¿Es cierto que la lateralidad cruzada implica problemas de aprendizaje?

¿Es cierto que la lateralidad cruzada implica problemas de aprendizaje?
comparte

Es común la relación que se establece entre niños con lateralidad cruzada y ciertos problemas de aprendizaje. ¿Hasta qué punto es así? Un estudio conjunto de la Universidad de Zaragoza y de Lleida nos da la respuesta.

El cerebro cuenta con dos hemisferios, el izquierdo y el derecho. Esta división simétrica está en consonancia con la del resto de nuestro cuerpo, formado por muchos sistemas dobles: dos ojos, dos manos, dos aparatos auditivos, dos piernas… A pesar de estar diferenciados y especializados en diversas funciones -el hemisferio izquierdo se especializa en el procesamiento del lenguaje o de los números, por ejemplo, y el derecho en la percepción espacial y en los símbolos-, están conectados. Es decir, la información viaja de uno a otro y precisa de ambos para ser procesada. La parte indispensable que los une es el cuerpo calloso, un área formada por millones de fibras nerviosas.

 

¿Qué es la lateralidad cruzada?

 

A menudo, las personas mostramos preferencia por un lado de nuestro cuerpo frente al otro. Es decir, tenemos un predominio lateral de un lado del cuerpo respecto al otro. La mayoría de la población es diestra. Por tanto, entre las personas predomina la dominancia del hemisferio izquierdo, ya que cada hemisferio controla la parte opuesta del cuerpo.

 

Según un estudio de las universidades de Zaragoza y Lleida, titulado “Relación entre la lateralidad y los aprendizajes escolares”, los niños pueden presentar lateralidad diestra, zurda o ambidiestra. Hablamos de lateralidad cruzada cuando un niño muestra una preferencia distinta en ojo, mano o pie. Es decir, cuando la lateralidad no es homogénea en un solo lado del cuerpo. Esto no debe confundirse con el ambidextrismo, por el que una persona domina el uso de ambos lados (usa de manera similar, por ejemplo, su mano izquierda y derecha). Si, por ejemplo, un niño presenta lateralidad diestra en manos y pies, y zurda en ojos, entonces hablamos de lateralidad cruzada a nivel ocular.

No te puedes perder ...

 

La lateralidad debe ser establecida por un profesional. Es algo más compleja que simplemente fijarnos con qué mano escribe o con qué pie chuta el balón. Se puede establecer a través de pruebas variadas que establezcan su coeficiente de lateralidad. Los datos demuestran que casi la mitad de los niños presentan una lateralidad homogénea (diestra en la mayoría de casos), y un porcentaje similar una lateralidad cruzada (sobre todo a nivel ocular). De hecho, es mayor el porcentaje de niños con lateralidad cruzada o ambidiestra que el de niños con lateralidad homogénea.

 

¿Afecta al aprendizaje?

 

En la actualidad, aunque no hay estudios concluyentes, son varios los autores que hablan de la influencia de la lateralidad en las alteraciones lectográficas. El estudio de las universidades de Zaragoza y Lleida analizó a 170 niños con una edad entre 6 y 7 años.

 

Los resultados mostraron que el 56% de niños con lateralidad cruzada o no homogénea presentaban un aprendizaje escolar negativo en aspectos como atención en clase o aprendizaje y comprensión lectora. Es decir, casi 4 de cada 10 niños con lateralidad cruzada, tenían un aprendizaje positivo en la escuela.

 

Por tanto, sí podría decirse que la lateralidad cruzada puede tener cierta relación con los problemas de aprendizaje. Por ejemplo, los niños con cruce podal (misma lateralidad en ojo y mano, distinta en pie) mostraban más dificultades para la escritura y lectura y era común que invirtieran letras. Los niños con cruce manual, por otra parte, presentaban más dificultades en el razonamiento matemático.

 

Por esta razón, ya que las lateralidades son tan variables en cada persona y tienen implicaciones demostradas en el aprendizaje, es necesario tener en cuenta estos aspectos para poder impulsar un aprendizaje adaptado y adecuado en cada caso. Además del apoyo en el área de la lecto-escritura o del razonamiento matemático en las que se vean dificultades, los expertos del estudio recomiendan también realizar un apoyo psicomotriz desde la educación física para detectar problemas de lateralidad, de discriminación derecha-izquierda o para trabajar en la orientación espacial.

 


0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
*/?>