Uno de los primeros temores que suele aparecer en los niños es el miedo a lo desconocido que en los bebés se manifiesta en el rechazo que les producen las personas que no conocen. Por otro lado, los que son un poco mayorcitos lo demuestran ante las nuevas situaciones a las que se tienen que enfrentar.
¿Cómo ayudarles?
Para ayudar a que este tipo de situaciones sean más controladas es bueno siempre tratar de explicarles quiénes son las personas que les rodean o en qué consiste la nueva actividad. En definitiva, darles información para evitar la incertidumbre y que les resulte cercano y de confianza.
Si a nosotros nos ven actuar con naturalidad ante lo desconocido, ellos se sentirán más seguros frente a ese miedo.