El cazador de estrellas
Cuento › Naturaleza
Alguien me contó una linda historia acerca de las estrellas, sí, esas lucecillas traviesas que adornan el cielo con un mágico manto de luz. No se sabe de nadie que lograra contarlas...
Cuento › Naturaleza
Alguien me contó una linda historia acerca de las estrellas, sí, esas lucecillas traviesas que adornan el cielo con un mágico manto de luz. No se sabe de nadie que lograra contarlas...
Cuento › Clásicos
Dicen que existe un país más allá de lo que alcanza nuestra imaginación, donde habitan las letras del abecedario. Allí viven felices y juegan mezclándose con otras letras para...
Cuento › Animales
Doña tortuga siempre se lamentaba de lo lenta y torpe que era.Amiga de hacer comparaciones,añoraba la esbeltez y ligereza con que se movían las aves.No se conformaba con su suerte...
Cuento › Amor
Erase una vez un niño llamado Damian, que vivía con su hermano mayor, Julian, y con sus padres. Vivía en una casa que tenía una puerta roja, cortinas rojas, tejado rojo, y las paredes...
Cuento › Animales
A una pequeña aldea lejana, encerrada entre montañas, valles y bosques, llegó Marcos junto a su reducida familia de lobos, su hermana pequeña, Ana, y su mamá, María. Marcos era...
Cuento › Amor
Érase una vez, una niña que se llamaba Carlota, antes de que ella naciera su Mamá adoptó un peluche al que puso el nombre de Ratatón, Ratatón era blanco, suave y muy Cariñoso,...
Cuento › Aventuras
Era un caluroso dia de verano y la cigarra se encontraba sentada en una hierba al sol. es tan agradable esta epoca del año, no puedo entender por que toda la gente esta trabajando.. comenzo...
Cuento › Animales
En un poblado no muy lejano hace tiempo ya que vivia en un corral, una gallina que ponía un huevo de oro al día, se lo ponía a su dueño ya que lo quería mucho. Aun con tanta...
Cuento › Clásicos
Esto era una vez un viejo monasterio, situado en el centro de un enorme y frondoso bosque, en el que vivian muchos frailes. Cada fraile tenía uuna misión diferente. ASí había un...
Cuento › Amor
Erase que se era un niño que por motivos laborales de sus papas se cambió de casa, y al llegar a su nueva habitación, vió que estaba llena de juguetes, cuentos,l ibros, cuadernos...
Cuento › Hadas y duendes
Érase una vez una viuda que tenía dos hijas. La mayor se parecía tanto a ella, tanto en sus facciones como en su temperamento, que todo el mundo que la veía la confundía con su...
Cuento › Miedo
Érase una vez una niña llamada Patricia a la que le encantaba irse a jugar lo más lejos posible de su madre. Su madre siempre le decía: Patricia, no te vayas muy lejos. Pero Patricia...
Cuento › Animales
Habiéndose enfermado el león, se tumbó en una cueva, diciéndole a la zorra, a la que estimaba mucho y con quien tenía muy buena amistad: -- Si quieres ayudarme a curarme y que...
Cuento › Clásicos
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Clásicos
En tiempos muy lejanos, reinaba en Granada un rey moro que se llamaba Mohamed y al cual sus súbditos apodaban "El Hayzari", que significa "El Zurdo". Algunos cronistas opinan que ese...
Cuento › Clásicos
Cuando era niño perdí la "chaveta" por una bibliotecaria. Cada semana ella se encargaba de la hora de los cuentos en el jardín de la biblioteca de nuestro barrio. Nos leía maravillosos...
Cuento › Hadas y duendes
Entre mis paisanos criticones y apreciadores de hechos, es muy válido el de que mis padres, a fuerza de bravos y pegones, lograron asentar un poco el geniazo tan terrible de nuestra...
Cuento › Clásicos
Había una vez una viejita que tenía dos hijos: uno vivo y otro tonto. Al mayor lo creían vivo porque era trabajador, amigo de guardar su plata y de plantarse bien los domingos. El...
Cuento › Animales
Esto eran Tío Tigre, Tío Lión, Corroncholión y el Sapo que bailaban el bambuco todos cuatro. Y luego, tras de darle una intensa chupada a su cosechero hundiendo las mejillas casi...