¿Por qué se sienten los bebés fascinados por los espejos?

¿Por qué se sienten los bebés fascinados por los espejos?
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Una de las actividades favoritas de los bebés es tan simple como observarse en un espejo. La razón principal es pura evolución. Los bebés nacen con una predilección innata de fijarse en los rostros humanos para, con el tiempo, poder reconocer aquellos familiares de los que no lo son. 

Una de las visiones favoritas de los bebés son los rostros humanos. Sin importar demasiado de quién sea (aunque siempre le será más fácil reconocer la de su madre, su padre o un hermano/a, a quienes ve más a menudo). De hecho, uno de los juguetes de bebé más populares es el espejo. Por sí solo o incorporado en otros juguetes, un espejo irrompible es siempre un regalo ganador para un bebé.

 

Pero ¿de dónde viene esa fascinación por los espejos, o -más bien- por los rostros humanos? El reconocimiento de objetos empieza muy temprano en la vida del bebé. hay estudios que señalan que desde que son recién nacidos -con un campo de visión de unos 30 centímetros- ya son capaces de reconocer una cara.

 

Y es que, como explican científicos del MIT (Massachusetts Institute of Technology), los bebés nacen ya con la capacidad de reconocer caras como una especia de mecanismo natural para conectar con su cuidador/a. Esto se demostró en que, cuando se mostraba a recién nacidos una imagen de tres puntos dispuestos como una cara humana (dos para ojos, uno para boca), se quedaban más rato mirando dicha imagen que cualquiera de tres puntos dispuestos de cualquier otra manera.

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Se trata de una capacidad desarrollada a lo largo de nuestra larga evolución. Los bebés nacen con la capacidad de distinguir los rostros y, muy pronto, reconocer los que le son familiares de aquellos que no. Y es que los bebés nacen dependientes de su entorno, por lo que prestar atención a los rostros faciales e ir desarrollando el reconocimiento de caras es una base fundamental para nuestro desarrollo como seres sociales.

 

Así que la razón por la que a los bebés les gusta tanto verse reflejados en los espejos es la misma por la que se queda mirándote fijamente cuando le hablas o le haces expresiones: su predisposición innata para fijarse y reconocer rostros.

 

Una fácil manera de saber si ya se reconoce

 

Seguro que a veces has mirado a tu bebé contemplar su reflejo y has buscado señales de que ya había desarrollado la habilidad de reconocerse en su reflejo. Un método empleado por los psicólogos es poner una manchita de color en la cara del bebé (con pintalabios, con una cera…) y dejarle contemplarse en un espejo. Si tratan de borrar o tocar la mancha en el reflejo, es un síntoma de que ya saben que el reflejo del espejo es ellos mismos. Si continúan jugando como si nada, aún no han alcanzado ese hito de auto-reconocimiento. No te sorprendas si aún no la ha alcanzado, es una habilidad que, aunque no lo parezca, requiere una serie de destrezas cognitivas que requieren de tiempo para desarrollarse (muchos lo alcanzan en torno a los 20 meses, aunque depende de cada bebé).

 

Estimúlale con un espejo

 

Estimúlale con un espejo. Pon un espejo frente a su cara. No muy lejos; su visión aún es relativamente corta y distingue mejor aquello que esté cerca. Señala su reflejo, observa cómo lo mira, toca su nariz, su boca, su pelo… Aprovecha para poner uno irrompible también en la cuna o en la silla del coche (así, de paso, ya que es mejor que vaya a contramarcha, también le podrás ver tú la cara desde el asiento delantero en el reflejo).

 

El espejo y su reflejo ayuda al bebé a enfocar, seguir imágenes, explorar las expresiones faciales, promover el desarrollo social…hasta que un día sea capaz de reconocerse a sí mismo en el reflejo que tanto le gusta mirar. Así que déjale entrenar mientras lo pasa bien. 


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