Super abuelos del Siglo XXI

Super abuelos del Siglo XXI
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En las sociedades modernas, la figura del abuelo se hace más imprescindible que nunca. Los mayores encuentran en el crecimiento de sus nietos una nueva etapa en la que pueden desempeñar un papel esencial de amigos, confesores, transmisores del pasado y algunas veces, de auténticos  educadores.

"Yo a mi abuelita la quiero mucho”. Marcos tiene 3 años y sale todos los días de paseo con su abuela Encarnita mientras la madre de Marcos está en la oficina. Nos los hemos encontrado en la calle, mientras Encarnita aprovecha para acercarse al centro comercial que hay cerca de su casa. Dejó de trabajar hace tan sólo dos años y ahora dedica todas sus mañanas a disfrutar de su nieto “para mí es una satisfacción tremenda cuidar a mi nieto, los niños dan mucha alegría”.

 

Es una abuela más del siglo XXI. Se las suele ver a las salidas de las guarderías o centros de educación infantil, en el parque o por la calle con carritos de bebé o de la mano de alguno de sus nietos.

 

Forman parte de los llamados abuelos-canguro que echan una mano cuando los padres están trabajando o disfrutando de algún tiempo de ocio. “Los abuelos ejercen el rol de padres sustitutos”, explica Sacramento Pinazo, profesora de psicología en la Universidad de Valencia,  “a veces los abuelos son considerados como segundos padres”.

 

De "profesión", abuelo

La nueva figura del padre

La nueva figura del padre

Hasta hace poco el padre representaba la figura de la autoridad en la familia; su presencia afectiva no era considerada indispensable ni necesaria en la educación de los niños. Hoy en día, sabemos que el padre ejerce una influencia muy positiva en la formación de la personalidad del hijo, desde su más tierna infancia.

 

En la actualidad, tanto el abuelo como la abuela juegan un papel preponderante y casi irremplazable en el desarrollo del niño. Son la cara del cariño, de la ternura, de la complicidad y del amor incondicional.

 

“Cuando nacieron mis nietos fue cuando yo empezaba mi declive como mujer y me volqué en ellos” nos explica Marisa Viñes, un claro ejemplo de abuela moderna y presidenta de la asociación ABUmar, Abuelos y abuelas en marcha, “somos los pioneros en la defensa de los derechos de los abuelos, queremos dignificar una figura que nos parece fundamental para la sociedad”.

 

Desde su creación en 1997, ABUmar reivindica la labor intergeneracional y la importancia de la presencia de los abuelos tanto en el marco social como legal: “Debemos ser un complemento allí donde hacemos falta, el hueco que los padres no pueden rellenar”.


Padres y abuelos


Muchas veces los roces surgen entre padres y abuelos en lo relativo a la educación de los nietos.  Los primeros, pueden caer en el error de pensar que los abuelos no pueden tomar ningún tipo de decisión en la educación de los hijos. Los segundos, pueden llegar a un abuso de responsabilidad sobre los pequeños. Aquí te damos algunas pautas para que puedas sacar el máximo beneficio de la relación con los más mayores:

 

- Delimita las horas de comida y los horarios de sueño para evitar equívocos.


- Explícales como deben preparar los alimentos, hazles una lista de lo que pueden comer los niños y lo que no, apúntales el volumen de los biberones y cómo lavarlos o esterilizarlos.


- Facilítales una hoja con todos los teléfonos de interés: no sólo los de los padres sino también el del pediatra y el de emergencias.


- Sé comprensivo, los abuelos que son primerizos están deseando ayudar pero muchas veces no saben cómo. Son tus aliados pero deben entender que hoy eres madre o padre además de su hijo o hija.


- A pesar de que muy a menudo escuches “en mi época…” no supongas que sus ideas son obsoletas o ridículas. Ellos tienen la experiencia de haber criado a sus hijos pero deben aprender cosas nuevas que nunca experimentaron.


- Y recuerda: la función de educar a los nietos corre en su mayoría por cuenta de los padres. El papel del abuelo es dar cariño, ternura y confianza a sus nietos.



¿Esclavos del siglo XXI?



Según la presidenta de ABUmar, “sin darnos cuenta asumimos cargas que nos sobrepasan, especialmente a nivel físico. Un nieto es un desgaste muy fuerte”. Marisa ha participado en buena parte del crecimiento de sus siete nietos. Al igual que otros muchos abuelos que, como ella, dedican la mayor parte de su tiempo a los más pequeños de la familia, “los nietos nos hacen sentir útiles pero luego vienen los achaques físicos”.

 

La sobrecarga familiar a la que llegan a estar expuestas muchas abuelas –y algunos abuelos- es la otra cara de este fenómeno. El papel de los abuelos, en circunstancias normales, debe ser el de transmisor de la memoria familiar y de la experiencia, complementando a los padres en la educación de sus hijos. Pero, nunca remplazándola. Asumir responsabilidades excesivas por parte de los abuelos puede conllevar consecuencias como cuadros de estrés, cansancio e incluso un mayor riesgo de desarrollar infarto de miocardio y otras enfermedades coronarias. Los padres deben ser conscientes de las limitaciones a la hora de pedir ayuda a los abuelos.

 

Los cambios sociales, como la incorporación de la mujer al mundo laboral o las relaciones a distancia, hacen que muchas veces se abuse de la responsabilidad de los abuelos, a pesar de que, como nos explica el abogado Antonio Acevedo, especialista en el campo de las relaciones familiares entre nietos y abuelos, “la participación de los más mayores en el crecimiento de los nietos se hace en la época actual más indispensable que nunca”.

 

¿Dónde está mi nieto?

 

Antonio Acevedo es abogado especialista en temas de custodia por parte de los abuelos. En su despacho, junto a una entrañable foto en blanco y negro de su abuela, “…falleció a los 102 años”, nos da su opinión: “La función de los abuelos de transmisión de las raíces familiares cobra mucha importancia, sobre todo por la cantidad de divorcios y separaciones que se dan hoy en día. Los abuelos suponen un punto de referencia fijo en la unidad familiar; aunque ésta esté cambiando por una ruptura matrimonial o cualquier otra circunstancia”.

 

Para Acevedo, “cortar el vínculo entre nietos y abuelos sería negar una cercanía, una ternura y un cariño fundamental para los niños”.

 

Pero no todos los abuelos pueden disfrutar del crecimiento de los pequeños de la familia. Antonio Acevedo nos explica como cada día llegan a su despacho “abuelos llorando a los que se les parte el corazón porque no pueden ver a sus nietos”.

 

El origen de estos conflictos es la separación del matrimonio o la muerte de uno de sus hijos. Hasta la reforma del código civil a finales de 2003 por la que se garantiza de forma expresa el derecho de visita de los abuelos, la relación entre abuelos y nietos estaba muy desprotegida a nivel legal, “hemos logrado que a los abuelos no se les prohíba más ver a sus nietos”, nos comenta orgullosa Marisa Viñes.



La defensa del derecho de visitas de los abuelos a los nietos surge por una experiencia propia de Antonio Acevedo, “tenía una prima hermana que falleció muy jovencita, tenía una niña. Al poco tiempo, el padre les dice a mis tíos que se va a volver a casar y que no quiere volver a saber de ellos”.

 

Después de un complicado proceso legal, Acevedo consiguió un régimen de visitas para esos abuelos sentando un precedente en lo que a casos de relaciones entre nietos y abuelos se refiere.

 

Pero son otros muchos los abuelos que acuden al despacho de Antonio Acevedo con casos parecidos, “sobre todo cuando ha fallecido el hijo de una manera trágica, los abuelos se sienten continuadores del progenitor fallecido”. Antonio trabaja ahora en una sentencia sin precedente “se ha reconocido a los abuelos un derecho de visitas de la misma extensión que se le concede a un padre separado y estamos a punto de conseguir la total custodia del nieto en algunos casos”.

 

Poco a poco la sociedad y la ley van dando ese apoyo, tan merecido, al papel de la tercera edad dentro de la familia. Un rol de soporte emocional, de transmisor de la unidad familiar y de modelo de envejecimiento cada vez más demandado por las sociedades modernas.
 

 

Eres un abuelo 10 si… 

 

 -Tu nieto siente que le conoces, le quieres y le entiendes.


- Tu nieto te ve como un amigo y encuentra en ti cariño y ayuda.


- Influyes positivamente en su vida, ofreciéndole confianza.


- Sientes que tu papel es discreto y nunca impuesto.


- Construyes valores familiares y eres transmisor del pasado

 

Abuelos con paga


En Estados Unidos es muy normal que los abuelos reciban algún tipo de retribución económica por cuidar de los nietos. Tanto es así que los abuelos suelen tener un seguro sobre este “oficio” para evitar posibles reclamaciones y demandas de los padres.

 

Abuelos de cuento


La figura entrañable y bondadosa del abuelo no sólo la vemos en el día a día de nuestras familias o en la vida social. Los cuentos infantiles también nos ofrecen un claro ejemplo de la sensibilidad y el cariño que ofrecen a los pequeños: la abuela de Caperucita Roja o el abuelito de Heidi encarnan esos valores de dedicación, entrega y amor propios de los más mayores.


Fuentes: Marisa Viñes, presidenta de la Asociación ABUmar,  Pº Reina Cristina, 17 6º D. Telef.: 91. 552 95 18. Antonio Acevedo, abogado de familia.
 


Fuentes:

Sacramento Pinazo, profesora de psicología en la Universidad de Valencia

Marisa Viñes, presidenta de la asociación ABUmar.

Redacción: Lola García-Amado

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