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Seguridad en el coche: Sistemas de retención infantil

Seguridad en el coche: Sistemas de retención infantil

Actualmente, el número de menores fallecidos en accidentes de tráfico se ha visto reducido notablemente con respecto a las cifras de años anteriores. Pese a esta evolución positiva, los datos indican que sigue siendo la principal muerte accidental o violenta de los niños con menos de catorce años.

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Las estadísticas lo demuestran. De los 307 fallecidos en 1990, que suponía un 50% de los niños víctimas por muertes externas, se ha pasado en la última década a 60. De este número de fallecidos en España, se conoce que cerca de un 66% tuvo lugar en carretera mientras que un 34% ocurrió circulando en ciudad y, más de la mitad de los casos, ocurrió mientras el trayecto se realizaba en turismos o furgonetas ligeras.


Causas del avance en Seguridad Vial

Los estudios concluyen que la mejora en las infraestructuras, la actualización de la legislación sobre tráfico y seguridad vial, el aumento de la conciencia social sobre los peligros en la carretera, las campañas centradas en la reducción y moderación de la velocidad… y, sobre todo, el aumento de la seguridad en los vehículos y la obligatoriedad de usar sistemas infantiles de seguridad, son los causantes principales de que hoy se pueda hablar de la reducción de mortalidad infantil en carretera.

Precisamente, el uso de sistemas de retención infantil (SRI) previene entre el 50%-80% de lesiones mortales y graves. Es necesario conocer que en caso de accidente los niños pueden llegar a sufrir siete veces más las secuelas y daños producidos por alguna colisión.

El no disponer de estos sistemas de seguridad en el automóvil, y excusarse con frases como “era un trayecto corto” o “me daba pereza instalarla en el coche”, además de entrañar un grave peligro para los pequeños, se considerará una infracción grave y conlleva además la retirada de 3 puntos del carnet de conducir.
 

Elección del SRI adecuado

Los expertos centran la atención de los futuros consumidores de estos sistemas en que la elección debe hacerse siempre en función de la talla y peso del niño, y no según la edad que este tenga.

¿Quién debe usarla?

- Menores que midan menos de 1,35 metros

Siempre que sea posible, se recomienda que el menor pruebe previamente la silla para comprobar que se adapta perfectamente a su cuerpo y que no le resulta incómoda. Por supuesto, este sistema de sujeción debe estar homologado, certificando así que ha sido probado y que cumple a la perfección su función principal: proteger al niño en caso de accidente.

Según la talla y peso cabe mencionar que:

• Entre los 0 y 13 kg, se recomienda el uso de capazos o sillas-cesta que refuercen, sobre todo, la zona de la cabeza.

• Entre los 13 y 18 kg, se pasa al uso de sillitas infantiles. Preferiblemente se colocarán en el sentido contrario de la marcha para evitar lesiones cervicales.

• Entre los 18 y 25 kg, usarán asientos diseñados para sujetar al niño a la propia silla con el cinturón de seguridad del coche.

• Entre los 25 y 36 kg, se empleará un cojín elevador que permite que el menor pueda usar el cinturón de seguridad que incluye el vehículo.

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Esta clasificación ha quedado obsoleta según la última actualización de la Ley de Tráfico de mayo de 2014.

Hay que tener en cuenta que, a pesar de que en los últimos años ha mejorado notablemente el porcentaje de niños pasajeros de turismos y furgonetas que utilizan algún sistema de retención (un 87,5 por ciento), más de la mitad de los niños fallecidos en accidente de tráfico viajaban sin ningún SRI.


Silla y cinturón: Nunca lleves a un niño en el coche sin utilizar un asiento infantil y un cinturón de seguridad. En caso de accidente podría salir violentamente despedido contra el parabrisas, golpearse mortalmente contra otros ocupantes del vehículo y terminar tendido sobre el asfalto. No tengas prisa a la hora de deshacerte de estos asientos, son más seguros que el cinturón para adultos.

Nacimiento: Protege a tu hijo desde el mismo momento de su nacimiento.  Cuando salgas de la maternidad con el bebé, utiliza un capazo o cuco para transportarlo.

Trayectos cortos: No bajes la guardia en este tipo de trayectos, muchos accidentes suceden cerca de casa. Además, los niños más pequeños no saben de “excepciones” y terminarían entendiendo que usar el asiento es algo “opcional” o voluntario.

Peso y estatura: Utiliza siempre una sillita de seguridad adecuada al peso y a la estatura de cada niño. Recuerda que la edad del menor es siempre orientativa y que lo verdaderamente seguro es que el asiento se adapte a estos requisitos.

Silla defectuosa: Si tienes dudas sobre el estado de un asiento o sillita infantil, ya sea porque haya sufrido un accidente o un golpe fuerte, no la uses. Los daños o desperfectos en el asiento, a simple vista inapreciables, pueden provocar que este hábito se rompa en un accidente posterior. Los asientos infantiles también “envejecen” y algunos fabricantes desaconsejan usar asientos con más de cinco años. En caso de duda, consulta el manual de instrucciones de tu asiento.

De viaje: Antes de iniciar un viaje, comprueba que el asiento infantil está firmemente sujeto al vehículo y que el niño lleva abrochado, siempre sin holguras, su arnés o cinturón. Abrocha el arnés o cinturón después de haberle quitado el abrigo, que podrá sustituir por una manta colocada encima.

Sí a ISOFIX: El sistema ISOFIX de sujeción rápida de la sillita al vehículo suele facilitar notablemente la instalación y, en general, también mejora la protección en caso de accidente: si tienes esta opción, elígela.

Instalación: Colocar un asiento infantil en el vehículo no siempre es fácil. Para facilitar esta tarea, compra la sillita en un establecimiento de confianza donde te respondan a todas tus preguntas, te ayuden a instalarla la primera vez y te permitan devolverla fácilmente.

Predicar con el ejemplo: Ayuda a tus hijos a adquirir hábitos que les protejan durante toda su vida. Para ello usa el cinturón de seguridad y nunca cruces la calle con el semáforo en rojo.

No ceder: Si tu hijo no quiere sentarse en la silla, mantente firme. De lo contrario, el niño aprenderá que, sólo con protestar un poco, puede salirse con la suya. Si es preciso, detén el vehículo en un lugar seguro y hazle ver que no se puede continuar hasta que todos los ocupantes viajen sujetos en sus sillas y con sus cinturones.

Normativa actual

En España, el 1 de octubre de 2015 entró en vigor la modificación del Reglamento General de Circulación de la Dirección General de Tráfico, que fue más riguroso con los cinturones de seguridad y con los sistemas de protección para niños en el coche. En esta mejora ya se contempló la normativa para sillas de coche que entró en vigor en 2013 y que se conoce como ECE R129 o i-Size.

Sin embargo, esta normativa convive aún con la de 19821 llamada ECE R44/04. Ambas normativas para los Sistemas de Retención Infantil (SRI) conviven, lo que significa que, en una fecha aún desconocida, las sillas infantiles de la ECE R44/04 acabarán desapareciendo para dejar paso a la nueva normativa de sillas i-Size.

La normativa más antigua, la ECE R44/04, basa su clasificación de las sillas en función del peso de los niños (grupos 0, 0+, I, II y III), mientras que con la i-Size se hizo una nueva categorización a partir de su estatura.

La nueva homologación también añadió nuevos estándares de seguridad como, por ejemplo, una nueva prueba de choque lateral para una mayor protección del niño ante este tipo de impactos.

Otros cambios de esta ley son la obligatoriedad de utilizar un sistema de anclaje ISOFIX de tres puntos para las sillas de hasta 105 cm y aumentar el tiempo del uso de la silla en sentido inverso a la marcha el máximo tiempo posible (mínimo 18 meses).

Por eso, actualmente es obligatorio que los niños vayan a contramarcha hasta los 18 meses, aunque se aconseja que sea hasta los 4 años si es posible.

Además, los menores de edad de estatura igual o inferior a 135 centímetros deberán utilizar sistemas de retención infantil y ocupar los asientos traseros a no ser que el vehículo no disponga de asientos traseros, estos asientos se encuentran ocupados por otros menores de edad con sus sistemas de retención correspondiente o no sea posible la instalación en la parte trasera. En estos tres casos, el menor podrá sentarse delante, pero siempre en una silla de niños homologada y adaptada a su altura y peso.

En caso de que un niño utilice una silla colocada en sentido contrario de la marcha en la plaza delantera del coche, se deberá desconectar el airbag.

 

 


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La estatura de los hijos depende tanto de la herencia genética de los padres como del entorno en el que se cría. En este sentido, un entorno donde prime una alimentación sana y equilibrada y la práctica de deporte siempre impactará positivamente en el desarrollo del niño.

Fuente: Dirección General de Tráfico

Fecha de actualización: 02-07-2021

Redacción: Almudena Villoslada

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