La orientación sexual en los niños

La orientación sexual en los niños
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La identidad sexual engloba un conjunto de características que nos hacen diferentes al resto de personas: nuestras preferencias sexuales, nuestros sentimientos o nuestras actitudes ante el sexo. Estos factores no siempre se desarrollan de acuerdo al sexo biológico ya que la vida sexual es algo flexible, cambiante y en constante proceso de transformación. ¿Y a ti? ¿Te preocupa la condición sexual de tu hijo? Aclaramos tus dudas

La infancia es una etapa considerada como “asexuada” pero de gran importancia en el futuro desarrollo del “ser sexual”. Al nacer, tanto los niños como las niñas tienen una conducta sexual poco diferenciada; a excepción de los órganos genitales, el comportamiento motor y sensorial es prácticamente igual.

 

El principal desarrollo de la persona será, por tanto, el que transcurre desde la infancia hasta el final de la etapa adolescente, donde se producen cambios físicos y psíquicos determinantes:

 

1. Nacemos con unas estructuras centrales activas que condicionan la frecuencia, forma y orientación de la conducta sexual. Estas estructuras se relacionan y adaptan a la conducta externa de la persona.

 

2. El desarrollo sexual es el resultado del modo de actuar, relaciones y circunstancias de cada sujeto.

 

3. Tras nacer, comienzan a influirnos una serie de determinantes externos que están en continuo cambio: factores culturales, religiosos, ideológicos y sociales. Se manifiestan a través de las pautas de crianza y criterios educativos referidos al dimorfismo sexual, es decir, el hecho de que en cada especie animal hay dos sexos: masculino y femenino. Podemos considerar que el desarrollo sexual es consecuencia de la interacción del sujeto con su medio socio-cultural y los acontecimientos que vaya experimentando.

 

Es a partir de los 3 años cuando se establece el sentido básico de lo masculino y lo femenino. Es, por tanto, en la etapa infantil cuando se forjan las pautas de la conducta en todos los ámbitos, incluyendo el sexual.


 

 

Orientación sexual

 

Se refiere a la atracción afectiva y sexual que las personas sienten por otras. Cuando esa atracción es hacia personas del mismo sexo se dice que esta orientación es homosexual. Cuando es entre personas de sexos opuestos, la conducta es heterosexual.

 

Existen multitud de teorías que intentan explicar el porqué de las diferentes orientaciones sexuales: psicológicas, endocrinológicas, genéticas... pero ninguna ha resultado ser concluyente. Todas coinciden en dos puntos en común:

 

1. Las personas no eligen ser homosexuales o heterosexuales.

 

2. La orientación sexual no se puede modificar y tampoco trasmitir.

 

 

Teorías sobre el origen de la homosexualidad

 

MODELO

CAUSA

Biológico

Genética, hormonal prenatal y posnatal, neuroanatomía

Interaccionista

Hormonal prenatal y sociocultural

Conductual

Aprendizaje

Psicoanalítico

Intrapsíquico

 

Al ser cuestiones que atañen a la sexualidad, y se manifiestan de forma espontánea, podría decirse que la homosexualidad es tan natural como la heterosexualidad (pese a que sea difícil para muchas personas considerarlo así). Es algo que se empieza a gestar desde la infancia aunque haya muchos casos en los que se reafirme la verdadera orientación en la edad adulta.

 

El descubrimiento de la propia homosexualidad no se realiza de un día para otro, conlleva un proceso de conocimiento que se realiza en varias etapas: sentirse diferente, sorprenderse ante esa diferencia, toma de contacto social y aceptación de la propia condición.

 

Por ejemplo, muchos adolescentes viven el descubrimiento de su homosexualidad con angustia y temor porque no tienen a nadie con quién hablarlo.
 

 

Educación familiar

 

Una de las mayores preocupaciones de los progenitores es la estigmatización de la homosexualidad en la calle. Les persigue el temor de que sus hijos puede que no tengan las mismas oportunidades que las personas heterosexuales o que sean víctimas de un crimen de odio.

 

Los sentimientos de los padres al contemplar la posibilidad de que sus hijos sean homosexuales son, normalmente, confusos. La idea, a priori, puede no gustar y se llega a sentir resentimiento o sensación de haber sido defraudados. Quizá es por desinformación o por la inexistencia de algún modelo homosexual, positivo, cercano a ellos.

 

Se mezcla el amor incondicional hacia el hijo y el rechazo inicial ante la homosexualidad.

 

Es necesario crear un clima de apoyo y confianza con los hijos ya que esto va a ser beneficioso para las dos partes.

 

Los niños perciben, descubren, organizan e interpretan toda la información sexual que reciben. Memorizan, reflexionan y diferencian. Van madurando corporal, sensorial y socialmente integrando lo sexual en su personalidad. Experimentarán por ellos mismos los efectos aprobadores y desaprobadores de las normas sociales.

 

Los padres y madres tienden a silenciar esta faceta de comunicación personal, bien por vergüenza o porque consideran que aun sus hijos son demasiado pequeños para saber más sobre estos temas. Es importante que sepáis que aunque no queráis tratar estos asuntos, vuestros juicios de valor, la propia vida en pareja que lleváis en casa, o vuestras actitudes... serán factores suficientes para que los niños copien estos comportamientos en un futuro.

 

Las prohibiciones y condenas en este tema evitan algunos problemas pero conducen a otros.
 

 

¿Cómo afrontarlo?

 

a) Muchos padres y madres piensan que van a ser más felices si no saben cuáles son las verdaderas preferencias de sus hijos, pero esto no hace más que crear distancias y provoca que nunca se lleguen a conocer del todo.

 

b) Sentirse herido ante la homosexualidad de un hijo es algo que pasa por la falsa idea que se tiene de que ser gay o lesbiana es algo que se elige conscientemente. ¡No es así!, ser homosexual o heterosexual no es algo que se seleccione sin más. Una buena alternativa sería la de no esconder la orientación de cada uno viviéndola de manera positiva.

 

c) Los padres no son los causantes de que sus hijos tengan preferencias sexuales diferentes, por tanto, no sirve de nada sentirse culpable por ello. Los hijos van a ser gays o lesbianas independientemente de la voluntad de los progenitores o de lo que intenten por evitar que no sea así.

 

d) Muchas veces, la manifestación de esta orientación se hace desde que el pequeño tiene uso de razón. Es más habitual que esto se trate abiertamente en la adolescencia pero siempre tras un proceso de gestación de varios años.

 

e) La homosexualidad no es una enfermedad, por tanto es absurdo intentar someter al niño a algún tipo de “cura psiquiátrica” o de otro tipo, porque no la tiene ni la necesita.

 

f) Existe la posibilidad de que al ser adultos los hijos experimenten cierto grado de marginación social debido a la mentalidad de algunas personas. No obstante, las actitudes ante la homosexualidad han cambiado notablemente y de manera positiva.

 

g) Al llegar a la vejez estos niños y niñas no tienen por qué hacerlo solos. Suelen tener parejas estables que les duran toda la vida. Además está aumentando la posibilidad de que los gays y lesbianas tengan hijos, así que no descartéis la posibilidad de llegar a ser abuelos en un futuro.

 

h) ¿Qué pensará el resto de la familia? No estés a la defensiva, si tu actitud no es positiva lo mejor es que dejes pasar tiempo hasta que se encuentre la mejor manera de comunicarlo.

 

Fuentes: www.fundacióntriángulo.org, Manual de psiquiatría infantil, J. de Ajuriaguerra.
Redacción: Almudena Villoslada

1 Comentarios

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  1. Anónimo

    "es importante saber como padre como podemos enseñarle a nuestros niños sobre educacion sexual.".

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