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¿Cada cuánto bañar al bebé?

¿Cada cuánto bañar al bebé?

Para muchas mujeres ser madre es, quizás, una de las mejores experiencias de la vida, pero las dudas y las inseguridades cuando el bebé ya está en casa van en aumento. Los cuidados del pequeño son fundamentales y resulta muy habitual escuchar a los papás y a las mamás dudar sobre la primera visita al pediatra, el primer corte de uñas o la frecuencia de los primeros baños.

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Es completamente lógico, sí, pues los médicos, las enfermeras y las matronas ya no están con vosotros, y es normal que os preguntéis constantemente qué es lo que debéis hacer o si lo estáis haciendo bien, sobre todo al principio, y si sois padres y madres primerizos, mucho más, pues es cuando más dudas os pueden surgir porque nunca lo habíais hecho.


En primer lugar, es importante tener en cuenta que, aunque cada bebé es diferente, la mayoría de los cuidados que estos requieren son bastante comunes de unos a otros. Y quizás, una de las dudas más habituales para muchos de vosotros tenga relación con el baño del bebé. ¿Cada cuánto debo bañarle? ¿Estará el agua demasiado caliente? ¿Debo ponerle crema después? ¿Puedo echarle colonia?


Además, a medida que va pasando el tiempo volverán a surgir nuevas dudas e incertidumbres, aunque con el tiempo os iréis dando cuenta de que cada vez aprenderéis más con vuestro pequeño y, por supuesto, si estáis bien informados, seguro lograréis disfrutar por completo del crecimiento y desarrollo de vuestro bebé.

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¿El estrés de la madre afecta al bebé?

¿El estrés de la madre afecta al bebé?

No es poco habitual que, durante el embarazo, las madres se sientan algo estresadas antes de que nazca su bebé. El estado físico de la futura madre es importante, pero no por ello hay que dejar de prestar atención al aspecto más emocional. El estrés es el estado de cansancio mental provocado, principalmente, por la exigencia de un rendimiento bastante superior al normal. Cuando las mujeres padecen estrés se lo transmiten al bebé, pero ¿de qué manera?

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Cualquier recién nacido requiere de una atención y un cuidado especiales, y el baño es uno de ellos. De hecho, tanto sus primeros baños como su posterior hidratación son fundamentales para vuestro pequeño que acaba de llegar al mundo y que tiene que crecer y desarrollarse de la mejor manera posible. Durante décadas se ha estado bañando a los bebés día tras día, pero lo último que conocemos es que bañarle todos los días podría ser algo excesivo, pues la piel del pequeño podría llegar a resecarse e incluso eliminarse bacterias que poseen.


No obstante, lo primero y más importante a la hora de comenzar el baño es tener cuidado y tenerlo todo bien organizado para no despistaros. Recordad que, aunque vuestro bebé tenga pocas semanas o meses de vida, se mueve y jamás debéis dejarle solo encima de su cambiador pues en un pequeño movimiento podría caerse. Es fundamental, por tanto, que dejéis todo bien colocado en un lugar donde el bebé no lo pueda tirar con alguna patadita, pero que podáis alcanzar sin ningún problema, como las toallas o los geles y nunca dejar al niño sin supervisión en la bañera.


¿Cuál es la temperatura ideal?


Para bañar a vuestro bebé bastará con mantener una temperatura adecuada, unos 36 grados aproximadamente que, además, podréis controlar gracias a los termómetros que existen y que miden el temple del agua.


Recordad también que, en las épocas más frías del año, es fundamental que sequéis bien a vuestro bebé, sobre todo en los pliegues, y lo vistáis rápidamente.


¿Con qué frecuencia le bañaremos?


No existe un consenso exacto sobre cada cuánto hay que bañar a un bebé recién nacido, pues es igual de bueno hacerlo a diario que cada dos días, incluso existen algunos países en los que los padres bañan a su bebé una vez por semana.


Lo más importante es saber que el baño debe ser lo suficientemente regular para que el bebé mantenga una higiene adecuada. Además, este momento también variará un poco dependiendo de lo que le genere al bebé. Si se trata de un momento agradable, lo habitual es hacerlo diariamente, mientras que, si supone un estrés, se puede hacer cada más tiempo.


¿Es mejor por la mañana o por la noche?


No cabe duda de que muchos padres y madres os preguntáis constantemente cuándo es mejor bañar al bebé: si por la noche, durante el día o nada más alimentarle. Pero lo cierto es que es indiferente. Da igual si el bebé ha cenado ya, o si está por cenar.


Mucha gente realiza el baño después de la cena porque el bebé se queda tan relajado que enseguida se duerme, y mucha, sin embargo, lo hace antes de la cena porque en realidad el bebé se duerme tras su última toma. Pero en ambos casos está bien, así que podéis estar tranquilos pues no supone ningún riesgo para la salud de vuestro bebé lo hagáis cuando lo hagáis.


Eso sí, lo más recomendable es bañarle siempre que lo hagáis a la misma hora, pues las rutinas de este tipo le ayudan a adaptarse a los horarios de los adultos. No obstante, está claro que otros factores, como el temperamento del bebé o la disponibilidad que tengan los padres, determinarán también la hora del baño.


¿Cómo se limpian los oídos y el pelo?


La cera que se secreta en el conducto auditivo es una sustancia que protege al oído ante posibles agresiones y no se debe intentar extraer. En caso de que sea necesario utilizaréis una toallita húmeda para limpiar su pequeña oreja por fuera y nunca con un bastoncillo. El pelo de los recién nacidos, al contrario, sí se puede limpiar a diario en el baño con agua y jabón. Posteriormente se debe secar bien la cabeza para evitar que el niño se enfríe. Si deseamos peinarle, aunque sea muy pequeño, lo ideal es emplear un cepillo de cerdas suaves para no dañarle.


La piel nos trae de cabeza ¿Por qué tan seca?


La piel de nuestro bebé nos trae más de un quebradero de cabeza. ¿Por qué está tan seca? Hay que saber que la sequedad de la piel forma parte del proceso de desarrollo del bebé y lo que haremos, por tanto, será hidratarla con una crema o aceite corporal infantil.


Si, por ejemplo, el culito de vuestro bebé se escuece podéis poner pasta al agua en su pañal. La pasta al agua protege y suaviza la piel evitando los enrojecimientos producidos por el uso de algunos pañales.


¿Qué hacer después? ¿Podemos usar colonias en ellos?


Tras el baño, por ejemplo, se le puede aplicar un poco de crema, sobre todo durante los primeros días ya que muchos bebés tienen la piel muy reseca e incluso puede llegar a pelarse un poco, aunque también es bueno saber que según la Asociación Americana de Pediatría (AAP), “un bebé no necesita que le pongan habitualmente cremas, aceites o polvos de talco”.


En cuanto a las colonias, es importante saber primero que el olfato es uno de los sentidos más desarrollados en el recién nacido, junto al tacto. De hecho, el bebé aprende el olor de su mamá ya desde el útero. Si se utilizan colonias con olores fuertes se puede dificultar que el recién nacido reconozca a su madre mediante el olfato.


Como vemos, es esencial prestar especial atención a los cuidados del recién nacido para que crezca y se desarrolle de forma saludable y aunque, como veíamos, seáis papás y mamás primerizos, tened en cuenta que con cariño, prudencia y cuidado pronto se acabarán todas vuestras dudas.


¡Suerte!

 

 


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: “Aseo en el recién nacido”. https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/aseo-en-recien-nacido

Fecha de actualización: 21-09-2018

Redacción: Ana Ruiz

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