La miel silvestre
Cuento › Naturaleza
Tengo en el Salto Oriental dos primos, hoy hombres ya, que a sus doce años, y a consecuencia de profundas lecturas de Julio Verne, dieron en la rica empresa de abandonar su casa para...
Cuento › Naturaleza
Tengo en el Salto Oriental dos primos, hoy hombres ya, que a sus doce años, y a consecuencia de profundas lecturas de Julio Verne, dieron en la rica empresa de abandonar su casa para...
Cuento › Amor
Hola, qué tal! Yo me llamo Babiola. Soy una niña con suerte porque me ha pasado la cosa más extraña del mundo: tengo un amigo del futuro. Sí, del futuro. Ese es mi amigo Muk Kum,...
Cuento › Clásicos
Erase una vez un abuelito y una abuelita vivían solitos en una casita. Cada día el abuelito se iba a trabajar en el campo, y mientras sembraba arroz cantaba: "Un grano, y de él miles."...
Cuento › Clásicos
Vivía una vez un matrimonio anciano que tenía tres hijos: dos de ellos eran listos, pero el otro era tonto. La madre quería a los dos primeros y casi los viciaba, pero al otro lo...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre rico que se ocupaba en el comercio. Quedó viudo con una hija y esta hija era una niña muy linda: parecía una machita por lo rubia y lo blanca que la había...
Cuento › Príncipes y princesas
...Y la Cenicienta se casó con el hijo del rey. Unos meses más tarde falleció el monarca; los cortesanos alzaron al príncipe sobre un pavés, y un heraldo gritó desde el balcón...
Cuento › Príncipes y princesas
La mujer del leñador se levantó esa mañana muy temprano, pues quería ir al bosque a recoger moras para hacer una tarta para su querido marido, ya que era su postre favorito. Así...
Cuento › Aventuras
La escarcha del Lago de Cristal se resquebrajó en el centro y de repente miles de fragmentos de hielo saltaron por todos lados centelleando bajo los rayos del Sol y formando una red...
Cuento › Clásicos
Nerea era una niña muy guapa que vivía en un pueblecito español con sus padres y sus hermanos. A pesar de su gran belleza no tenía ninguna amiga y se llevaba muy mal con sus hermanos....
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...
Cuento › Clásicos
El cóndor estaba sobre una roca. Mirando con sus alas plegadas el gran valle iluminado. Cuando nahuel lo encontró. El ave se dio cuenta que era él, pero siguió en su posición. Detrás...
Cuento › Clásicos
Nena tenía los rizos rubios y un par de ojos suaves que parecían dos violetas abiertas. La abuela la llamaba "mi sol"; el abuelo, "la reina" , y la vieja criada encontraba para...
Cuento › Clásicos
De regreso al estudio. Otra vez, primer día de colegio. Faltan tres meses, veinte días y cinco horas para las próximas vacaciones . El profesor no preparó clase. Parece que el...
Cuento › Naturaleza
En un país muy lejos de aquí, había una vez un rey ciego que tenía tres hijos. Lo habían visto los médicos de todo el mundo, pero ninguno pudo devolverle la vista. Un día pidió...
Cuento › Naturaleza
Adán trepó al Arbol de la Vida y cogió numerosos frutos de él. El mono Ziki los juntó pacientemente en una gran canasta hecha de juncos y una vez llena caminaron juntos por el...
Cuento › Naturaleza
Por unas tierras perdidas en el aquilón del hemisferio, vivía una niña morena que suspiraba por tener unos padres. Abandonada desde su nacimiento en una aldea arisca y lluviosa compartía...
Cuento › Hadas y duendes
"...Dice el mito; cuando un niño deja de ser niño, en algún bosque del mundo, muere un hada..." Esto sucedió en el bosque mas cercano a tu casa, si! tú, niño ó niña que estas...
Cuento › Clásicos
Pues señor, había una vez un viejito muy pobre que vivía solo íngrimo en su casita y se llamaba Uvieta. Un día le entró el repente de irse a rodar tierras, y diciendo y haciendo,...
Cuento › Animales
Nicolasa, es una vaca alegre, no le gusta la lluvia, porque el día que llueve su amo no le deja salir del establo a jugar en el prado. Su amigo el cerdo Casimiro le hace compañía...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre y una mujer que vivían solos y desconsolados por no tener hijos, hasta que, por fin, la mujer concibió la esperanza de que Dios Nuestro Señor se disponía...