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Labio leporino

Labio leporino

Es una malformación congénita muy frecuente y muy llamativa, pero con cirugía puede desaparecer totalmente sin dejar secuelas. Este defecto congénito consiste en una hendidura o separación del labio superior, que puede ser simple o doble según afecte a uno o a los dos lados. Esta malformación se crea por la fusión incompleta de los procesos maxilar y nasolateral del embrión (en los tres primeros meses de embarazo) y es uno de los defectos de nacimiento más frecuentes (supone un 15% del total).

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Indice

 

¿Qué es el labio leporino?

Normalmente se acompaña del paladar hendido (palatoquisis), una condición en la cual el velo del paladar presenta una fisura o grieta que comunica la boca con la cavidad nasal. Puede estar afectado solo el paladar suave que está junto a la garganta, o incluir el paladar duro formado de hueso y afectar también al maxilar.

Las causas por las que se produce esta malformación no están claras. Algunos estudios apuntan a factores ambientales (fármacos, pesticidas, falta de vitaminas, drogas, etc.) que reaccionan con ciertos genes específicos interfiriendo en el correcto desarrollo del cierre del paladar y del labio. Otros hablan de herencia genética o de una combinación de ambos, ya que si una persona nace con labio leporino, las posibilidades de tener un hijo con esta enfermedad, sin tener en cuenta ningún otro factor, se elevan de 1 a 14.

Además de suponer un problema estético, en algunos casos esta patología puede afectar al habla y a la alimentación.
 

Complicaciones del labio leporino

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Lactancia con pezón plano o invertido

Lactancia con pezón plano o invertido

El bebé al mamar no se agarra del pezón sino de la areola. Con su lengua empuja el pecho y no el pezón, por lo que en principio el pezón plano o invertido no debería impedir la lactancia materna, aunque sí puede dificultarla, especialmente si la madre es primeriza y no sabe cómo hacerlo.

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Algunos bebés con labio leporino tienen problemas serios para alimentarse correctamente (tanto si se habla de lactancia materna como de artificial). Por eso, se han diseñado aparatos especiales que les permiten mamar sin dificultades.

Asimismo, debido al desarrollo incompleto del paladar y de los músculos palatinos, tienen una mayor propensión a contraer infecciones de oído. Será necesario un control riguroso del otorrinolaringólogo para evitar daños permanentes al oído (como hipoacusia).

Estos pequeños también pueden tener problemas dentales. Deben ir al odontopediatra lo más pronto posible para asegurarse de que las mandíbulas tienen el tamaño correcto y los dientes nacen en la posición adecuada. Es importante un cuidado extra de su higiene bucal ya que son más propensos a padecer caries.
 

Tratamiento del labio leporino

El único tratamiento posible es la cirugía. Normalmente esta se lleva a cabo entre las 6 semanas y los 9 meses de vida. Según la severidad del defecto puede requerirse una cirugía posterior si el problema afecta gravemente al área de la nariz.

Un paladar hendido generalmente se cierra dentro del primer año de vida, de manera que el habla del niño se desarrolla normalmente. Algunas veces, se utiliza un dispositivo protésico temporalmente para cerrar el paladar, de manera que el bebé pueda alimentarse y crecer hasta que se pueda llevar a cabo la cirugía. En ocasiones, estos niños necesitan la ayuda de un logopeda.

Aunque el tratamiento puede extenderse durane varios años y necesitar varias cirugías, la mayoría de los niños con labio leporino y paladar hendido pueden lograr una apariencia, desarrollo del lenguaje y alimentación normales.


Fuente:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial https://www.nidcr.nih.gov/espanol/temas-de-salud/labio-leporino-paladar-hendido/informacion-adicional

Fecha de actualización: 31-05-2020

Redacción: Irene García

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