Preparados, listos...¡a gatear!

Preparados, listos...¡a gatear!
comparte

Durante su primer año de vida, los bebés aprenden diferentes maneras de desplazarse por el espacio. A los seis meses descubren que pueden pasar ellos solitos de la posición boca arriba a boca abajo, y alcanzar sus propios juguetes u otros objetos. Después desarrollarán su capacidad de locomoción y durante uno o dos meses, en torno a los 8 o 9, descubrirán que pueden desplazarse arrastrándose con su cuerpo, para ir, poco a poco, mejorando hasta alcanzar el gateo, una etapa que resulta muy importante en su desarrollo motor ya que les aporta múltiples beneficios musculares y cognitivos. Es por ello que resulta fundamental que papás y mamás intenten favorecer al máximo esta práctica entre sus hijos

Aprendiendo a gatear

Aprendiendo a gatear

A partir de los 7 meses de edad los bebés comienzan a descubrir el mundo por sí mismos al gatear. Sin embargo, cada vez son más los niños que empiezan a andar sin pasar por la fase del gateo, lo que repercute negativamente en su desarrollo, ya que gatear favorece la visión, el tacto, el habla, el equilibrio, la manualidad, la orientación y la propia percepción

El dominio de esta destreza no le resultará sencillo e incluso en algunas ocasiones le podrá causar un leve sentimiento de frustración, por lo que tu apoyo será fundamental para que no desista en su esfuerzo.

Tigex y las fisioterapeutas Paula Gómez y Celia López nos muestran 4 ejercicios prácticos para que los papás ayuden a sus bebés a gatear correctamente y sin moverse de casa.

Ejercicio 1: ¡A calentar! Para enseñar a los más pequeños a gatear es muy recomendable activar primero sus funciones motrices con la práctica de estiramientos de brazos y movimientos de pies. Un ejercicio muy práctico es la bicicleta, que consiste en estirar al bebé sobre una superficie plana y mover de forma circular sus piernas emulando el movimiento del pedaleo.


Ejercicio 2: ¡Llama su atención! Una vez el bebé está preparado para comenzar, deberéis situaros a cierta distancia y conseguir que el bebé vaya hacia vosotros. Es muy efectivo captar su atención llamándole y haciendo ruido.


Ejercicio 3: ¡Consigue que venga hacia ti! Ahora ya habéis conseguido captar la atención del pequeño y éste se dirige hacia vosotros. Pero si esta labor resulta complicada, es muy posible que pueda cansarse y desistir en su objetivo, por ello se recomienda mostrarle su juguete preferido, así el bebé estará muy motivado para gatear y recuperar a su “compañero de juegos”.

Y para los más experimentados… A los bebés les encanta que sus papás compartan su aprendizaje con ellos, así que puede ser recomendable, a la par que divertido, gatear junto al pequeño para que éste imite y aprenda los movimientos.

Beneficios del gateo

Algunos bebés no gatean nunca y comienzan a caminar sin pasar por la fase del gateo, si bien, gateando el niño entra en contacto con el ambiente que le rodea, aprenderá a captar el espacio y podrá descubrir sus posibilidades sensoriales.

El gateo favorece una correcta formación de las caderas, de forma que cuando el niño se ponga de pie las caderas se encuentren mejor preparadas para soportar el peso de todo el cuerpo.

Mejora la coordinación ojo-mano. Este aspecto es importante ya que influirá en las destrezas manuales.

El movimiento del gateo fortalecerá sus músculos, articulaciones y tendones. Además, irá adquiriendo la capacidad de coordinar sus movimientos, lo cual le permitirá un mayor rendimiento físico y una mayor competencia.

Ayuda al desarrollo de la musculatura intrínseca de la mano, que repercutirá en una correcta precisión de agarre.

Fuentes: Tigex

Redacción: Lola García-Amado

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×