Embarazos ectópicos

Embarazos ectópicos
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Aunque la mayoría de los embarazos se desarrollan sin ninguna complicación seria, en ocasiones las cosas no salen según lo previsto. Ocurre, por ejemplo, cuando el óvulo ya fecundado se implanta fuera de la cavidad endometrial, produciéndose lo que en Medicina se denomina un embarazo ectópico, es decir, un embarazo fuera de lugar

¿Por qué se produce?

Tras la concepción, el óvulo, que debería viajar por la trompa de Falopio hasta el útero, encuentra alguna circunstancia que le impide seguir su camino o le obliga a desplazarse más lentamente, razón por la que se implanta fuera de la cavidad uterina causando un embarazo heterotópico, generalmente en la trompa donde fue fecundado (implantación tubárica) aunque raramente también puede hacerlo dentro del abdomen de la mujer, en la cavidad pélvica, en un ovario o en el cuello del útero.

En muchas ocasiones estas gestaciones pasan inadvertidas, ya que el embrión muere en poco tiempo y es absorbido antes de la primera falta o de que sea detectado, por lo que puede ser confundido con un aborto espontáneo. Sin embargo puede ocurrir que el embrión no muera y evolucione en otro lugar como lo haría en el útero. Si lo hace en una de las trompas, la pared de ésta se ensanchará para albergar al futuro feto y a medida que el embarazo progresa podría reventarla, produciendo una hemorragia y poniendo en peligro la vida de la madre. Los embarazos ectópicos no pueden continuar a término por lo que se hace imprescindible la retirada quirúrgica inmediata del embrión en desarrollo.


Factores de riesgo

Según la Asociación Endometriosis España, 1 de cada 100 o 200 embarazos es ectópico, cifra que desgraciadamente va en aumento en las últimas décadas, debido a diversos factores de riesgo entre la población de los países desarrollados.

Aunque en una gran parte de los casos la etiología es desconocida, según explica el Dr. Francisco Regojo Balboa, ginecólogo de USP Hospital San Camilo de Madrid, sí se pueden identificar una serie de factores de riesgo, que en orden de importancia, serían los siguientes:

- Antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): infecciones de origen sexual que producen inflamación de las trompas (salpingitis o anexitis) y que a su vez llevan a un mal funcionamiento de las mismas.

- Fallos en métodos anticonceptivos: portadoras de DIU de cobre y pacientes sometidas a ligadura de trompas, así como usuarias de la píldora del día después.

- Tratamientos de esterilidad: tanto las inducciones de la ovulación como en fecundación in vitro (FIV).

- Cirugía tubárica previa

- Endometriosis

- Antecedentes de esterilidad o infertilidad y embarazo ectópico previo.

Cualquiera de las técnicas que se realizan habitualmente en la práctica clínica elevan el riesgo de embarazo ectópico. En el caso de la inducción de la ovulación parece que los cambios hormonales (estrógenos a altas dosis) alteraría la función de la trompas y dificultaría la migración hacia el útero del embrión. También se puede observar lo que se conoce como gestación heterotópica, esto es, la aparición de embarazo doble, intra y extrauterino.

En cuanto a la FIV también se contempla esta tendencia tanto por causas hormonales como por  aumento de la contractibilidad uterina secundaria a la transferencia embrionaria.


Síntomas

Habitualmente este tipo de embarazo se detecta cuando se manifiestan los primeros síntomas, entre la cuarta y la sexta semana, pero en algunos casos éstos pueden no aparecer o variar de una mujer a otra, dependiendo también de la fase de embarazo en que se encuentre.

La triada característica de la gestación ectópica es dolor abdominal, sangrado genital y prueba de embarazo positiva o amenorrea (retraso menstrual), por lo que ante la aparición de al menos dos de estos síntomas se debe acudir al médico. “Hay que tener en cuenta, advierte el Dr. Regojo Balboa, que en algunas ocasiones se producen sangrados al comienzo de la gestación similares a la menstruación que pueden llevar a pensar que no hay embarazo, por lo que ante una situación de sangrado y dolor abdominal después de la regla se debe acudir sin demora a la consulta de un especialista”.


¿Qué puedo hacer para evitarlo?

Como la mayor parte de los embarazos ectópicos son de origen desconocido, las medidas preventivas no son demasiado efectivas. Sin embrago el Dr. Regojo Balboa aconseja “como primera medida importante, disminuir la incidencia de EIP principal causante del aumento de casos de esta patología en los últimos años. Todas las medidas oportunas para disminuir la incidencia de las enfermedades de transmisión sexual producirán una disminución en el riesgo de esta afección. Otra medida importante es la sustitución del uso de los DIU de cobre clásicos por el DIU hormonal (Mirena) con una tasa de embarazos mucho menor y por tanto de gestaciones ectópicas también inferior. Sin olvidar el correcto uso de los métodos anticonceptivos y la evitación del uso de la píldora del día después. Por último, es conveniente saber que la extirpación de trompas dañadas en pacientes en tratamiento de esterilidad que  van a realizarse una FIV además de aumentar la tasa de embarazos, disminuye la de ectópicos”.


¿Podré quedarme embarazada de nuevo?

Un diagnóstico precoz es esencial en esta patología. Cuanto antes se intervenga, menor será el daño sufrido por la trompa y mayor la probabilidad de poder llevar otro embarazo a término. Incluso si has perdido una de las trompas, puedes tener un embarazo normal. El porcentaje de éxito de embarazo sano es elevado, aunque existe un pequeño riesgo, entre el 7 y el 15 %, de repetición.

Si el embarazo se detecta antes de que se rompa la trompa, las posibilidades de tener un embarazo normal son las mismas que las de cualquier otra mujer, dependiendo de la edad fértil y del estado de salud. Antes de intentar tener otro bebé, los médicos recomiendan que pasen al menos 3 meses, para recuperarse física y emocionalmente.

Aunque si has requerido extirpación de trompas debes saber que eres una excelente candidata para una fecundación in vitro, ya que los embriones fecundados se implantarán directamente en el útero.


Cómo afrontar la pérdida

Tras una experiencia tan dura como esta, sobre todo si el bebé era buscado, tanto tú como tu pareja pasaréis unos meses difíciles. Primero tendrás que recuperarte de la operación, superar la pérdida o incluso hacerte a la idea de que habrías podido tener un hijo, ya que a veces el embarazo se produce de sorpresa.

Tus sentimientos serán diferentes según el momento en el que te encontrabas. Puedes sentirte aliviada y agradecida de seguir viva, a la vez que tremendamente triste por la pérdida, incluso a veces culpable, ya que algunas mujeres se sienten responsables y se culpan a sí mismas. Es muy importante que tengas bien claro que los embarazos ectópicos son muy difíciles de evitar y se producen por causas ajenas a nuestros hábitos o formas de vida. No hay que intentar buscar siempre una razón, las cosas simplemente pasan y no siempre se puede encontrar un motivo o un culpable.

Además, el repentino final del embarazo dejará tus hormonas hechas un lío, sintiéndote deprimida y vulnerable. Los cambios bruscos de ánimo pueden afectar a las relaciones con tu pareja, que también se tiene que enfrentar a la pérdida. Este proceso puede acercaros o alejaros si la tensión y la incomprensión priman en la relación.

A muchos hombres les resulta difícil expresar sus sentimientos y se sienten incapaces de ayudar, pero recuerda que probablemente él esté sufriendo también. Sin lugar a dudas, su principal preocupación es tu bienestar, así que puede que sienta que tiene que ser fuerte por ti y guardarse sus sentimientos.

Lo más importante para superar juntos esta pérdida y poder pensar en un embarazo más adelante es la comunicación. Anímale a que exprese todo lo que siente y piensa respecto al tema y haz tú lo mismo. Sentimientos guardados o arrinconados hacen más daño pasado el tiempo que en el momento. Sobre todo, en lo que respecta a volver a concebir, es muy importante ser claros y que los dos estéis de acuerdo en el mejor momento para volver a intentarlo, sin presiones ni agobios.

Cuando el embarazo llega a los 40

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La presión de tener hijos a una edad temprana planea a menudo sobre las mujeres. Según el 82% de nuestros lectores la edad idónea para tener hijos debería ser antes de los 35 años y el 55% piensa que lo ideal sería hacerlo antes de cumplir 25. Sin embargo la realidad es otra y cada vez son más las mujeres que desafiando al reloj biológico y amparadas en los avances médicos, retrasan el momento de la concepción, posponiendo la maternidad hasta establecerse laboralmente, encontrar al compañero ideal o iniciar una segunda familia.

 


Fuentes: Dr. Francisco Regojo Balboa, ginecólogo de USP Hospital San Camilo. www.uspsancamilo.com. Asociación Endometriosis España (AEE)

Redacción: Irene García

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