Tio conejo comerciante
Cuento › Animales
Una vez tío Conejo cogió una cosecha que consistía en una fanega de maíz y otra de frijoles y como era tan maldito, se propuso sacar de eso todo lo que pudiera. Pues bueno, un miércoles...
Cuento › Animales
Una vez tío Conejo cogió una cosecha que consistía en una fanega de maíz y otra de frijoles y como era tan maldito, se propuso sacar de eso todo lo que pudiera. Pues bueno, un miércoles...
Cuento › Clásicos
Una noche, un cachorro llamado Tuch se encontraba dormido frente a la casa de sus amos cuando oyó que lo llamaban en voz baja: "Tuch, Tuch, despierta." El perrito levantó las orejas,...
Cuento › Clásicos
Erase un poderoso rey que tenía tres hermosas hijas, de las que estaba orgulloso, pero ninguna podía competir en encanto con la menor, a la que él amaba más que a ninguna. Las tres...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Pero un día se enfermó, y los médicos le dijero que solamente yéndose...
Cuento › Aventuras
Desde muy temprano, Tocotoc, el cartero de Cataplún, sale a repartir las cartas y los paquetes por todo el pueblo. En un morral grande y resistente Tocotoc lleva los mensajes y regalos...
Cuento › Clásicos
Érase una vez tres hermanas idénticas, que nacieron al mismo tiempo, al ver sus padres que eran iguales decidieron que tenían que ser separadas si querían darles un trato único...
Cuento › Naturaleza
Érase una vez un viento cansado. Tan cansado que no era capaz de levantar los pies para dar un paso. A duras penas podía arrastrarlos. Y tenía un montón de razones para estar...
Cuento › Miedo
En las postrimerías del siglo VIII, una bestia de terribles dimensiones se había cobijado a orillas del lago de Banyoles, aprovechándose de una caverna de gran profundidad. El monstruo,...
Cuento › Miedo
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté...
Cuento › Clásicos
Mirringa Mirronga, la gata candonga va a dar un convite jugando escondite, y quiere que todos los gatos y gatas no almuercen ratones ni cenen con ratas. "A ver mis anteojos, y pluma...
Cuento › Clásicos
Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció....
Cuento › Animales
Nací en el campo en casa de un señor que tenía crianza de perros de raza. Allí con mis cinco hermanos estaba yo junto a mi madre esperando el día que vinieran por nosotros o alguna...
Cuento › Animales
Cada mañana iba detrás de la cerca que servía de linde a los grandes terrenos del zoológico y me paseaba a lo largo de las gruesas alambradas, para ver si distinguía alguno de...
Cuento › Animales
Érase una vez un muñeco con forma de conejo al que todos llamaban Mamá Conejo. Seguro que os estaréis preguntando, gente menuda, que ¿quién es esa Mamá Conejo ?, ¿verdad ?....
Cuento › Clásicos
Hubo hace muchísimos años un gran señor que poseía incalculables riquezas, pero no era feliz por carecer de heredero a quien legárselas a su fallecimiento. Así llegó a la madurez,...
Cuento › Navidad
La Navidad no es un cuento Alguien me acercó un cuento de Navidad que leyó en alguna parte. Lo contaré a continuación porque realiza un hermoso viaje al corazón de Jesús Niño....
Cuento › Clásicos
Erase que se era un bosque muy grande, y en el centro de este habia una casita muy bonita hecha de troncos en donde vivia una familia muy feliz. El padre, un leñador llamado brazofuerte...
Cuento › Clásicos
¡Quién sabe si hay una niña que se parezca a Nené! Un viejito que sabe mucho dice que todas las niñas son como Nené. A Nené le gusta más jugar a "mamá", o "a tiendas", o "a...
Cuento › Aventuras
La escarcha del Lago de Cristal se resquebrajó en el centro y de repente miles de fragmentos de hielo saltaron por todos lados centelleando bajo los rayos del Sol y formando una red...
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...