Medusa y perseo
Cuento › Amor
En el tiempo de los dioses y los héroes, hace mucho, vivían en la región del monte Atlas unas hermanas espantosas, conocidas con el nombre de Gorgonas. Las más terribles de ellas...
Cuento › Amor
En el tiempo de los dioses y los héroes, hace mucho, vivían en la región del monte Atlas unas hermanas espantosas, conocidas con el nombre de Gorgonas. Las más terribles de ellas...
Cuento › Animales
Cada mañana iba detrás de la cerca que servía de linde a los grandes terrenos del zoológico y me paseaba a lo largo de las gruesas alambradas, para ver si distinguía alguno de...
Cuento › Clásicos
En mi familia ya hemos perdido el acento y nadie diría que nuestros lejanos antecedentes habían nacido en la extensa estepa meridional que se extiende entre el Báltico y los Urales....
Cuento › Clásicos
¡Quién sabe si hay una niña que se parezca a Nené! Un viejito que sabe mucho dice que todas las niñas son como Nené. A Nené le gusta más jugar a "mamá", o "a tiendas", o "a...
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...
Cuento › Clásicos
De regreso al estudio. Otra vez, primer día de colegio. Faltan tres meses, veinte días y cinco horas para las próximas vacaciones . El profesor no preparó clase. Parece que el...
Cuento › Clásicos
Pues señor, había una vez un viejito muy pobre que vivía solo íngrimo en su casita y se llamaba Uvieta. Un día le entró el repente de irse a rodar tierras, y diciendo y haciendo,...
Cuento › Navidad
Javito, te tengo una sorpresa. El chiquito miró al sacerdote con su habitual cortedad. - ¿Una sorpresa, padre Rolo? - articuló apenas. - Vas a cantar el solo de Noche de Paz...
Cuento › Clásicos
Muchos años después del año 2000 d.c. ... Orcenix nadaba alegre cerca de una hermosa playa al lado de su hijo, a lo lejos se veía la verde vegetación de la isla que habían escogido...
Cuento › Clásicos
Mis hijos siempre me pidieron que les inventara cuentos o que transformara en gracioso, aquellos ya conocidos. Hoy, los que les voy a contar, es una mezcla de fantasía con realidad,...
Cuento › Clásicos
... Una pareja de recién casados era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa: "Querida yo voy...
Cuento › Miedo
Había una vez un rey que tenía cuatro esposas. Él amaba a su cuarta esposa más que a las demás y la adornaba con ricas vestiduras y la complacía con las delicadezas más finas....
Cuento › Amor
El Soldadito de Plomo Hans Christian Andersen Érase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y, durante el día, pasaba horas y horas...
Cuento › Amor
Había una vez un leñador muy, muy pobre que vivía junto a un enorme bosque con su esposa y sus dos hijos: un niño y una niña. El niño se llamaba Hansel, y la niña, Grettel. Siempre...
Cuento › Animales
Nuestra historia se desarrolla en un lugar muy lejano, si miras en un mapa esta por aquí, torciendo hacia allí, derechito hacia abajo y si subes un poco ves una isla muy grande llamada...
Cuento › Animales
.En los lindes del bosque los cazadores se camuflan entre las hierbas altas y cuidadosos de no hacer ruido, acechan a su próxima presa. Desde las ramas del eucalipto se balancea LALA...
Cuento › Animales
Las gaviotas estaban disgustadas, había llegado a la costa un gran gato de ciudad. Como no sabía cazar percado en la rocas se dedicaba a robárselo a las pobres gaviotas, espantándolas...
Cuento › Amor
Ese fin de semana Samuel estaba en casa de sus abuelos rebuscando en el desván trastos viejos que poder desmontar, cuando encontró el juguete...
Cuento › Amor
.Luz era un bebé muy hermoso, de cabello castaño y ojos color miel. Muy esperado después de muchos años y la última esperanza de unos padres ya mallorcitos. Ya con pocos meses...
Cuento › Risa
!.Las gaviotas estaban disgustadas, había llegado a la costa un gran gato de ciudad. Como no sabía cazar percado en la rocas se dedicaba a robárselo a las pobres gaviotas, espantándolas...