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¿Qué es la dermatitis atópica?

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es la enfermedad crónica de la piel más frecuente de la infancia y hasta el 20% de la población general la padece. Es una enfermedad inflamatoria de la piel y que cursa brotes que no debemos confundir con una alergia ya que su origen es multifactorial y depende de varios factores. Se caracteriza por placas de piel enrojecida, inflamación, intenso picor y piel seca. Para conocer en profundidad esta enfermedad hablamos con la Dra. Lucía Galán (Lucía, mi Pediatra) que nos cuenta cómo tratarla.

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Índice

 

Síntomas de la dermatitis atópica


El síntoma principal de la dermatitis atópica es el picor o escozor en las zonas afectadas que suelen presentar eccemas. Es fundamental acudir a un pediatra que diagnostique la enfermedad y nos ayude a tratarla desde el inicio para, sobre todo, mejorar la calidad de vida de quien la padece.

Teniendo en cuenta que es una afección que afecta fundamentalmente a niños, se recomienda seguir unas pautas desde la edad temprana, sobre todo en temas de higiene e hidratación para que el niño aprenda y aplique en su día a día y así evitar que se produzcan lesiones crónicas.

Los síntomas principales de esta enfermedad (picor y placas enrojecidas), generan en el niño un intenso picor y un rascado continuo que puede alterar el sueño y generar heridas en la piel. Las zonas más afectadas por los brotes de dermatitis atópica suelen localizarse en mejillas, brazos y tórax si hablamos de bebés y en los pliegues (flexuras de los brazos y de las piernas, detrás de las rodillas, en los párpados y alrededor de los labios), en los niños más mayores.

La dermatitis atópica no es una enfermedad estable, sino que avanza a lo largo de la vida atravesando diversas fases y brotes, lo que significa que hay periodos inactivos de la enfermedad.

Casi un 60% de los niños que desarrolla este problema lo hace antes del primer año de edad y solo un 10% de todos los afectados continuará con brotes pasados los 7 años, por eso se considera una enfermedad infantil.

El pronóstico de la dermatitis atópica es bueno, a pesar de que puede afectar mucho a la calidad de vida del pequeño debido al intenso picor que provoca.
 

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¿Cuáles son los desencadenantes de la dermatitis atópica?


Hay que tener en cuenta que la dermatitis atópica tiene un importante componente hereditario y en muchas ocasiones existe un desencadenante para la aparición de esta enfermedad, por lo que conviene conocerlos para evitarlos. Por ejemplo, los niños que comienzan con una dermatitis grave en los primeros meses de vida tienen una probabilidad alta de padecer una alergia al huevo o a las proteínas de la leche de vaca. Por eso, en algunos casos el pediatra derivará al niño al alergólogo para realizar el estudio oportuno.

Las condiciones climáticas afectan mucho a como se desencadena la enfermedad. El exceso de calor y sudoración empeora los brotes, así que deberíamos usar para los peques ropa fresca y de algodón. El estrés es otro importante desencadenante de la dermatitis, sobre todo en los adolescentes, por lo que debemos tener en cuenta las épocas de exámenes o cambios bruscos en su vida por si surge algún brote.

Los ambientes secos, los aires acondicionados y las bombas de aire caliente empeoran de forma importante el estado de la piel, así como los jabones con perfumes, las colonias o los tejidos sintéticos.
 

¿Cómo prevenir los brotes?


Para espaciar los brotes, se deben tomar medidas preventivas como hidratar la piel con cremas o aceites emolientes especiales para pieles atópicas al menos dos veces al día. Los productos dermocosméticos emolientes rompen el ciclo de picor-rascado. Estos productos deben calmar el picor, hidratar y nutrir en profundidad, favorecer la acción antibacteriana, ayudar a reducir la inflamación de la piel y restaurar la barrera cutánea. Cuanto más hidratada esté la piel, menos picará, menos se rascará y menos brotes tendrá el niño.

La rutina del baño es muy importante, se recomiendan duchas o baños diarios, cortos y con agua templada. Para ello debemos utilizar productos específicos para pieles atópicas que aporten hidratación y restauren la barrera cutánea. El Jabón de Aceite Pediátrico de Laboratorios BABÉ es ideal para esto, porque es un aceite de ducha que tiene ácidos grasos Omega 3, 6 y 9 que son parte de las grasas que le faltan a la piel con dermatitis atópica. Tras la higiene, es necesario hidratar y para ello es mejor hacerlo con un producto específico, inmediatamente después de salir del baño, cuando la piel está todavía húmeda porque es cuando más se absorbe el producto. Una buena opción es la Crema Emoliente Pediátrica de Laboratorios BABÉ que aporta nutrición e hidratación a la piel seca o con tendencia atópica del bebé y el niño. Además, promueve el bienestar de la barrera cutánea y ayuda a reducir el riesgo de sobreinfección en brotes de dermatitis atópica. Es importante tener una crema específica para el cuerpo y otra para el rostro, el Bálsamo Facial Pediátrico de BABÉ puede ser una buena opción para ello.
 

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¿Qué se debe hacer en los brotes?


Lo primero, es importante que los padres entiendan que es una enfermedad crónica que tendrá momentos mejores y momentos peores, que no existen tratamientos mágicos, pero sí hay mucho que se puede hacer para cuidar la piel del niño y mejorar su calidad de vida.

Si el picor es intenso, hay que usar un antihistamínico oral ajustado a la edad y al peso del niño. Si las placas de eccema están muy enrojecidas e inflamadas, se debe aplicar una crema o emulsión de corticoides una o dos veces al día durante un corto espacio de tiempo. 
 

¿Por qué los productos de Laboratorios BABÉ son idóneos para la dermatitis atópica en niños?


Porque están formulados especialmente para cuidar de la piel que padece esta enfermedad siendo su objetivo reforzar la función barrera de la piel y aumentar la tolerancia cutánea.

Gracias a sus principios activos, los productos BABÉ tratan los brotes de eccemas, el prurito, la inflamación y eritema y el riesgo de sobreinfección, siendo la solución perfecta para la piel seca, irritada, reactiva o atópica.

 

 


Glosario

Prurito

Definición:

Es un hormigueo o irritación incómoda de la piel que provoca el deseo de rascarse en el área afectada.

Síntomas:

Sensación continua de picor.

Tratamiento:

Según la causa se tratará de una forma u otra. Existen cremas para aliviar los picores.

Fecha de actualización: 25-10-2020

Redacción: Irene García

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