×
  • Buscar
Publicidad

Juegos en la nieve

Juegos en la nieve

Con el frío llega la nieve a muchos lugares, uno de los entretenimientos más divertidos para los niños. Para algunos este invierno supone incluso su primera experiencia con ella. Olvida el miedo a los resfriados, abrígales bien, ponles el calzado adecuado y sal con ellos a disfrutar de la nieve.
Te ofrecemos, más allá de la guerra de bolas, varias ideas para que paséis un estupendo día invernal

Publicidad

No te puedes perder ...

Viajar en familia a Rovaniemi

Viajar en familia a Rovaniemi

La capital de la Navidad: Te imaginas una Navidad en la “sede oficial” de Papá Noel? La ciudad de los trineos, de los fabulosos perros husky, de los renos, donde el paisaje blanco es protagonista la mitad del año y disfrutar de la nieve se convierte en una obligación. Este mes te proponemos un destino mágico donde tus hijos vivirán una experiencia de cuento que jamás olvidarán. Un sueño hecho realidad.

Y tambien:

1. En casa, rellena previamente botellas con agua y colorante alimenticio. Utiliza un color diferente por cada botella. Mételas en la nevera hasta el momento de salir. Cuando estéis en la nieve dáselas a los niños y déjales que dibujen o escriban lo que quieran en la nieve. También puedes utilizar un vaporizador rellenable y hacer grafitis en el suelo.

2. Con un chorro de agua coloreada haz una circunferencia en la nieve de unos 2 metros de diámetro (varía el tamaño según la dificultad que quieras darle al juego y la edad del niño). Coloca a los participantes a unos 4 metros de distancia, por ejemplo, y diles que hagan bolas de nieve. Tendrán que lanzarlas por turnos tratando de colarlas en el círculo. Apunta los tantos de cada uno. Gana quien más bolas reúna dentro del círculo.

3. Haz cubitos de hielo con agua y colorantes alimenticios. Cuando estén congelados escóndelos en la nieve y pide a los niños que los busquen. Cada color puede tener una puntuación. Ganará quien más puntos obtenga. Otra opción es hacer dos o varios equipos, en función del número de niños que jueguen. Cada equipo será un color. Fabrica la misma cantidad de cubitos de cada color y reta a los equipos a encontrar los suyos. El primero que encuentre todos ganará. También puedes utilizar envases de yogur u otros moldes para hacer cubitos de mayor tamaño (una alternativa más sencilla para los niños de menor edad).

4. ¿Quién dijo que el cubo y la pala eran solo para el verano? Rescata los juguetes de playa, como palas, rastrillos, cubos, moldes, castillos, etc. Los niños pueden utilizarlos también con la nieve. Si no cuentas con ellos, puedes emplear igualmente moldes de cocina, pequeñas ollas, cucharas, tuppers, etc. y utilizarlos como en la arena. Si los moldes son grandes podéis construir un fuerte, un castillo de “cristal” o un iglú. Mantente alerta para evitar que los derrumbes de la nieve les ocasionen algún daño.

5. Los flotadores tampoco son exclusivos del mar y del buen tiempo. Siéntalos encima y úsalos para que se deslicen por la nieve.

6. Este juego es una variante del popular “Ponle la cola al burro”. Necesitarás traer de casa varios botones y un pañuelo. Una vez en el terreno de juego haced juntos el muñeco de nieve, tapa los ojos al primer concursante con el pañuelo, facilítale un botón y… ¡a jugar! El niño tendrá que colocar el primer botón que hará de ojo. El siguiente la nariz y así con el resto de partes del muñeco. No toquéis ni rectifiquéis los errores. Al final veréis cómo ha quedado vuestro particular hombre de nieve, seguro que se parten de risa.

7. En casa, antes de salir, dibuja una diana en una cartulina, dando puntuaciones a los distintos anillos. En la calle busca un árbol y clávala. Los niños tendrán que demostrar su puntería lanzando bolas de nieve.

8. Si vives en un lugar donde no suele nevar o simplemente el frío te impide salir fuera, no tienes por qué privarte de jugar con la “nieve”. Realiza con tus hijos esta manualidad que les encantará: Coge un frasco de cristal vacío. Destápalo y pega en el centro de la parte interna de la tapa un pequeño muñeco o figurita. Espera a que se seque. Mientras, rellena completamente el tarro con aceite corporal para niños (también puedes hacerlo con agua) y polvo de purpurina plateada o bolitas de “nieve” hechas con espuma de polietileno. Coloca la tapa, asegurándote de ajustarla y cerrarla muy bien. Dale la vuelta y gíralo para que la “nieve” caiga. Ya tienes un bonito “suvenir” para decorar la habitación del pequeño.

Y RECUERDA...

Antes de salir de casa toma las precauciones adecuadas para garantizar su seguridad  y mantenerles siempre secos y bien abrigados:

Cúbreles bien, con ropa térmica e impermeable. Opta por un mono en lugar de un anorak y pantalón, así  impedirás el paso de la nieve y el frío si se revuelca por el suelo.

No olvides abrigarles la cabeza con un gorro que les tape las orejas, el cuello con una braga (mejor que con bufanda que podría engancharse o caerse), las manos con guantes y los pies con botas, ambos impermeables para impedir que se empapen mientras juegan.

Si el día está soleado ponles crema solar con alta protección.

No subestimes los riesgos que entraña este medio y no los dejes nunca solos: la nieve acumulada puede derrumbarse, el hielo hacerles patinar y la bolas pueden endurecerse provocándoles lesiones.


Fecha de actualización: 28-01-2011

Redacción: Almudena Villoslada

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.