¿Preparados para ser padres?

¿Preparados para ser padres?
comparte

Tener un hijo es una decisión trascendental que modificará toda tu vida. Elegir el momento ideal es muy importante para facilitar la vida de ese bebé, ya que si la relación con tu pareja no es la adecuada, el nivel económico no es suficiente o tu carrera profesional te absorbe más tiempo del que tienes, el niño notará esas carencias. Averigua si este es un buen momento para tener un hijo

¿Cómo saber si es el mejor momento?

 Muchas parejas desean esperar al momento ideal para tener un bebé: uno en que las condiciones materiales, profesionales y emocionales aseguren una época perfecta para el embarazo. Pero los problemas profesionales, financieros y de salud pueden surgir en cualquier momento. Por eso, no debes agobiarte con preparar un mes ideal para quedarte embarazada, ya que si luego surgen complicaciones, será más duro de afrontar.

Hay mujeres que siempre han deseando ser madres; otras miran a los bebés con ambigüedad. Si tu interés por la maternidad es reciente, tal vez te preguntes si estás preparada o no. Si ya has construido una vida plena (una buena casa, un buen trabajo, una relación de pareja satisfactoria), te resultará más difícil tomar la decisión, ya que un hijo cambia todas las perspectivas. Has invertido mucho en tu carrera, tus amistades y existen aficiones y actividades muy importantes para ti que deberás dejar de lado. El embarazo y la maternidad modificarán tu estilo de vida y perderás libertad y espontaneidad, lo que te puede resultar difícil de aceptar.

Pero… ¿y las satisfacciones y alegrías de crear una nueva vida? Eso es lo que deberás sopesar, los pros y los contras de cada decisión.


Adquirir una perspectiva realista

La maternidad es una de las mejores experiencias de la vida, pero también tiene su lado negativo: noches sin dormir, niños sin parar de llorar, bebés exigentes e impredecibles, enfermedades… Hasta que se hacen mayorcitos, no pueden decirte qué les pasa ni qué necesitan, lo que hace que te sientas perdida y frustrada.

Los bebés también exigen mucho tiempo y atención. Durante meses, él será tu máxima prioridad, lo que puede suponer una tensión importante en tus relaciones, tu trabajo y tu satisfacción personal.

Sin embargo, estos aspectos que demandan la mayor atención serán también los que acabarás apreciando como más valiosos y enriquecedores. Tu bebé no sólo pondrá tu mundo patas arriba, sino que además te enseñará que tienes una inmensa capacidad para alimentar una vida. Te devolverá tu amor, haciendo que te sientas la persona más especial del mundo. Aun en los momentos más frustrantes, una sonrisa o una abierta y brillante carcajada de tu bebé pueden hacerte olvidar el agotamiento y las juergas perdidas con tus amigos.


¿Estás preparada para la maternidad?

- ¿Cómo está tu salud física y emocional?

Los 9 meses de embarazo, un bebé llorón o enfermo y las noches en vela pueden agotar tu energía, especialmente si no estás al 100% de salud. Pero un tiempo de descanso, tranquilidad y una alimentación adecuada pueden ayudarte a recuperar fuerzas y mejorar tu salud.

- ¿Tienes experiencia con niños?

Los bebés pueden pasar de una gran sonrisa a un grito desgarrador en cuestión de segundos, y sin razón aparente. Si no has cuidado nunca de un niño pequeño, cuando seas madre esto puede hacerte sentir carente de control. Pasar algún tiempo con madres y sus bebés te ayudará a desarrollar confianza en tu capacidad para el cuidado de niños.

- ¿Es la paternidad prioritaria para ti y tu pareja?

Tu embarazo y la llegada de tu hijo afectarán vuestro tiempo compartido. Si uno de vosotros está poco comprometido con la idea de la paternidad, las constantes necesidades del bebé pueden conducir a disputas. La comunicación entre ambos es esencial para mantener vuestra relación.

- ¿Cuánta energía inviertes en tu profesión?

Tener un hijo es como un segundo trabajo. Si tienes una carrera estresante que te exige largas jornadas, puede que no tengas tiempo y energía para afrontar ambas cosas. Piensa en cómo podrás ajustar tu vida laboral para que te permita atender al niño.

- ¿Puedes incluir un niño en tus actividades de ocio?

Los bebés necesitan comidas regulares, cambios de pañales, lugares apropiados para dormir y una rutina. Si las pistas de esquí, los kayaks, los museos o las salas de conferencias se encuentran entre tus lugares favoritos, deberás adecuar tus aficiones al niño para ayudarte a crear un equilibrio aceptable entre tu vida social y tu hijo. Los cuidadores, la alternancia con tu pareja en su cuidado y la disminución de tus actividades de ocio te proporcionarán este equilibrio.

- ¿Estáis preparados económicamente?

Según un estudio de www.todopapas.com, tener un hijo cuesta 6.000€ el primer año. Una cantidad nada desdeñable que hay que tener en cuenta. La ropa, los juguetes, los pañales, el carrito, la cuna, la guardería… Planifica tu economía de acuerdo a estos nuevos gastos para ver si podéis afrontarlos sin problemas. No te olvides al hacerlo de las ayudas que dan los gobiernos por el nacimiento de cada hijo.


Cuestionar los motivos

Aunque creáis sinceramente que los dos queréis tener un bebé, tiene sentido considerar todas las cuestiones. Las siguientes preguntas no tienen una respuesta correcta o incorrecta, pero te pueden ayudar a reflexionar:

- ¿La idea de tener un bebé parece ser instintivamente el siguiente paso para los dos? ¿Siempre has dado por hecho que tendrías niños? ¿Simplemente quieres un hijo, o quieres uno concretamente por tu pareja? ¿Alguno de los dos quiere este bebé más que el otro? ¿Quieres tenerlo porque piensas que fortalecerá tu relación de pareja? ¿Qué imágenes te vienen a la mente cuando piensas en tu vida con tu niño? ¿Incluyen esas imágenes noches en blanco y pañales sucios? ¿Qué echarás de menos de la pareja cuando seáis un trío? ¿Tienes alguna ambición personal sólida que podría verse comprometida por tener un bebé? ¿Quieres un hijo que te compense por los aspectos de tu vida que te causan insatisfacción? ¿Parte de tus motivaciones incluye agradar a la familia? ¿Tenéis clara tú y tu pareja la dedicación de cada uno al bebé?


ImageTu actitud hacia la paternidad

Este es el test definitivo para saber si estáis o no preparados. Si respondes “sí” a más de cinco preguntas, puede que necesites reconsiderar tu actitud hacia la paternidad: 

- ¿Tienes ya alguna ambición sobre el futuro de tu hijo?

- ¿No estás segura de cómo afectan las acciones de los progenitores a los hijos?

- ¿Todavía tienes que pulir algunos de tus puntos de vista sobre la paternidad?

- ¿Crees que, tras el nacimiento, el instinto se hará cargo y sabrás exactamente cómo comportarte con tu bebé?

- ¿Te preocupa que tú y tu pareja tengáis ideas distintas sobre la paternidad?

- ¿Crees que los bebés recién nacidos deben acostumbrarse a una rutina estricta?

- ¿Crees que el niño se beneficiaría de una rutina así?

- ¿Te ves capaz de mimar a un bebé?

- ¿Crees que los niños lloran sin motivo?

- ¿No te preocuparás por los cuidados infantiles hasta después del alumbramiento?

- ¿Te resulta difícil de tolerar la idea del desorden que trae consigo un hijo?

- ¿Prevés algún conflicto con alguien de tu familia por la manera en que piensas cuidar a tu bebé?


 


 


Fuentes:

Goetzl, Laura (2006), Concepción y embarazo a partir de los 35, Pearson Educación.

Stoppard, Dra. Miriam (2006), Padres primerizos, Barcelona, Pearson.

Redacción: Irene García

1 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
  1. Anónimo

    "Quisiera compartir experiencias".

    Responder
    ×


    ×
    ×
    ×