda a mantener una posición de espalda erguida.

 

- Fortalece en vínculo afectivo. Está comprobado que el contacto físico provoca la secreción de hormonas como oxitocina, con un impacto muy positivo en las emociones.

 

¿Cuándo?

 

Sobre cuándo empezar el porteo, hay sistemas para todas las edades, pero desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan esperar a los 4 meses para empezar a portear a nuestro hijo para evitar posibles peligros de asfixia o mala respiración cuando aún son muy pequeños. ¿Y hasta cuándo? No hay límite, siempre que se respete la fisiología postural del niño y adulto. Mientras quieras y puedas seguir porteando a tu hijo y él te lo pida, puedes seguir usando portabebés.

 

Cómo llevar a cabo un porteo ergonómico

 

- La posición de la espalda del bebé varía en función de la edad. Cuanto más pequeños son, menos erguidos deben ir, con su espalda formando un C. A partir del año, la espalda no va tan curvada, aunque nunca debe ir completamente recta en un sistema de porteo.

 

- Las piernas abiertas, en forma de M o ranita. Levemente flexionadas y ligeramente más altas que las nalgas.

 

- Sentados sobre el culete, no colgando de los genitales.

 

- Mirando hacia el portador. Ir mirando hacia delante ocasiona una posición forzada de su espalda, no les permite reposar la cabeza y les hiperestimula. Además, no tener la referencia visual de sus padres, especialmente cuando son pequeños, no es lo mejor para ellos. Para bebés mayores, se puede optar por porteos a la cadera o espalda, que les permite una mayor visibilidad, pero respeta su fisiología.

 

- Con la cara del bebé libre, evitando que el cuello esté flexionado hacia atrás.

 

- Posición alta. La cara del bebe debe estar a una altura en la que le puedas dar un beso sin agacharte demasiado. Así, permites el contacto visual, una respiración correcta de tu bebé y se reparte mejor el peso sobre tus caderas sin cargar lumbares.

 

- Pegado al cuerpo. Comprueba que si te agachas no se despegue demasiado de tu cuerpo.

 

- Las tiras del sistema de porteo deben ser anchas y en una posición intermedia entre hombro y cuello.

 

- Evitar que la cara vaya apoyada en el cuerpo del adulto y vigilar con frecuencia que el niño respira libremente.

 

Distintos en función de la edad

 

Desde el fular elástico, la mochila ergonómica, la bandolera, el Mei Tai, el Pouch…hay diferentes modelos de porteo con los que se puede respetar la fisiología del bebé y el porteador. Dependiendo de los conocimientos de los padres en porteo (algunos tienen que ser manualmente regulados), el uso que se les quiera dar (excursiones, paseos por la ciudad…) o la edad de nuestro hijo, optaremos por uno u otro. Eso sí, siempre atendiendo a la reglas básicas de porteo ergonómico.

 


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