¿Qué labor tiene un pediatra en los casos de un divorcio difícil?

¿Qué labor tiene un pediatra en los casos de un divorcio difícil?
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En las consultas se producen dos situaciones muy frecuentes, los desacuerdos de los progenitores sobre la salud de sus hijos/as y la solicitud de informes médicos con fines judiciales. Los pediatras pueden informar sobre los servicios de mediación familiar disponibles. El mayor beneficio de la mediación es para los y las menores.

El divorcio, en ocasiones, se produce en situaciones de mucha conflictividad entre los progenitores. Este contexto a veces tiene un abordaje complicado y es necesario implicar a diferentes servicios y profesionales.   

 

Begoña Gonzalez, abogada y mediadora familiar y formadora de los servicios de UNAF, afirma que la figura del pediatra de Atención Primaria es muy importante en los casos de divorcio complicado.

 

¿Qué situaciones se encuentran los pediatras?

 

En sus consultas se producen dos situaciones muy frecuentes, los desacuerdos de los progenitores sobre la salud de sus hijos y la solicitud de informes médicos con fines judiciales. Esas situaciones son resueltas por estos profesionales sin dificultades, siempre utilizando sus conocimientos clínicos y a su capacidad de comunicación.

 

¿Cómo pueden ayudar los servicios de pediatría en estos casos?

 

Los padres y madres divorciados suelen necesitar orientación en esa etapa vital en la que se encuentran.  Afectados por sentimientos de dolor, incertidumbre o temor, que provoca la ruptura. Apoyarles contribuye a ayudar a los hijos/as a adaptarse al divorcio.

La llegada de un bebé

La llegada de un bebé

¿Cómo te cambia la vida? El nacimiento de un bebé, sobre todo del primero, supone una serie de cambios rascendentales: económicos, laborales, afectivos… De repente, un nuevo miembro llega a la familia y ocupa el centro de atención de los padres, pasando su relación de pareja a un segundo plano. Esto puede suponer una serie de problemas para los que conviene estar preparados

 

Por ejemplo, el pediatra puede informar a los padres y madres que estén pasando por este proceso de las posibles alteraciones en el sueño o la alimentación, una bajada en el rendimiento escolar, respuesta en forma de enfado o agresividad…Comunes como fruto de la adaptación de los hijos a la nueva situación y normales en las semanas o meses siguientes a la separación.

 

En los casos de divorcios difíciles, el/la pediatra puede informar de los servicios de mediación familiar públicos y privados existentes en prácticamente todo el territorio nacional.

 

“La mediación familiar parte de la idea de que el divorcio no ha de suponer para los hijos/as la pérdida de alguno de sus progenitores y de que el ejercicio conjunto de la responsabilidad parental es un factor de estabilización emocional de primera magnitud para los y las menores”, afirma Begoña, mediadora de UNAF.

 

La Unión de Asociaciones Familiares, organización experta en mediación familiar, es una de las organizaciones que ofrecen este servicio. En él, los progenitores, con la asistencia de un/a profesional imparcial que no tiene poder de decisión, pero sí de comunicación y negociación, tratan con detalle todos aquellos aspectos afectados por la ruptura para alcanzar acuerdos que satisfagan los intereses de los menores y de ellos mismos.

 

Esta intervención ayuda a llegar a acuerdos entre los padres, pero el beneficio es aún mayor para los y las menores, que perciben que sus progenitores siguen actuando como padres y madres y los mantienen al margen de sus diferencias.

 

Fuente: www.unaf.org

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