HISTORIAS DE GATOS Y RATONES
Cuento › Animales
Estaba el gato aburrido en su sillón atusando su hermoso pelo, cuando vio por el rabillo del ojo a su vecino el ratón que correteaba por la cocina. Haciendo honor a...
Cuento › Animales
Estaba el gato aburrido en su sillón atusando su hermoso pelo, cuando vio por el rabillo del ojo a su vecino el ratón que correteaba por la cocina. Haciendo honor a...
Cuento › Amor
Hace muchos años vivía un Emperador que gastaba todas sus rentas en lucir siempre trajes nuevos. Tenía un traje para cada hora de día. La ciudad en que vivía el Emperador era muy...
Cuento › Clásicos
REENCUENTRO -¿Desde hace cuánto dice que lo buscan? - preguntó el Frinklin cronomorfo mientras subíamos por la verde ladera de la montaña. - Desde hace mucho tiempo - contesté....
Cuento › Clásicos
Érase una vez una ola chiquitita, chiquitita, que estaba triste. ¿Qué te pasa?, le preguntaban los cangrejos cuando salían de la arena al retirarse las aguas del mar. Que nunca...
Cuento › Aventuras
Que bien que se está aquí! ¿verdad?, dijo la Maga Cuenta Cuentos tendida en una verde colina. Shiiiii, se está genial..., dijo en un suspiro de plenitud, estirándose todo y con...
Cuento › Clásicos
Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca....
Cuento › Animales
Allá una vez hizo la tuerce que tío Conejo se enamoró de tía Venada al mismo tiempo que tío Tigre. Y tía Venada, yo no sé si de miedo o porque de veras le gustaba, al que correspondía...
Cuento › Clásicos
Erase un poderoso rey que tenía tres hermosas hijas, de las que estaba orgulloso, pero ninguna podía competir en encanto con la menor, a la que él amaba más que a ninguna. Las tres...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Pero un día se enfermó, y los médicos le dijero que solamente yéndose...
Cuento › Animales
Tengo una gata que se llama la Tonche. Con su cola y sus bigotes, con sus dientes afilados y sus ojos verdes, con su manera de bostezar y relamerse, la Tonche parece un tigre chiquito....
Cuento › Miedo
Es hora de dormir. Hay tanto silencio, que se oye el golpear de las hojas contra el cristal de la ventana. Todo está oscuro. Sólo unas pocas estrellas acompañan a la luna en el cielo....
Cuento › Príncipes y princesas
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Y el rey estaba desconsolado con sus hijos, porque los encontraba algo mamitas y él deseaba que fueran atrevidos y valientes. Se puso a...
Cuento › Animales
Nací en el campo en casa de un señor que tenía crianza de perros de raza. Allí con mis cinco hermanos estaba yo junto a mi madre esperando el día que vinieran por nosotros o alguna...
Cuento › Príncipes y princesas
Un pintor había pintado una vez dos niños muy traviesos, que solamente para esa ocasión se habían quedado quietitos, el brillo de sus ojos delataba la vivacidad de sus travesuras....
Cuento › Clásicos
Había una vez una nube. Una nube juguetona. Una nube que se llenaba de sol. Una nube que viajaba con el viento. Un día Nubilda, que así se llamaba, pasó sobre una casita y vio que...
Cuento › Amor
Aquel día habÍa sido especial para Cristina, tenía toda la felicidad del mundo porque había pasado su cumpleaños y los regalos habían sido muchos y muy bonitos. Estaba cansada...
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...
Cuento › Naturaleza
En un país muy lejos de aquí, había una vez un rey ciego que tenía tres hijos. Lo habían visto los médicos de todo el mundo, pero ninguno pudo devolverle la vista. Un día pidió...
Cuento › Naturaleza
Adán trepó al Arbol de la Vida y cogió numerosos frutos de él. El mono Ziki los juntó pacientemente en una gran canasta hecha de juncos y una vez llena caminaron juntos por el...
Cuento › Clásicos
Había una vez un viejo carbonero que vivía con su esposa, que era también viejísima. El viejo se llamaba Yoshiba, y su esposa se llamaba Fumi. Los dos vivían en la isla sagrada...