Básicos del bebé: 6 aspectos para elegir la mejor cuna

Básicos del bebé: 6 aspectos para elegir la mejor cuna
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Uno de los primeros y más imprescindibles básicos para el bebé. Además de aspectos estéticos y prácticos, hay que considerar las homologaciones establecidas para garantizar la seguridad de tu bebé. Aquí van seis puntos básicos para que elijas el mejor espacio de descanso para tu bebé.

Los bebés se pasan alrededor de 24 meses durmiendo en su cuna, aunque cada caso es distinto y varía, algunos menos, otros más. Puede que decidas compaginar cuna y colecho, o decidas que tu bebé duerma en su propia cuna desde el principio…En cualquier caso, una buena cuna es básica para asegurar el mejor descanso de tu bebé y, por ende, tuyo.

 

En la mayoría de casos, los futuros papás y mamás empezáis a informaros sobre cunas y mini-cunas para comprar la elegida durante el embarazo. Se trata de una decisión importante y queremos evitar tener que cambiar futuras cunas y comprar otras en un periodo en el que debemos salvar la energía para otras cosas. ¿Qué debemos considerar al comprar una cuna?

 

1. Presupuesto

 

La cuna probablemente sea uno de los imprescindibles de tu bebé que se lleven más dinero. Afortunadamente, hay cunas de todos los precios; por ejemplo, las más económicas suelen rondar los 100€. Es importante incidir en que mayor precio no implica mayor calidad. Además de considerar el dinero que quieres dedicar a la cuna para orientar tu búsqueda en esa franja de precio, guíate por otras características.

 

2. Espacio

 

Este punto es importante, especialmente cuando la cuna de tu pequeño va a ir situada junto a vuestra cama. Como con cualquier mueble que consideras para tu casa, debes tener en cuenta las medidas de las que dispones o si te permitirá moverte con comodidad y poder meter y sacar fácilmente a tu bebé en su cuna. Siempre teniendo en cuenta la recomendación de la AEPED (Asociación Española de Pediatría) de que la altura mínima sea de 60 cm y que el espacio del colchón con los bordes no sea superior a 2 cm.

 

3. Material

 

Por un lado, están las razones obvias de robustez y estética. Quieres que la cuna tenga un estilo que os guste y aguante a tu pequeño desde sus primeros meses hasta cuando sea un monstruito que zarandee sus barrotes y escale por ellos. Pero además debes tener en cuenta si será fácil su limpieza y el hecho de que tu pequeño, probablemente, la muerda y rechupetee mientras crece. Por eso, aunque la oferta de materiales es muy variada, la mayoría de padres se suelen decidir por la madera o el plástico, materiales que permiten una mejor limpieza que otras como las textiles y que son más seguras para las encías de tu bebé que, por ejemplo, las de metal. Además, mira que el barniz, decoración o pintura empleadas no sean tóxicos.

 

4. Versatilidad

 

Hay cunas convertibles que permiten que las puedas convertir en su primera cama y aprovecharla unos años más, otras extensibles que crecen con tu bebé, o con almacenaje... Además, debes considerar la opción de que te permita modificar la altura del colchón. Cuando tu bebé sea más pequeño, te será más fácil (y tu espalda y lumbares te los agradecerán) que el bebé esté algo más alto y accesible en la cuna. Después, cuando empiece a poder salir de ella e intente escapar, es mejor que se pueda bajar el colchón para que la barrera le queda más alta. Ten en cuenta que la altura mínima de la barandilla debe ser de 30 centímetros.

 

5. Estructura y seguridad 

 

Mira si tiene laterales deslizantes para facilitar que puedas meter y sacar a tu bebé, mira cómo es ese sistema de deslizamiento del lateral y si es seguro. Comprueba también el espacio entre los barrotes. Deben estar suficientemente juntos para evitar posibles encajamientos o accidentes. En general se recomienda que una lata de refresco no debe pasar entre ellos. La AEPED recomienda que la distancia entre barrotes esté entre los 4,5 y los 6,6 centímetros.

 

6. Cuanto más simple, mejor

 

Hay cunas que incluyen cortinas o pequeños doseles, o con formas originales…En general, es útil al buscar cunas seguir la regla de cuanto más sencilla, mejor. Por un lado, te asegurarás reducir los posibles riesgos que un exceso de telas o huecos pueden tener para tu bebé, por otro, será un mueble versátil y funcional, que pueda incluso servir a sus hermanos o primos, y del que no te cansarás fácilmente en los años que vais a contar con él. Ser original es muy bueno, pero en el caso de la cuna, mejor intenta optar por la sencillez.

 


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