×
  • Buscar
Publicidad

¿A qué edad puede un bebé comer pollo?

¿A qué edad puede un bebé comer pollo?

A la hora de la transición de líquidos a sólidos siempre surgen dudas: ¿qué debemos introducir primero? ¿De qué manera? Aunque las primeras experiencias del bebé con semisólidos sean de fruta y verdura, llegará un momento en el que necesite proteínas como huevos o pollo. En este artículo descubrirás todo sobre la introducción del pollo en la dieta de tu bebé.

Publicidad

Índice

 

La transición de líquidos a sólidos


Según la Asociación Española de Pediatría es recomendable mantener la lactancia materna de forma exclusiva durante los 6 primeros meses. Una vez completado este estado, y viendo que el bebé tiene un desarrollo normal, se empezaría con la alimentación complementaria.

Es el momento de que tu bebé experimente nuevos sabores y texturas, al principio en forma de purés para ir haciendo poco a poca la transición hacia trocitos de alimentos blandos que se deshagan en la boca por la propia saliva.

Por su consistencia y sabor dulce, los padres suelen preferir meter fruta en los primeros purés de su bebé, aunque no hay inconveniente demostrado en ir introduciendo otros alimentos, como los cereales, las verduras o el pollo.

No te puedes perder ...

Y tambien:

 

¿Cuándo puede comer pollo el bebé?


Los bebés pueden empezar a comer carne en forma de puré en el momento en el que empiecen con la alimentación complementaria.

Aunque este momento, por norma general, suela llegar a los seis meses de edad, cada bebé se desarrolla siguiendo sus tiempos, por lo que tendrás que estar atento a las señales que indiquen que está preparado, como pueden ser:

- Ya ha duplicado su peso de nacimiento

- Cuando lo sientas en la trona, es capaz de mantenerse recto sin que se le caiga la cabecita

- No rechaza los alimentos que le das con cuchara

Cuando ya esté preparado para los purés y ya haya probado algunas frutas y verduras, es importante que empieces a introducir los alimentos que contengan proteína, como la carne, los huevos o los cereales.

Puede ser que las primeras veces que añadas a su puré alguna carne, como es en este caso el pollo, tu bebé quede extrañado por el sabor al contrastar con lo dulce de la fruta, y tarde un poco más en comérselo.
 

Su primera vez comiendo pollo


Es importante que elijas las piezas del pollo que no contengan hueso y que les retires la piel si aún la llevan. Para que quede bien mezclado con las verduras en el puré, es recomendable cocer el pollo previamente para que se quede blandito.

A la hora de triturar todo, asegúrate de que no quedan grumos o trozos con los que pueda atragantarse. Cuanto más fino sea el puré al principio, más fácil será que se adapte a los nuevos sabores. Recuerda no añadir nunca sal ni azúcar a sus comidas. 

Los purés con carne aguantan hasta 3 días en la nevera y hasta dos meses en el congelador, por lo que no te preocupes si cocinas más cantidad de la que va a tomar el bebé.

Una ventaja del pollo es que no suele causar alergias como el gluten, aún así siempre hay que estar alerta a posibles síntomas del bebé y recordar todos los ingredientes que contienen los purés.

Más adelante, cuando ya sea capaz de masticar, puedes darle el pollo sin hueso en trocitos muy pequeños y controlando que no se atragante.
 

Valor nutricional del pollo


El pollo es una buena elección como primera carne que darle de probar al bebé, su sabor es suave, por lo que es más fácil que los bebés lo acepten. Además, es una de las mejores fuentes de proteína y es muy rico en vitamina B.

También es una muy buena fuente de niacina y fósforo (que ayudan a liberar la energía de las proteínas, grasas y carbohidratos durante el proceso del metabolismo), vitamina B6 y selenio, un poderoso antioxidante.

No sólo es recomendable utilizar la pechuga de pollo, sino también la carne del muslo, ya que contiene el doble de hierro que la pechuga. El hierro es muy importante para el desarrollo cerebral del bebé, sobre todo hasta los dos años de edad.

Pero la mayor diferencia del pollo respecto de otras carnes es el porcentaje de grasa que contiene, bastante menor al resto. Hay que tener en cuenta que, para beneficiarnos de este aspecto del pollo, debemos servirlo cocido, a la plancha o al horno y sin piel.
 

¿Qué pollo debo comprar?


Elegir un pollo de calidad es esencial. Con el paso de los años y los grandes cambios en los procesos de cría de animales, la calidad de la carne ha disminuido, por lo que debemos ir en busca de las mejores opciones disponibles.

La mejor opción sería el pollo de corral, que ha sido criado en condiciones óptimas, con libertad de movimiento,  sin hormonas o antibióticos y siguiendo una dieta orgánica. Además de ser mucho más sanos que los criados en fábrica, es obvio que su sabor es mucho más potente y natural.


Fuentes:

Asociación Española de Pediatría

Lanarkshire Hospital

Fecha de actualización: 05-07-2020

Redacción: Laura Abad

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.