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Aprender a ser ordenado

Aprender a ser ordenado

Aprender a ser ordenado en la vida es un hábito que resulta fundamental para poder desarrollarse adecuadamente en la vida y poder estar integrado en la sociedad adulta.

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Indice

 

El orden en la primera infancia

Una persona ordenada tendrá una mente ordenada, y esto debe ser aprendido desde la más tierna infancia con una constancia por parte de los padres en su enseñanza, empezando siempre, por el ejemplo.

Una habitación desordenada inmersa en caos sólo genera estrés, nervios y sobre todo angustia cuando no se encuentran las cosas… en cambio el orden transmite calma, favorecerá la concentración en sus horas de estudio y ayudará a pensar con claridad.

Y es que el orden no sólo es la acción de dejar las cosas en su sitio, es habituarse a hacerlo para que salga solo.

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Cómo enseñar a escribir a un niño

Cómo enseñar a escribir a un niño

Los niños no aprenden a escribir el alfabeto hasta los 4 o 5 años, aunque desde los 12 meses pueden empezar a darle lápices de colores para que se acostumbre a dibujar y hacer trazos, lo que ayudará en su posterior aprendizaje de la escritura.

Y tambien:

Muchos padres optan por pensar y proclamar frases del tipo: “es que aún es demasiado pequeño para hacerlo solo”. Claro que sí, para hacerlo solo seguro, pero para poder hacerlo con la guía de sus padres está perfectamente capacitado desde bien pequeño, porque será la actitud de los progenitores lo que guíe este proceso de aprendizaje en cuanto a la educación del orden.

Es en esta primera infancia cuando es crucial enseñar al pequeño el valor de ser ordenado. Ir detrás de él y recoger todo lo que tira por tierra es un error. No hay que recoger siempre sus juguetes, hay que hacerlo con él, porque de lo contrario se acostumbrará y cuando crezca será mucho más complicado conseguir que sea ordenado, porque habrá asociado que sus cosas las recogen otras personas.

Cuando el pequeño tiene autonomía suficiente debe aprender primero de todo, a meter él mismo con ayuda de sus padres sus juguetes en el baúl o  a colocar sus cuentos dónde corresponden, por ejemplo. Después cuando va siendo algo más mayor y empieza a entender las cosas será cuando con ayuda de sus padres deberá aprender a no dejar su ropa en cualquier lugar, a recoger aquello que ha dejado por medio, etc.

Poco a poco y con estos pequeños actos se le estará inculcando al pequeño el hábito de ser ordenado algo muy importante para su desarrollo psicológico, social y emocional.

 

Guiar al niño en el aprendizaje

Los niños no tienen una noción de orden en la cabeza como la que podemos tener los adultos, así que tampoco es aconsejable que los padres intenten que tenga el pequeño la habitación ordenada como si fuera una persona adulta, esto resulta inútil y agotador.

Se debe empezar conformándose porque el niño cuando no tenga más de seis años recoja los juguetes del suelo, recoja su ropa del lavabo y la meta en el cesto de la ropa sucia, tenga sus cuentos en su sitio, etc.

Los mensajes deben ser claros para que los entienda, y para ello se debe guiar al pequeño con mensajes directos y concisos. Por ejemplo si se le dice:” Recoge tu habitación” esta frase será demasiado amplia para él, así que se le deben dar mensajes más concretos como por ejemplo: “guarda las piezas de tu juguete en su caja” o “mete la ropa doblada en el armario”. De este modo podrá saber exactamente qué se espera de él. Y por supuesto no se le debe saturar de órdenes, mejor pocas y claras para que las pueda seguir.

Recuerda que por lo menos hasta los ocho años se le debe ayudar a recoger sus cosas y a guiarle, pero nunca se tiene que hacer las cosas por él, porque entonces no existirá aprendizaje.

 

Consejos para que el niño aprenda a ser ordenado

Primero deberás confiar en sus posibilidades y en que es capaz de hacer las cosas correctamente, necesitará la ayuda de sus padres pero siempre necesita que le elogies como si lo hubiera hecho él mismo para así tener esa recompensa por su esfuerzo. Y es que no hay mejor recompensa que el cariño y la valoración de unos padres agradecidos. A continuación veamos algunos consejos:

- La mejor educación es el ejemplo, si los padres son ordenados los niños aprenderán a serlo, si unos padres son desordenados no pueden pretender que los hijos aprendan aquello que no ven.

- Durante sus primeros años y hasta por lo menos los ocho años no basta con darle órdenes para que recoja sus cosas, hay que acompañarle en el proceso y hacerlo juntos.

- Una idea es organizar juegos para recoger, por ejemplo contar el tiempo que tarda un día en recoger todos los juguetes del suelo y al día siguiente intentar superarse.

- La habitación debe disponer de un lugar para cada cosa para potenciar así el orden. Por ejemplo una caja o baúl para los juguetes, una estantería para los libros, otro lugar para los peluches, el armario bien distribuido para la ropa, etc. Los cajones pueden estar pintados o con pegatinas para que se sepa qué corresponde en cada uno de ellos.

- No le dejes la ropa metida en el armario, cuando esté lista para ser guardada déjasela en una silla con la instrucción que la guarde él mismo.

Es muy importante que sepa cuáles son los beneficios de ser ordenado según su edad. Por ejemplo es bueno decirle que si tiene todos los juguetes ordenados después podrá retomar el juego, no se perderán ni estropearán, etc.


Fecha de actualización: 17-06-2020

Redacción: María José Roldán

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