El caldero de Salamanca
Cuento › Clásicos
Erasé una vez que se era, un calderero muy pobre que vivía con su mujer y sus cuatro hijos, en una humilde casa de una aldea de Salamanca. En un rincón de su pequeño huerto, había...
Cuento › Clásicos
Erasé una vez que se era, un calderero muy pobre que vivía con su mujer y sus cuatro hijos, en una humilde casa de una aldea de Salamanca. En un rincón de su pequeño huerto, había...
Cuento › Miedo
Había una vez una estrellita muy, pero que muy chiquitita, tan pequeñita como una pulguita, que vivía en el cielo junto a su gran papá y su hermosa mamá (ambos eran estrellas muy...
Cuento › Amor
Érase una vez un papa tan valioso que no tenía precio. Y os preguntareis el porque.... Este papá, igual que la mamá trabaja todos los días. Pero esto no supone ningún inconveniente...
Cuento › Clásicos
Dorita era una niña que vivía en una granja de Kansas con sus tíos y su perro Totó. Un día, mientras la niña jugaba con su perro por los alrededores de la casa, nadie se dio cuenta...
Cuento › Navidad
La vendedora de fósforos La víspera de Año Nuevo todo el mundo transitaba con prisas sobre la nieve para refugiarse al calorcito de sus hogares. Sólo la pequeña vendedora de...
Cuento › Clásicos
Periquín vivía con su madre, que era viuda, en una cabaña del bosque. Como con el tiempo fue empeorando la situación familiar, la madre determinó mandar a Periquín a la ciudad,...
Cuento › Animales
Sorprendió un león a una liebre que dormía tranquilamente. Pero cuando estaba a punto de devorarla, vio pasar a un ciervo. Dejó entonces a la liebre por perseguir al ciervo. Despertó...
Cuento › Animales
Sorprendió un león a una liebre que dormía tranquilamente. Pero cuando estaba a punto de devorarla, vio pasar a un ciervo. Dejó entonces a la liebre por perseguir al ciervo. Despertó...
Cuento › Clásicos
Había un rey que tenía un hijo, y cuando éste llegó a la edad casadera, dijo a sus padres: - Quiero casarme con la mujer más hermosa del mundo. Así es que voy a recorrer el mundo...
Cuento › Clásicos
En tiempos muy lejanos, reinaba en Granada un rey moro que se llamaba Mohamed y al cual sus súbditos apodaban "El Hayzari", que significa "El Zurdo". Algunos cronistas opinan que ese...
Cuento › Clásicos
Medio año después los dos amigos habían cambiado de manera de pensar. La llamarada de un gigantesco sol habla dado paso a la suave oscuridad del espacio, pero las variaciones externas...
Cuento › Clásicos
Cuando era niño perdí la "chaveta" por una bibliotecaria. Cada semana ella se encargaba de la hora de los cuentos en el jardín de la biblioteca de nuestro barrio. Nos leía maravillosos...
Cuento › Clásicos
Aquella mañana de Sábado Carlos se levantó temprano, su padre le había prometido ir a comprarle una cometa y estaba emocionado, llevaba tiempo soñando con ir al parque Juan Carlos...
Cuento › Clásicos
En Nochebuena un niño miró fijamente a Santa y le dijo: "Quiero saber tu secreto". Le susurro al oído: "¿Cómo lo haces, año tras año? "Quiero saber cómo, mientras viajas dejando...
Cuento › Clásicos
Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca....
Cuento › Clásicos
Erase una vez un abuelito y una abuelita. El abuelito se ganaba la vida haciendo sombreros de paja. Los dos vivían pobremente, y un año al llegar la noche vieja no tenian dinero para...
Cuento › Animales
Había una vez, hace ya mucho tiempo, un matrimonio que tenía siete hijos y ninguna hija. Esto era siempre motivo de pena para aquellas buenas gentes, porque les hubiera encantado...
Cuento › Amor
Había una vez, En un pueblito cualquiera del centro de la Argentina, una niña que vivía en un hermoso barrio de casitas, no lujosas pero sí pulcramente pintadas y de prolijos jardines,...
Cuento › Clásicos
Había una vez una viejita que tenía dos hijos: uno vivo y otro tonto. Al mayor lo creían vivo porque era trabajador, amigo de guardar su plata y de plantarse bien los domingos. El...
Cuento › Animales
Esto eran Tío Tigre, Tío Lión, Corroncholión y el Sapo que bailaban el bambuco todos cuatro. Y luego, tras de darle una intensa chupada a su cosechero hundiendo las mejillas casi...