Los miedos de Julia
Cuento › Miedo
Había una vez una niña que se llamaba Julia. Julia tenía miedo de muchas cosas; tenía miedo en la oscuridad, tenía miedo de quedarse sola, también tenía miedo cuando...
Cuento › Miedo
Había una vez una niña que se llamaba Julia. Julia tenía miedo de muchas cosas; tenía miedo en la oscuridad, tenía miedo de quedarse sola, también tenía miedo cuando...
Cuento › Navidad
Erase una vez unos ángelesque tenían cosas más importantes que hacer con su tiempo que observar si yo era un niño bueno o malo. Aun con mi limitada sabiduría de un niño de...
Cuento › Animales
Erase que se era, hace mucho tiempo atrás, un pavo real que convidó a una grulla a un festín suculento. Durante el banquete se puso a discutir con los comensales acerca de cúal...
Cuento › Clásicos
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...
Cuento › Navidad
No lo creí. Los ángeles tenían cosas más importantes que hacer con su tiempo que observar si yo era un niño bueno o malo. Aun con mi limitada sabiduría de un niño de siete años,...
Cuento › Clásicos
REENCUENTRO -¿Desde hace cuánto dice que lo buscan? - preguntó el Frinklin cronomorfo mientras subíamos por la verde ladera de la montaña. - Desde hace mucho tiempo - contesté....
Cuento › Clásicos
Rufo era un travieso conejito que vivía con su mamá en el campo. Su madre era muy buena con él. Hacía todo lo posible para que nunca le faltara nada. Si el conejito tenía hambre,...
Cuento › Animales
Hubo una vez una oruguita a la que nadie quería porque, según la gente, era muy fea. El sapo se reía cuando la veía arrastrarse viscosamente por donde él y sus amigos estaban,...
Cuento › Animales
La prudencia tiene ojos y lengua, eso nadie puede dudarlo. Lástima que casi siempre ande cabizbaja y bale en chino. Esta pudiera ser la introducción a la historia de la oveja negra,...
Cuento › Hadas y duendes
Entre mis paisanos criticones y apreciadores de hechos, es muy válido el de que mis padres, a fuerza de bravos y pegones, lograron asentar un poco el geniazo tan terrible de nuestra...
Cuento › Aventuras
Había una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba mucho sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfacía sólo con tenerlo, él necesitaba, además, que...
Cuento › Aventuras
Desde muy temprano, Tocotoc, el cartero de Cataplún, sale a repartir las cartas y los paquetes por todo el pueblo. En un morral grande y resistente Tocotoc lleva los mensajes y regalos...
Cuento › Clásicos
Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante...
Cuento › Príncipes y princesas
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Y el rey estaba desconsolado con sus hijos, porque los encontraba algo mamitas y él deseaba que fueran atrevidos y valientes. Se puso a...
Cuento › Hadas y duendes
Cuando niña, siempre fantaseaba con un mundo lleno de grandes emociones. Gracias a las locas historia de mi abuelo. Mis padres siempre lo recriminaban por que me llenaba la cabeza...
Cuento › Clásicos
Había una vez un noble que vivía en una gran mansión, no lejos de Samarkanda. Rodeando la mansión había árboles frutales en extensos campos y jardines, cuajados de rosas y otras...
Cuento › Príncipes y princesas
La mujer del leñador se levantó esa mañana muy temprano, pues quería ir al bosque a recoger moras para hacer una tarta para su querido marido, ya que era su postre favorito. Así...
Cuento › Clásicos
De regreso al estudio. Otra vez, primer día de colegio. Faltan tres meses, veinte días y cinco horas para las próximas vacaciones . El profesor no preparó clase. Parece que el...
Cuento › Clásicos
TOC TOC TOC! ¡TOC TOC TOC! -¿Quién es?- preguntó la hormiga negra asomándose por la ventana de su casa. -¡Soy yo, Pico el cartero! ¡Te traigo una carta que te manda la mariposa...
Cuento › Clásicos
Pues señor, había una vez un viejito muy pobre que vivía solo íngrimo en su casita y se llamaba Uvieta. Un día le entró el repente de irse a rodar tierras, y diciendo y haciendo,...