El secreto
Cuento › Clásicos
Muy temprano, antes de meterse en el obrador donde desaparecía el tiempo y pintaba horas y horas, a Gregorio le gustaba subir a la azotea de su casa. Era una mañana de un azul que...
Cuento › Clásicos
Muy temprano, antes de meterse en el obrador donde desaparecía el tiempo y pintaba horas y horas, a Gregorio le gustaba subir a la azotea de su casa. Era una mañana de un azul que...
Cuento › Clásicos
Esta es la historia de un perrito que no tenía, amo y naturalmente no tenía casa, y por supuesto no tenía nombre. Cuando yo lo conocí, que ya para entonces tenía las tres cosas,...
Cuento › Clásicos
Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto...
Cuento › Aventuras
No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor,...
Cuento › Clásicos
Erase un poderoso rey que tenía tres hermosas hijas, de las que estaba orgulloso, pero ninguna podía competir en encanto con la menor, a la que él amaba más que a ninguna. Las tres...
Cuento › Clásicos
Érase una vez una mujer muy pobre que dio a luz un niño. Como el pequeño vino al mundo envuelto en la tela de la suerte, predijéronle que al cumplir los catorce años se casaría...
Cuento › Clásicos
A pesar de una diferencia de seis años, la relación que siempre tuvimos el "Dani" -mi hermano menor- y yo, fue muy buena. Desde chicos aprendimos a confiar mucho el uno en el otro...
Cuento › Clásicos
Érase una vez tres hermanas idénticas, que nacieron al mismo tiempo, al ver sus padres que eran iguales decidieron que tenían que ser separadas si querían darles un trato único...
Cuento › Miedo
Érase una vez la hija de un poderoso rey. Se llamaba Untombina y era muy valiente. En el país en que ella habitaba existía un lago encantado al que ningún ser humano se acercaba....
Cuento › Príncipes y princesas
La mujer del leñador se levantó esa mañana muy temprano, pues quería ir al bosque a recoger moras para hacer una tarta para su querido marido, ya que era su postre favorito. Así...
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...
Cuento › Clásicos
Nena tenía los rizos rubios y un par de ojos suaves que parecían dos violetas abiertas. La abuela la llamaba "mi sol"; el abuelo, "la reina" , y la vieja criada encontraba para...
Cuento › Clásicos
Había una vez , un hermoso jardín de flores de brillantes colores y plantas de hojas muy raras, todas parecían pintadas. Pero en el fondo allá muy lejos dónde nadie jamás llegaba,...
Cuento › Clásicos
He recorrido infinidad de galaxias. He visitado tantos mundos que no puedo recordar sus nombres. Soy aquel al que llaman el viajero y mi misión es enseñar lo que es la Naturaleza...
Cuento › Clásicos
Constanza vive en un pequeño pueblo de un país muy lejano, donde el sol es el gran amigo de los hombres, vive con sus padres que son personas muy pobres en una casita de barro en...
Cuento › Clásicos
Esta es la historia de un muchachito que tenia muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás...
Cuento › Amor
A la vuelta de un viaje de negocios, un hombre compró en la ciudad un espejo, objeto que hasta entonces nunca había visto, ni sabía lo que era. Pero precisamente esa ignorancia lo...
Cuento › Animales
Un camaleón muy pero que muy orgulloso, se burlaba de lo demás por no cambiar de color como él, y pasaba el dis diciendo ¡que bonito soy!¡no hay ningún animal que vista tan señorial! Todos...
Cuento › Aventuras
Vamos a contar la historia de un jovensícimo pirata llamado Poquete. El capitán Poquete tenía un barco pequeño y viejito con muchos agujeros tapados con tablas a modo de remiendo. Estaba...
Cuento › Madres
Érase una vez que... los ojos de mi madre acumulan tiempo. Dolor. Y belleza. El amor hacia unos hijos ingratos con su trato. Ese, de largas tardes de sol. El mismo que revoca la...