Básicos del bebé: cómo elegir el colchón para la cuna

Básicos del bebé: cómo elegir el colchón para la cuna
comparte

La importancia del colchón reside más allá de la comodidad que pueda aportar para dormir. Un colchón de cuna adecuado debe garantizar la seguridad del bebé y promover un buen descanso y desarrollo en un espacio en el que pasará gran parte del tiempo

Entre todos los básicos que necesita un bebé, puede que este sea el que mejor comprendamos la importancia que tiene. ¿Quién no ha sufrido las consecuencias de una noche durmiendo (o intentándolo) sobre un colchón inadecuado para nosotros? Incomodidad, dolor de cuello, sueño interrumpido, molestias en la espalda…

 

En otro post os hablamos de los aspectos básicos a tener en cuenta para elegir la cuna de tu bebé. Hoy vamos a ver la otra parte necesaria para su sueño: el colchón para su cunita.

 

Se estima que, en sus primeros cinco años, los bebés pasan durmiendo la mitad de su tiempo. Es decir, hasta los 5 años, alrededor de 12 horas del día las pasan en algún tipo de entorno de descanso (cuna, cochecito, en brazos, en un sistema de porteo…). Así que lo mejor es garantizar que sus necesarias horas de descanso tengan lugar en un entorno seguro y adecuado para su desarrollo.

 

¿Qué considerar al comprar un colchón de cuna?

 

No te puedes perder ...

Primeros cuidados del bebé al llegar a casa

Primeros cuidados del bebé al llegar a casa

La llegada del recién nacido al hogar suele generar en los padres, especialmente en los primerizos, cierto sentimiento de inseguridad ante la responsabilidad que supone el cuidado de un bebé. Aquí te damos algunas de las normas básicas a tener en cuenta durante los primeros días del bebé en su nueva casa: cómo dar el pecho, cómo bañarle, el cuidado del ombligo…

 

1. Tamaño

 

Un colchón ajustado a la cuna, sin huecos, es básico para garantizar la seguridad de tu pequeñ@ y evitar riesgos de asfixia. Por esto, se establece que los colchones no dejen un espacio libre con la cuna de más de dos dedos de grosor.

 

En general, las cunas tienen un tamaño estándar de 120x60cm o 140x70cm. No obstante, conviene que te asegures y compruebes que el colchón encaja en la cuna, algo especialmente importante en caso de que la cuna sea heredada de algún familiar o amigo.

 

2. Material

 

Los colchones de cuna pueden ser, fundamentalmente, de muelles, fibra sintética o fibra natural.

 

La elección más popular de material para el colchón suele ser la espuma o fibra sintética de poliuretano. Suele resultar la opción más económica y ligera de las tres, por lo que muchos padres y madres optan por este material. El colchón de muelles tiene como ventaja principal que mantiene mejor la firmeza, por lo que proporciona un soporte ortopédico adecuado. Los orgánicos o de fibras naturales (lana, algodón o látex) presentan la alternativa más saludable frente a alérgenos o posibles químicos.

 

3. Firmeza

 

El espesor de las cunas suele oscilar entre los 6 cm y los 15 cm. No obstante, la firmeza del colchón viene más dada por el material del mismo que por su espesor. Es importante observar que el colchón no es demasiado blando para el bebé, lo cual aumenta el riesgo de asfixia. Para que os hagáis una idea, debe tener una estabilidad que haga que bajo peso se hunda levemente, pero mantenga su firmeza.

 

4. Funda lavable

 

Por último, debes considerar que el colchón tenga (o puedas comprarla aparte) una funda lavable, impermeable y de materiales transpirables. El colchón del bebé se va a manchar, por lo que siempre es conveniente protegerlo y mantener la adecuada higiene de una manera fácil. 

 


Te puede interesar:
TodoPapás ha desarrollado una calculadora de crecimiento de los niños que arroja como resultado una previsión orientativa de cuánto puede llegar a crecer tomando como base la altura de los padres. Para un resultado más preciso es necesario acudir al pediatra y realizar algunas pruebas médicas, incluyendo radiografías y análisis hormonales.


Fecha de actualización: 22-08-2016

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>