Cómo cuidar a un bebé de un mes

Cómo cuidar a un bebé de un mes
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El tiempo pasa volando y nuestro pequeñín ya tiene un mes. Es lógico, sobre todo al principio, tener muchas dudas sobre su cuidado. Nuestro hijo acaba de llegar al mundo y hay que tratarlo para que su vida fuera sea lo más parecida posible a como lo era dentro del útero.

El nacimiento de un bebé cambia por completo nuestras vidas y tenemos que irnos adaptando poco a poco a sus necesidades. Desde el momento en que nace, cualquier bebé precisa de muchos cuidados y atenciones. Durante su primer mes de vida, los cinco sentidos se encuentran preparados para recibir estímulos y procesar informaciones básicas que se van a ir desarrollando a medida que pasa el tiempo.


Probablemente una vez cumplido este mes, nosotros ya nos hayamos habituado a sus ritmos y estemos más familiarizados con el periodo de lactancia, sus horas de sueño o sus baños. Lo que los primeros días parecía aterrador se va convirtiendo en tareas más sencillas. Le lavamos, le vestimos y controlamos sus horarios sin problemas. Sin embargo, en este primer mes nuestro bebé puede sufrir algunas molestias digestivas relacionadas con los gases y cólicos, habituales en los primeros meses de vida del lactante.


Estos gases o cólicos son una molestia que sufre más de la mitad de los bebés recién nacidos. A pesar de que se desconoce su causa existen muchos factores que suelen estar implicados. Normalmente los cólicos se inician después de las tomas, aunque pueden originarse a cualquier hora sin tener relación con ellos y lo más frecuente es que aparezcan durante la tarde o noche llegando incluso a durar más de dos horas. Para aliviar a nuestro pequeño puede resultar muy útil acunarle cariñosamente. De esta manera estimularemos los mecanismos de su oído interno favoreciendo la recuperación del equilibrio y aliviaremos su inquietud.

Day dates: reserva un poco de tiempo en pareja

Day dates: reserva un poco de tiempo en pareja

Los meses de julio a septiembre son los de mayor tasa de natalidad en España, según datos del INE. Con la llegada de un hijo, el tiempo del que se dispone en pareja se ve muy reducido y se hace necesario recordar reservar un tiempo para el autocuidado. La web Dayuse.com ofrece una opción con sus “Day date”: un respiro de un día para mimarse en pareja.


En cuanto a la alimentación durante este primer mes, los pediatras recomiendan la lactancia materna. ¿Por qué? La alimentación con leche del sexo materno es buena tanto para nosotras como para nuestro bebé y es además una forma de facilitar el correcto desarrollo y crecimiento de nuestro hijo debido a los nutrientes y anticuerpos que esta aporta al organismo.


Es cierto que durante el primer mes de vida tanto nosotras como nuestro bebé nos tendremos que ir adaptando, pues dar el pecho lleva su tiempo. Es probable además que se duerma durante la toma o necesite expulsar los gases para volver a empezar. Amamantar a nuestro bebé supone, sin lugar a dudas, una experiencia inigualable con él, que aumenta además al liberar hormonas, como la oxitocina, promoviendo amor y apego con nuestro hijo, o la prolactina, produciendo una gran sensación de calma y una completa concentración en el pequeño. El momento en que le estamos dando el pecho debe ser un momento agradable y ambos tenemos que estar tranquilos en una postura cómoda. Debemos sostener su cabeza de manera adecuada con nuestro brazo para evitar atragantamientos.


En cuanto al sueño lo que hay que saber es que el bebé de un mes no tiene un ritmo de sueño todavía y necesita despertarse varias veces para su toma. Durante las primeras semanas de vida, el sueño diurno de nuestro bebé suele interrumpirse dos o tres horas para sus tomas, pero poco a poco irá asociando el sueño de vigilia con el día y el nocturno con la noche, si vamos introduciendo ciertos hábitos. El patrón de sueño del bebé de un mes consta de dos fases: el sueño profundo y la fase REM, y el desorden se debe a la falta de ritmo de melatonina que se normaliza alrededor de los cuatro y seis meses de edad. La melatonina es la hormona encargada de regular los ciclos del sueño.


Finalmente, la cosa más sencilla que tenemos que hacer consiste simplemente en disfrutar del contacto piel con piel, las sonrisas, las palabras suaves, las caricias y los masajes. Todas ellas son la forma de comunicarse con el bebé y es absolutamente recomendable y necesario para nuestro bebé ser tocado, pues esto favorece su desarrollo y resulta muy agradable tanto para nosotros como para el bebé.


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