×
  • Buscar
Publicidad

¿Cómo se identifica a los bebés al nacer?

¿Cómo se identifica a los bebés al nacer?

Todo el mundo se ha preguntado alguna vez, al buscar entre las cunas de la sala de neonatos de un hospital al nuevo sobrino, qué protocolo se sigue para que sea imposible confundir a dos bebés y que 15 años más tarde, la historia de tu familia no se parezca a las de las películas de sobremesa. Para evitar posibles errores –que sí se han llegado a producir en España-, desde el año 2000 todos los hospitales han adoptado protocolos de identificación que hacen prácticamente imposible la confusión

Publicidad

Indice

 

Protocolo de identificación

Hoy en día es casi imposible que se confunda a dos bebés recién nacidos y que salgas del hospital con el hijo de otro. Nada más nacer, al bebé se le adjudica una especie de pulsera en la que se escribe el nombre de la madre y el número de habitación. Lo mismo se hace con la madre, que debe llevar una pulsera con el nombre o alguna identificación de su hijo. Por otro lado, se toma una huella plantar al niño y una dactilar a la madre, que se añaden a la historia del pequeño.

Si son gemelos o trillizos la actuación es la misma. Eso sí, a la madre se le pone una pulsera de identificación por cada uno de sus hijos y, en algunos hospitales, para no confundir el orden del nacimiento, se marca a los bebés con unos hilitos.

En el Protocolo de cuidados del recién nacido escrito por la Asociación Española de Pediatría (AEP), se recoge la importancia de colocar al niño en cuanto nace un brazalete de identificación. En él, recomiendan “colocarlo correctamente de forma que no pueda retirarse con los movimientos del niño. Esta identificación se mantendrá todo el tiempo que el niño permanezca en el hospital y es aconsejable que lo retiren los padres al llegar a casa. Actualmente está en estudio la implantación de una identificación definitiva”.

También aconsejan que madre e hijo entren en contacto cuanto antes, inclusive en la sala de partos, dejando al recién nacido sobre el abdomen de la madre. Esta medida atiende no sólo a facilitar que los padres puedan reconocer a sus hijos –aunque al resto todos los bebés nos parezcan iguales- sino también a potenciar el vínculo afectivo entre ambos. Y no separar desde ese momento, a no ser que sea necesario, a la madre del bebé, realizando incluso las pruebas necesarias al recién nacido delante de la mamá o el papá o ambos. 
 

Sin unificación en los hospitales

No te puedes perder ...

La crianza de los bebés a lo largo de la historia

La crianza de los bebés a lo largo de la historia

La historia del cuidado de los bebés transcurre pareja a la de las comadronas, nodrizas, matronas y amas de cría. Por extraño que nos pueda parecer no es hasta bien entrado el siglo XIX cuando las madres realmente se hacen cargo de sus propios retoños

Y tambien:

El protocolo es similar en todos los hospitales españoles. Sin embargo, la AEP reconoce que cada hospital tiene el suyo propio, sin haber un criterio unificado sobre cómo se debe actuar en los momentos inmediatamente posteriores al parto. 

Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, el sistema de identificación neonatal está compuesto por un único codificador exclusivo para cada nacimiento, que contiene las huellas de la madre y el bebé digitalizadas, junto con un código de barras que se incorpora en tres pulseras (muñeca de la madre, cordón umbilical y pierna del bebé). El sistema ICN de Identificación y Custodia Neonatal sigue los siguientes pasos: primero se toman las huellas del bebé y de la madre. Una vez identificados los dos, se obtiene un código de barras con cinco adhesivos que se pegan respectivamente a la historia clínica, al nuevo carné de identificación del recién nacido, a la pulsera de la madre, a la pulsera del bebé y al cordón umbilical.

En el carné codificado del bebé se incluyen los datos personales del niño, los de la madre, los del especialista que ayudó en el parto y las huellas dactilares de madre e hijo. Además, la identificación se hace en el mismo paritorio, lo cual elimina toda posibilidad de error. Otros centros han adoptado este sistema, como los pertenecientes a la comunidad gallega. 

En los hospitales de Granada, se ha puesto en práctica un sistema de colocación de pulseras identificativas para la madre y el recién nacido, que se ponen en presencia de los padres, al tiempo que se emite una tarjeta de identificación y se toman muestras sanguíneas a la mamá y el bebé, con un sistema de identificación informática. Mientras, en una buena parte de los hospitales de Cataluña, se utiliza un sistema que consta de pinza umbilical estéril numerada, así como brazaletes para madre e hijo con la misma numeración y etiqueta adhesiva, que se pega además en el formulario de nacimiento.

También es muy común, en la mayoría de centros, recoger una muestra de sangre del cordón umbilical, que se incorpora a la ficha del recién nacido junto con sus huellas y las de la madre.
 

¿Cómo se toman las huellas?

Hace años, no se tomaba la huella dactilar a los bebés, sino una muestra de la huella plantar. Esto era así por la dificultad de obtener las impresiones de las manos de un bebé, puesto que las suelen tener cerradas y en movimiento constante. Pero numerosas pruebas y estudios consiguieron dar con un proceso que garantiza que las huellas sean identificables y válidas 100%.

Antonio Garrido-Lestache, médico pediatra, expresidente del Comité de Identificación del Recién Nacido, explica cómo es el proceso: “El niño debe estar relajado y tranquilo. El mejor momento puede ser a los 20 minutos del nacimiento, cuando el bebé ya ha sido estabilizado. Bien lavada su mano derecha, se le pondrá en una superficie rígida pero cómoda, a una altura aproximada de 1 metro y 20 centímetros y en posición de decúbito prono. Con mucha suavidad, iremos obteniendo una a una las huellas de los distintos dedos que iremos recogiendo en la tarjeta de identidad del recién nacido. Primeramente se obtendrá la huella del dedo medio de la mano derecha. La operación se realizará tres veces con cada dedo. Una vez obtenidas las impresiones se deben comprobar con una lupa de seis aumentos”.
 

Pero no siempre ha sido así…

En 1990 empezaron las primeras reuniones para tratar el tema de la correcta identificación de los recién nacidos. El debate no llegó a la esfera política hasta 1995, cuando todos los grupos políticos aprobaron por unanimidad la Ley de Garantías de los Derechos de la Infancia y Adolescencia, que en un capítulo establece "el derecho de los niños a ser correctamente identificados en el momento de su nacimiento, mediante un DNI infantil". El DNI, basado en las huellas dactilares, ya que el aspecto de un bebé cambia por momentos, adquiere carácter obligatorio en el año 2000.

La toma de huellas dactilares y el sistema de identificación mediante brazaletes más o menos complejos comenzó a implementarse inmediatamente después.

Por eso no es tan complicado encontrar casos antiguos de personas que fueron cambiadas al nacer o incluso de gemelos que fueron separados. Como se dice normalmente, la realidad supera la ficción, y no sólo en la película Los gemelos golpean dos veces de Schwarzenegger se pueden encontrar estas historias.

En mayo de este año, saltó a los medios de comunicación el caso de dos gemelas de Gran Canaria que habían sido separadas hacia 35 años. Una de las gemelas, nacidas en 1973, fue entregada por error a otra familia cuando las sacaron de la incubadora del hospital. Al mismo tiempo, la pequeña de esa familia fue entregada a los padres de las gemelas. Ellas se conocieron por casualidad en el año 2001, cuando a una amiga de una de ellas se encontró con la que creía que era su amiga en un centro comercial, pero en realidad era su hermana gemela, hasta ese momento desconocida. Ahora, el abogado de la familia reclama al hospital tres millones de euros por daños y perjuicios para la gemela separada de su familia biológica.

El caso no es aislado. El mismo año, y en el mismo hospital, que hoy ya está cerrado, otros dos hermanos gemelos fueron separados al nacer, aunque uno de los dos nunca lo sabrá porque murió antes de conocer la realidad.


Fuente: Antonio Garrido-Lestache, médico pediatra, miembro de la AEP y expresidente del Comité de Identificación del Recién Nacido.

Fecha de actualización: 23-05-2020

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.