Ejercicios de estimulación para bebés de 10 meses

Ejercicios de estimulación para bebés de 10 meses

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Ejercicios de estimulación para bebés de 10 meses

Llegó la etapa de empezar a poner límites y ser un poco más estricta. A esta edad quieren explorar absolutamente todo y un firme “no” no lo detendrá en su afán de querer conocer su entorno.

Ahora podrá erguirse aunque todavía necesitará apoyo; hay casos en que algunos niños a esta edad ya pueden dar pasos solos, lo que exige tener grandes habilidades de coordinación y equilibrio, así que no es conveniente que lo incites a caminar solito hasta que no esté totalmente preparado para ello.

Asimismo, algunos niños ya pueden entender órdenes, como por ejemplo: “Di hola”, “levanta las manos”, etc.

Los hábitos del sueño se mantienen constantes, aunque estos varían de un niño a otro. Si tu pequeño tiene problemas para conciliar el sueño, antes de dormir relájalo con una mecedora o leyéndole un cuento. Y en el día, cuando el bebé está activo, el juego es la mejor forma de lograr una buena relación y lazo afectivo con tu pequeño.

En resumen, a los 10 meses tendrás un niño inquieto, curioso, que gatea con agilidad, se pone de pie con apoyo, da pasos con ayuda, camina alrededor de los muebles; si está de pie, se sentará fácilmente y ya se inclina y voltea con gran habilidad.

Aquí es básico que el niño pase la mayor parte del tiempo jugando en su cuarto; que lo reconozca como su ambiente y como el lugar seguro donde encontrará sus juguetes y actividades.
 

Estimulación motriz

Para estimular el intento de erguirse y caminar: Deja al niño apoyado en la cama o en algún mueble y llámalo mientras le muestras su juguete preferido. A medida que vaya avanzando hacia él, apláudele y dile: “Muy bien”.

Para enseñarlo a dar pasos hacia adelante: Una vez que el niño pueda caminar a lo largo del mueble, ahora puedes llevarlo cogiéndolo de las manos. Ponte detrás de él, sujeta sus manos y empújalas ligeramente hacia delante para que empiece a dar pasos. Poco a poco ve disminuyendo tu ayuda.

Para ejercitar la acción de dar pasos apoyado de un mueble con una mano, y con la otra, agarrado de tu mano: Pon al niño cerca de la cama; se apoyará en ella y con la otra te dará la mano. Camina lentamente hacia delante. El pequeño se mantendrá agarrado de tu mano, y con la otra, tendrá que levantarla para ir buscando el apoyo de la cama. Poco a poco podrá caminar con sólo sostener tu mano.

Para estimular los movimientos de precisión: Ofrécele cajas y enséñale a ponerle sus tapas; muéstrale cómo abrirlas. También puedes usar tuppers. Dale una botella de plástico y enséñale cómo poner y quitar el tapón de corcho o de rosca. Al principio tendrás que ayudarlo, sosteniendo la botella para que él se concentre sólo en la tapa.

Para ejercitar los movimientos de la mano: Dale hojas de papel para que las doble, las rompa y las rompa, o para que pueda pasar las páginas de un cuaderno y dibujar con lápices o rotuladores. También le puedes dar un pedazo de tela o plastilina para que las arrugue o estire. Un ejercicio básico en su desarrollo es permitirle que en la comida pinche con un tenedor la comida, como pedazos de fruta, verduras o salchichas.
 

Estimulación cognoscitiva

Para estimular la acción de atraer algo con una cuerda: Colócale a un juguete un cordón y ponlo fuera de su alcance, dejando el hilo cerca de él. Pronto se dará cuenta que puede atraerlo tirando de la cuerda; puedes también cambiarla, que sea de diferentes colores, grosores y formas.

Para reforzar el interés por buscar un objeto escondido: Esconde un juguete, de forma que queda visible alguna de sus partes, y dile al niño que lo encuentre.
 

Estimulación del lenguaje

Para nombrar actividades y personas: Dale un muñeco y tú sostén otro. Ve diciendo lo que haces, por ejemplo: “Vamos a mecer al bebé”, “vamos a acariciar al bebé”, etc.

Para pedir hacer alguna actividad con objetos: Coloca varios objetos en fila y dile: “Dame el coche”, y guía su mano hacia el objeto que le pides. Una vez que lo coja, quítale el objeto y apláudele por haber sabido dártelo. Repite la actividad hasta que ya no necesite de tu ayuda.

Para enseñar a llamar a una persona del núcleo familiar: Estando reunida la familia, la madre debe decirle al niño que llame a la abuela, por ejemplo. Ella alabará al niño y le dará las gracias por hacerlo. Repite la actividad hasta que el niño lo haga solo.
 

Estimulación auditiva

Para ejercitar la asociación de sonidos y objetos: Enséñale un avión e imita su sonido; muéstrale un perro y haz lo mismo, y así sucesivamente con diferentes objetos. Cuando suene el teléfono, deja que el niño busque la fuente del sonido, llévalo hacia él y luego enséñale cómo hablamos a través de él. Repite la misma actividad con el timbre de la puerta.
 

Estimulación táctil

Para desarrollar la percepción de las vibraciones: Coloca las manos sobre la radio o los altavoces de un aparato de música para que sienta las vibraciones del sonido.
 

Estimulación quinestésica

Para estimular la discriminación entre frío y calor: Haz que toque un pedazo de hielo con sus dedos y repite la palabra “frío”. Repite lo mismo pero con agua caliente diciendo “caliente”.

Para reforzar la percepción de volumen de agua: Ponle la mano al niño debajo del chorro de agua, al tiempo que la gradúas para que sienta cuando cae mucha agua y cuando cae poca.
 

Estimulación socio-afectiva

Para trabajar en la eliminación del miedo infantil ante un objeto: Coloca algún objeto que asuste al niño en un rincón de la habitación. Cuando esté lejos, se sentirá seguro; luego acércate al objeto y haz como si sacaras de él un juguete muy atractivo, entrégaselo  para que juegue un rato. Devuelve el juguete hacia el objeto del miedo y repite la operación, para que el pequeño intente acercarse y tomar el nuevo juguete por sí solo.

Para estimular la conversación de un gesto en una recompensa o en una inhibición: Cada vez que el niño haga algo que no debe, frunce el ceño y dile “Eso no se hace”. Inmediatamente después haz algo que no le guste como quitarle un juguete y aléjate de él. Poco a poco, te bastará con adoptar un tono estricto y fruncir el ceño para que deje de hacer lo que le estás prohibiendo. Y en caso contrario, alábalo, sonríele y demuestra que estás feliz con él.

Para enseñar a compartir: Siéntate con el pequeño entre las piernas y practica el juego de entrechocar suavemente las cabezas. Verás cómo, luego, él adelantará su cabeza contra la tuya.

 

Redacción: Maricarmen Tamayo

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