El rey y la mariposa
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Clásicos
Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando...
Cuento › Clásicos
Había un rey que tenía un hijo, y cuando éste llegó a la edad casadera, dijo a sus padres: - Quiero casarme con la mujer más hermosa del mundo. Así es que voy a recorrer el mundo...
Cuento › Clásicos
En tiempos muy lejanos, reinaba en Granada un rey moro que se llamaba Mohamed y al cual sus súbditos apodaban "El Hayzari", que significa "El Zurdo". Algunos cronistas opinan que ese...
Cuento › Clásicos
La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...
Cuento › Clásicos
Medio año después los dos amigos habían cambiado de manera de pensar. La llamarada de un gigantesco sol habla dado paso a la suave oscuridad del espacio, pero las variaciones externas...
Cuento › Navidad
No lo creí. Los ángeles tenían cosas más importantes que hacer con su tiempo que observar si yo era un niño bueno o malo. Aun con mi limitada sabiduría de un niño de siete años,...
Cuento › Clásicos
REENCUENTRO -¿Desde hace cuánto dice que lo buscan? - preguntó el Frinklin cronomorfo mientras subíamos por la verde ladera de la montaña. - Desde hace mucho tiempo - contesté....
Cuento › Clásicos
Había una vez un molinero pobre que tenía una hija muy hermosa. Un día sucedió que tenía que ir a hablar con el rey, y para parecer más importante le dijo: - Tengo una hija...
Cuento › Clásicos
Cuando era niño perdí la "chaveta" por una bibliotecaria. Cada semana ella se encargaba de la hora de los cuentos en el jardín de la biblioteca de nuestro barrio. Nos leía maravillosos...
Cuento › Clásicos
Aquella mañana de Sábado Carlos se levantó temprano, su padre le había prometido ir a comprarle una cometa y estaba emocionado, llevaba tiempo soñando con ir al parque Juan Carlos...
Cuento › Miedo
La casa de los fantasmas tiene una historia, mitad irrealidad y mitad silencio. Ahora es una historia transformada, con olor a paraguas viejo que a veces se asoma por algún ventanal. Esa...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Clásicos
Érase una vez una ola chiquitita, chiquitita, que estaba triste. ¿Qué te pasa?, le preguntaban los cangrejos cuando salían de la arena al retirarse las aguas del mar. Que nunca...
Cuento › Naturaleza
La ola rompía sobre la arena, aburrida de estar siempre en la misma orilla, por lo tanto, decidió irse a recorrer los mares del planeta. Tenía muchísimas ganas ver cosas nuevas,...
Cuento › Animales
Hubo una vez una oruguita a la que nadie quería porque, según la gente, era muy fea. El sapo se reía cuando la veía arrastrarse viscosamente por donde él y sus amigos estaban,...
Cuento › Naturaleza
En el cielo se dibujan un dragón, una Osa y su hija. ¿Nunca os habéis parado a pensar por qué están ahí? ¿Por qué están dispuestas de esa forma? Pocos conocen la historia,...
Cuento › Animales
La prudencia tiene ojos y lengua, eso nadie puede dudarlo. Lástima que casi siempre ande cabizbaja y bale en chino. Esta pudiera ser la introducción a la historia de la oveja negra,...
Cuento › Príncipes y princesas
Había un rey que tenía una hija. Un día en que estaba la reina peinando a la princes, le encontró un piojo en el cabello. - Mira padre, - dijo la princesa, - el piojo que...
Cuento › Clásicos
Muy temprano, antes de meterse en el obrador donde desaparecía el tiempo y pintaba horas y horas, a Gregorio le gustaba subir a la azotea de su casa. Era una mañana de un azul que...