Capericita roja
Cuento › Clásicos
Habia una vez una niña llamada Caperucita roja, ya que su abuelita le regaló una caperuza roja. Un día, la mamá de Caperucita la mandó a casa de su abuelita, estaba enferma, para...
Cuento › Clásicos
Habia una vez una niña llamada Caperucita roja, ya que su abuelita le regaló una caperuza roja. Un día, la mamá de Caperucita la mandó a casa de su abuelita, estaba enferma, para...
Cuento › Animales
Peque es un periquito de color verde. Estaba perdido en la ciudad y volaba de árbol en árbol sin saber dónde ir. Un día vió desde el cielo un lindo jardín y bajó a conocerlo....
Cuento › Clásicos
Erasé una vez que se era, un calderero muy pobre que vivía con su mujer y sus cuatro hijos, en una humilde casa de una aldea de Salamanca. En un rincón de su pequeño huerto, había...
Cuento › Clásicos
Erase que se era un capellán que estaba omiendo en la posada de una aldea un palomino asado , cuando entró un caminante y pidió al posadero que le diese algo de comer. El posadero...
Cuento › Amor
Erase que se era un niño que por motivos laborales de sus papas se cambió de casa, y al llegar a su nueva habitación, vió que estaba llena de juguetes, cuentos,l ibros, cuadernos...
Cuento › Clásicos
Dorita era una niña que vivía en una granja de Kansas con sus tíos y su perro Totó. Un día, mientras la niña jugaba con su perro por los alrededores de la casa, nadie se dio cuenta...
Cuento › Animales
Erase una vez un papá muy pero muy juguetón. Siempre estaba haciendo bromas, además intentaba poner a prueba los conocimientos de su hija Linda. Pero Linda era muy lista y estaba...
Cuento › Animales
Un hombre susurró: "Dios, habla conmigo" Y un Ruiseñor comenzó a cantar Pero el hombre no oyó. El hombre repitió: "Dios, habla conmigo" Y el eco de un Trueno se oyó Más el hombre...
Cuento › Clásicos
Había una vez un rey muy bueno que se llamaba Midas. Sólo que tenía un defecto: que quería tener para él todo el oro del mundo. Un día el rey midas le hizo un favor a un dios....
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Animales
Erase una vez, una mamá cerdita que tenía un cerdito precioso de un año de edad. \"Pingo\".... cómo le querían, retozaba por el barro como todos los cerditos felices. Un día mamá...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Animales
Una corneja que ofrecía en sacrificio una víctima a Atenea invitó a un perro al banquete. Le dijo el perro: -- ¿ Por qué dilapidas tus bienes en inútiles sacrificios ? Pues...
Cuento › Príncipes y princesas
Hace mucho tiempo había un rey que tenía un hijo muy valiente. Un día le dijo el príncipe a su padre: -Padre, voy a salir por el mundo en busca de aventuras. El rey se negaba a...
Cuento › Clásicos
Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca....
Cuento › Aventuras
No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor,...
Cuento › Amor
Había una vez, En un pueblito cualquiera del centro de la Argentina, una niña que vivía en un hermoso barrio de casitas, no lujosas pero sí pulcramente pintadas y de prolijos jardines,...
Cuento › Clásicos
Había una vez una viejita que tenía dos hijos: uno vivo y otro tonto. Al mayor lo creían vivo porque era trabajador, amigo de guardar su plata y de plantarse bien los domingos. El...
Cuento › Amor
VIVÍA EN UN PUEBLO UNA MUCHACHA MUY bonita; tan bonita, que tres hermanos comenzaron a enamorarla. Ella los oyó a los tres y no sabía cómo decirles que no sin que se pelearan. Esto...
Cuento › Naturaleza
Érase una vez un viento cansado. Tan cansado que no era capaz de levantar los pies para dar un paso. A duras penas podía arrastrarlos. Y tenía un montón de razones para estar...