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Juegos de Cocina. Diviértete con tus niños cocinando

 Juegos de Cocina. Diviértete con tus niños cocinando

Con estos juegos enseñamos a los niños a conocer la diversidad de alimentos, a adquirir buenos hábitos gastronómicos y a aprender divirtiéndose en la cocina. Además es una excelente forma de mantenerlos entretenidos mientras preparas la comida. ¡Seguro que pronto podrán echarte una mano!

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Viajar a Pontevedra con niños

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Pontevedra es una provincia con una gran riqueza cultural y natural. Un lugar perfecto para visitar en familia ya que allí podréis encontrar todo lo que busquéis: playas, parajes naturales, monumentos, gastronomía, hoteles familiares, etc.

Y tambien:

Cuenta conmigo.  + 2 años

Necesitarás moldes de papel o silicona de los que se usan para hacer magdalenas. Escribe un número en el fondo de cada uno de ellos y dale una bolsa de frutos secos. El niño deberá poner en cada molde el número de cacahuetes, nueces o almendras que ponga en la base.

Sellos con patata. + 2 años

Corta un par de patatas por la mitad. Con un cuchillo o un molde cortapastas talla figuras, letras o lo que se te ocurra en la parte sin piel. Coloca en varios platitos distintos colores de témperas, acuarelas, etc. Solo tendrá que mojar la parte del relieve de la patata en la pintura y estampar el dibujo sobre un papel. ¡Podrá crear su propio papel de envolver regalos!

Cuadros con frutas y verduras. + 3 años

Siéntale en una mesa y dispón de todas las verduras y frutas que tengas. La actividad consiste en hacer un cuadro con los ingredientes que están encima de la mesa. Lo puede hacer sobre ella o sobre una bandeja. Por ejemplo, con el brécol puede hacer arbolitos de un paisaje, con hojas de lechuga el pelo de un retrato, con un plátano la sonrisa, etc. El color es muy importante; procura que tenga una gran variedad donde elegir y déjale que imagine y cree sus propias obras de arte, mientras se familiariza con las verduras, frutas y hortalizas.

Sándwiches geométricos. + 3 años

Cuando tengas que hacer sándwiches para una fiesta, una merienda o una excursión, pídele a tu hijo que te ayude. Cuando tengas que cortarlos pregúntale de qué forma los quiere: en rectángulos, triángulos, cuadrados, círculos, estrellas… ¡o con formas de animales! Emplea moldes para pastas con formas divertidas si fuera necesario y deja que lo haga él. Aprenderá las formas geométricas y se iniciará en las fracciones.

Mensajes secretos. + 3 años

Dales varios folios, zumo de limón y palillos de dientes o bastoncitos de algodón. Diles que mojen los palillos o los bastoncitos en el zumo como si fuera tinta y escriban o dibujen en el papel lo que quieran. Parecerá que no haya nada escrito, pero al acercarlo a una fuente de calor (tostadora, vitrocerámica, etc.) ¡aparecerá el mensaje secreto! Con esta actividad es importante no quitarles el ojo de encima.

Minicomidas. + 3 años

Mientras estés cocinando facilítale pequeños moldes, platitos o cuencos individuales. Le puedes decir que te imite haciendo lo mismo que tú pero en versión mini. Si estás haciendo una ensalada dale pequeñas porciones de los ingredientes que vayas a utilizar y él tendrá que echarlos a su platito. Si estás haciendo una masa, dale un poco de ella y dile que la moldee. Después métela en el horno junto y ¡tendrá su pequeña mini receta!

Tarjetas de comensales. + 4 años

Una buena idea para mantener a tu hijo entretenido antes de cenar, mientras tú cocinas, es pidiéndole que haga tarjetas para cada persona que vaya a sentarse a comer. Recorta un trozo de cartulina o cartón en forma de rectángulo. Dóblalo por la mitad y en una de ellas dile que escriba el nombre de cada uno. Después podrá adornarlo con pegatinas, dibujos, etc. Antes de sentaros, pídele que las ponga sobre cada plato.

Cristales de azúcar. + 5 años

Este experimento requiere paciencia, pero seguro que les encantará. Necesitas un cazo, que llenaréis con 175 ml de agua. A continuación añade unos 300 g de azúcar y caliéntalo removiendo con una cuchara de madera hasta que se haya disuelto todo el azúcar. Vierte esta solución en un vaso o tarro y sumerge el extremo de un hilo de algodón. Sácalo y deja que se seque. Después suspéndelo atando el otro extremo a un lápiz y colocando éste sobre el vaso. Déjalo durante unos días o una semana y observa cómo aparecen cristales en el hilo.


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Fuente:

Fodor, Elizabeth; Morán, Montserrat (2009), Todo un mundo de sonrisas, Madrid, Ed. Pirámide.

Fecha de actualización: 02-09-2010

Redacción: Lola García-Amado

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