Fabiola y los colores
Cuento › Hadas y duendes
Había una preciosa montaña, toda vestida de bosques, donde convivían las ardillas, pájaros carpinteros, ruiseñores, jabalíes, entre otros muchos animales. Sefa, el monstruo de...
Cuento › Hadas y duendes
Había una preciosa montaña, toda vestida de bosques, donde convivían las ardillas, pájaros carpinteros, ruiseñores, jabalíes, entre otros muchos animales. Sefa, el monstruo de...
Cuento › Amor
Érase una vez, una niña que se llamaba Carlota, antes de que ella naciera su Mamá adoptó un peluche al que puso el nombre de Ratatón, Ratatón era blanco, suave y muy Cariñoso,...
Cuento › Amor
Oid que rápida solución halló Poro, rey de los persas. Dóde un pobremura de hambre dentro de nuestros muros, tomaré por cada pobre a un rico, y en prisiónm también morirá...
Cuento › Amor
Había una vez un niño de siete años de edad, que vivía con su padre en una remota población rodeada por grandes montañas. Todas las mañanas después de tomar el desayuno acompañaba...
Cuento › Clásicos
Había una vez, un perro que era muy rico. No le faltaba nada. Tenía una gran cucha especialmente diseñada por los mejores arquitectos de la zona. Siempre vestía con chalecos y corbatas,...
Cuento › Clásicos
Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando...
Cuento › Clásicos
La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...
Cuento › Clásicos
Medio año después los dos amigos habían cambiado de manera de pensar. La llamarada de un gigantesco sol habla dado paso a la suave oscuridad del espacio, pero las variaciones externas...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Clásicos
Muy temprano, antes de meterse en el obrador donde desaparecía el tiempo y pintaba horas y horas, a Gregorio le gustaba subir a la azotea de su casa. Era una mañana de un azul que...
Cuento › Aventuras
No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor,...
Cuento › Hadas y duendes
Cuando niña, siempre fantaseaba con un mundo lleno de grandes emociones. Gracias a las locas historia de mi abuelo. Mis padres siempre lo recriminaban por que me llenaba la cabeza...
Cuento › Amor
En el tiempo de los dioses y los héroes, hace mucho, vivían en la región del monte Atlas unas hermanas espantosas, conocidas con el nombre de Gorgonas. Las más terribles de ellas...
Cuento › Animales
Cada mañana iba detrás de la cerca que servía de linde a los grandes terrenos del zoológico y me paseaba a lo largo de las gruesas alambradas, para ver si distinguía alguno de...
Cuento › Clásicos
En mi familia ya hemos perdido el acento y nadie diría que nuestros lejanos antecedentes habían nacido en la extensa estepa meridional que se extiende entre el Báltico y los Urales....
Cuento › Clásicos
Había una vez un noble que vivía en una gran mansión, no lejos de Samarkanda. Rodeando la mansión había árboles frutales en extensos campos y jardines, cuajados de rosas y otras...
Cuento › Clásicos
Vivía una vez un matrimonio anciano que tenía tres hijos: dos de ellos eran listos, pero el otro era tonto. La madre quería a los dos primeros y casi los viciaba, pero al otro lo...
Cuento › Clásicos
¡Quién sabe si hay una niña que se parezca a Nené! Un viejito que sabe mucho dice que todas las niñas son como Nené. A Nené le gusta más jugar a "mamá", o "a tiendas", o "a...
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre y una mujer que vivían solos y desconsolados por no tener hijos, hasta que, por fin, la mujer concibió la esperanza de que Dios Nuestro Señor se disponía...