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La 10ª semana de embarazo

La 10ª semana de embarazo

Tu bebé mide unos 5 cm de largo y pesa aproximadamente 7 gramos. Esta semana marca el final del periodo embrionario por lo que ya es un feto y ha completado la parte más importante de su desarrollo.

 

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Indice

 

Desarrollo del feto en la semana décima del embarazo

Los tejidos y órganos de su cuerpo maduran rápidamente. Sus órganos vitales -el hígado, el riñón, los intestinos, el cerebro y los pulmones- están ya colocados y comienzan a funcionar (aunque sigan desarrollándose durante todo el embarazo). Su hígado continúa creando células de sangre y el saco que antes suministraba estas células comienza a desaparecer.

Escucha ruidos y mueve brazos y piernas. El crecimiento del cerebro aumenta rápidamente. Aproximadamente 250.000 nuevas neuronas se producen cada minuto.

Si vas a tener un niño, esta semana sus testículos comenzarán a producir la hormona masculina: la testosterona.

En las próximas 3 semanas la longitud del bebé va a crecer más del doble. Su cabeza es proporcionalmente más pequeña ahora que hace unas semanas, pero todavía es casi la mitad de la longitud de su cuerpo. Su frente temporalmente se hincha por el desarrollo del cerebro y es muy prominente, aunque más tarde retrocederá para darle un aspecto más humano.

Cada día, más detalles minuciosos -incluyendo las uñas diminutas tanto de la mano como del pie y el pelo de pelusa de melocotón- comienzan a aparecer en su cuerpo. Sus dedos están ahora completamente separados. Sus piernas se alargan y sus pies pueden ser bastante grandes.

Si pudieras echar una miradita a tu bebé a través del líquido amniótico, serías capaz de ver claramente el contorno de su espina dorsal por su piel delgada como de pergamino. Los nervios espinales comienzan a estirarse en su médula espinal.
 

Cambios en la madre en la semana 10 del embarazo

Tu útero tiene el tamaño de una naranja aunque no se note todavía, es el doble de grande que antes de quedarte embarazada.

La placenta comienza a producir progesterona y es posible que te salgan algunas espinillas o te aumente el vello.

¿Tienes más hambre? Tu cuerpo está trabajando "a mil", es por esto que quizás sientas que tienes más ganas de comer que  lo habitual. Cuando se está  hay que aumentar el consumo calórico diario en aproximadamente 300 calorías para satisfacer las necesidades del niño en desarrollo y afrontar los cambios que experimenta nuestro cuerpo. Pero ¡ojo!, que lo ideal es que estas calorías extras provengan de alimentos ricos en minerales y vitaminas y no de grasas o dulces.

En la gestación se debe engordar entre 10 y 12 kilos si tu IMC antes del embarazo estaba en 18,5 y 24,99. No es bueno ni para ti ni para el bebé engordar mucho, así que controla el peso y la dieta y procura seguir activa dentro de tus posibilidades.
 

¿Cómo cuidarse en esta semana?

En su siguiente visita prenatal, puedes ser capaz de oír el latido del corazón de tu bebé con la ayuda de un Doppler, aunque este lleva latiendo ya unas 4 semanas.

No dejes de realizar alguna actividad física, te ayudará a estar en forma y más fuerte. Pasear o nadar son ejercicios muy recomendables para una embarazada.

También debes cuidar tu dieta y procurar hacer 5 o 6 comidas ligeras para evitar problemas como el ardor, el estreñimiento o las náuseas y vómitos.

Debes beber unos 2,5 litros de agua para mantenerte bien hidratad y evitar problemas como las infecciones de orina, la retención de líquidos, el estreñimiento, los calambres, etc.

Es importante que descanses y duermas bien. Puedes seguir durmiendo boca abajo, no hará daño al bebé, pero probablemente te notes ya incómoda en esta postura y prefieras dormir de lado o boca arriba.

Cuida también tu salud mental. Si te sientes muy preocupada, nerviosa o estresada, consulta con un profesional para mantenerte libre de estrés o depresión, problemas que pueden ser muy graves para ti y para el feto.

 

 


Glosario

Infección

Definición:

Enfermedad producida por la invasión de un germen (bacteria, virus, hongo, etc.), a un organismo superior. Como consecuencia de la misma, suelen producirse alteraciones en la estructura o funcionamiento de los tejidos comprometidos.

Síntomas:

Fiebre, decaimiento general, y un sinnúmero de síntomas que dependen del tipo de germen y de la reacción inmunológica ante el mismo.

Tratamiento:

Habrá que tratar la infección con antibióticos o fármacos dependiendo de su causa.

Fuente:

Stoppard, Dra. Miriam (2006), Padres primerizos, Barcelona, Pearson.

Fecha de actualización: 01-02-2021

Redacción: Irene García

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