×
  • Buscar
Publicidad

Alergia a los ácaros en niños

Alergia a los ácaros en niños

La alergia a los ácaros del polvo doméstico es la primera causa de alergia respiratoria en los niños europeos y, si no es controlada adecuadamente, puede afectar de forma negativa a sus relaciones sociales y a su desarrollo. Según los resultados de la Encuesta europea cualitativa sobre la alergia a los ácaros del polvo doméstico- llevada a cabo por Stallergenes en España, Francia, Alemania e Italia- culpa, ansiedad, incomodidad, irritabilidad, incomprensión, rendición y sometimiento son síntomas psicológicos de la enfermedad frente a los cuales los niños no saben cómo reaccionar.

Publicidad

Indice

 

Síntomas que impiden una vida normal

“La prevalencia de la alergia a ácaros es muy importante en niños, afectando tanto a su vida doméstica como escolar. Doméstica por las normas ambientales que se deben adoptar para disminuir su exposición a los ácaros (no pueden tener peluches, su habitación debe tener pocos juguetes, nada de alfombras, etc.) y tampoco pueden frecuentar lugares o domicilios con una alta exposición a polvo doméstico y elevado contenido de ácaros. Y escolar porque en fase sintomática su estado de atención puede verse alterado, producir somnolencia e incluso pérdida de audición que no les permite llevar una vida escolar normal como los demás niños”, explica el doctor Antonio Valero, alergólogo del Hospital Clínic de Barcelona.

Los pacientes alérgicos que han participado en la encuesta y que, además, son padres, declaran que no desean para sus hijos la misma vida de alérgico que ellos han tenido. Confían en que un  diagnóstico y tratamiento de la enfermedad en sus fases iniciales mejoraría su evolución. Además, estos padres consideran que la inmunoterapia con alérgenos constituye una buena opción de tratamiento etiológico de la alergia a los ácaros del polvo doméstico tanto para niños como para adultos.

No te puedes perder ...

Alergia a la leche

Alergia a la leche

Cuando el lactante no gana peso y su crecimiento es irregular, llora constantemente, tiene el abdomen abultado, diarreas frecuentes e incluso sanguinolentas y vómitos constantes que no cesan con un tratamiento común, tu hijo puede padecer una alergia a algún alimento. La frecuencia con que un niño come un alimento en particular, hace más probable que se haga alérgico a dicho alimento, por ello, las alergias más comunes dependen mucho de los hábitos alimenticios de la población.

Y tambien:

La  elevada frecuencia de este tipo de alergia es mayor incluso que la alergia al polen. El 20% de las alergias respiratorias en Europa son producidas por los ácaros del polvo doméstico. “La persistencia de los síntomas durante todo el año y su intensidad pueden provocar que la percepción de enfermedad y su afectación sobre la calidad de vida sea mayor que la percibida por  los alérgicos al polen, que en la mayoría de los casos tienen síntomas un máximo de 60 a 90 días al año”, afirma el doctor Valero.
 

Los ácaros del polvo doméstico

Los ácaros del polvo doméstico son animales microscópicos, invisibles a simple vista. Se alimentan principalmente de caspa de humanos y mascotas. 2 milígramos de ácaros por gramo de polvo son suficientes para sensibilizar a un alérgico, y 10 milígramos por gramo de polvo pueden causar un ataque de asma. Los ácaros del polvo doméstico pueden encontrar muchos lugares en una casa donde sobrevivir, como alfombras, cortinas, almohadas, libros y otras piezas de mobiliario. Ácaros del polvo doméstico como Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae son las especies que más comúnmente se encuentran en cualquier hogar. Más que los propios ácaros, son sus heces, caparazones y cadáveres los que provocan las reacciones alérgicas, lo que implica que incluso después de erradicarlos puedan temporalmente persistir los síntomas.


Fecha de actualización: 10-06-2020

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.