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Dejar los pañales. Control de esfínteres

Dejar los pañales. Control de esfínteres

Dejar los pañales. Control de esfínteres
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Imagina que te pica mucho el brazo y te dicen que no puedes rascarte hasta que no llegues a casa, ya que sólo allí puedes hacerlo. Multiplícalo por 4 o 5 veces al día. Así es como se sienten los niños cuando tienen la necesidad de orinar y deben aguantarse hasta que lleguen al baño. Es normal que al principio no entiendan por qué no pueden hacerlo en el momento que quieran. Pero todo es cuestión de entrenamiento.

Lógicamente los bebés no nacen con la capacidad de controlar su cuerpo, y la adquisición de los hábitos de higiene necesitan un aprendizaje, que comienza por enseñarles lo que significan las señales que su cuerpo les envía.

¿Cuándo es el momento?

No hay una edad determinada para comenzar el aprendizaje de este hábito de higiene. Dependerá de la maduración de sus esfínteres. Habitualmente esto sucede entre los 18 y los 36 meses. Aunque como en todo, hay niños que lo consiguen antes de esta edad y otros más tarde. Generalmente es tu propio hijo quien te lo dirá. Estate atenta a las señales que te va dando para comenzar el “entrenamiento”:

- Puede caminar sin la ayuda de nadie.

- El niño se empieza a mostrar interesado por las prácticas higiénicas de los adultos. Te acompaña al baño y quiere saber cómo se orina. Es el momento en que empieza a darse cuenta de las diferencias anatómicas y empezará a jugar con sus genitales asociándolos a la palabra “pipí”.

- Puedes predecir cuándo quiere ir al baño, porque ya lo hace con mayor regularidad.

- Tiene capacidad de jugar solo por lo menos cinco minutos.

- Puede subirse y bajarse los pantalones fácilmente sin la ayuda de nadie.

- Tiene la capacidad de esperar su turno y es tolerante.

- El pañal permanece seco durante al menos 2 horas. Esto significa que ya tiene más control neuromuscular que le hace retener durante un periodo de tiempo mayor.

- Le incomoda tener el pañal mojado.

- Da señales de querer hacer pis, cruzando las piernas, tocándose, agarrándose el pañal, dando saltitos, escondiéndose, agachándose, etc.

- Avisa cuando ya se lo hizo.

- Cuando el niño esté preparado para dejar los pañales, te recomendamos que no vuelvas atrás. La decisión debe ser definitiva.

¿Cómo hacerlo?

Existen cuatro etapas principales en la evolución del niño que podrán ayudarte a enseñarle a tu hijo cómo dejar los pañales para siempre:


1. Lo dice cuando ya se lo hizo: En primer lugar felicítalo por haber avisado. Después, una buena idea es pedirle que vaya a buscar un pañal nuevo y juntos organizar lo necesario para cambiarle.

2. Lo dice cuando se lo está haciendo: Debe hablarse con naturalidad y nunca regañarle porque no le haya dado tiempo.

3. Lo dice antes de hacérselo: Si avisa que se lo va hacer o da muestras de tener ganas, pregúntale si quiere ir al baño. Una vez allí, si ha llegado seco, ayúdale simplemente en lo que te pida, pero no hagas todo por él.

4. Por último al despertarse por la mañana, fíjate si el pañal se ha mantenido seco por varios días seguidos. Éste es el momento idóneo para quitarle el pañal para siempre y cambiárselo por ropa interior.

Pelancha Gómez-Olazábal, de la Escuela Infantil Jauja, nos muestra unas normas importantes  a tener en cuenta para iniciar el aprendizaje de los hábitos higiénicos:
 
1º La edad madurativa: El niño tiene que estar preparado fisiológica y afectivamente.
 
Fisiológicamente, porque se le impone hacer pis en horas fijas y para ello es necesario tener desarrollado el uso del músculo esfinteriano y tener un control mental del acto de retener. 

Afectivamente, porque desde su perspectiva, se le hace agradar a su madre con algo que a ella le alegra a cambio de conseguir otros privilegios: el ser mayor beneficia a todos y tiene sus compensaciones.

2º Cada niño es diferente y debemos respetar su forma de ser. Hay niños que se sientan alegremente en el orinal, otros muestran miedo, otros prefieren usarlo de pie… Nunca hay que obligarles, pues lo único que se consigue es un absoluto fracaso y un rechazo afectivo ya que, cuando el entrenamiento higiénico se convierte en una batalla entre la madre y el niño, éste lo utilizará como un arma contra sus padres cuando quiera.

3º No hay una edad determinada para controlar
Como siempre decimos, no todos los niños con edades cronológicas similares son iguales. Esto frecuentemente se nos olvida, e inevitablemente les comparamos con lo que han hecho sus hermanos, vecinos o primos. La experiencia confirma que un niño se empieza a interesar por el control a partir de los dos años. Asimismo Pelancha recomienda informar a la educadora en cómo y cuándo se empieza a hacer el control. El niño puede desorientarse al recibir mensajes contradictorios. La madre y la educadora deben ponerse de acuerdo en la forma de hacerlo, en la frecuencia, tiempo de permanencia en el orinal, qué es lo que prefiere y recursos que utiliza para ir consiguiéndolo. Hay niños que aceptan  de buen grado el uso del orinal en el colegio y no en casa o viceversa. Todo depende de la relación afectiva que tenga establecida con su madre y su educadora.

Ante este aprendizaje debemos mostrarnos lo más relajados y serenos posible. Cuanto más interés tengamos en que nuestro hijo aprenda esta práctica, más ansiedad transmitimos y más tarde aprenderá. Por tanto, hay que evitar las presiones excesivas o tenerle demasiado tiempo sentado, porque sólo se conseguirá que el niño lo retenga hasta que se levante.

5º Nunca hay que avergonzarle cuando manche los pañales o pantalones. Hay que aplaudir sus logros para que se sienta orgulloso de sí y sepa que sus padres saben recibir lo que está haciendo.

.-Una vez que el niño se ha acostumbrado a prescindir de los pañales, no debemos pensar que ya no habrá más dificultades. Cualquier cambio emocional en su vida puede hacerle regresar a la situación anterior. El embarazo de la madre, el nacimiento de un hermano, una enfermedad familiar, un cambio de casa, etc. En este caso no hay que mostrárselo como un fracaso pues esto afecta sensiblemente a su autoestima y seguridad personal. Si el niño ya controla hace tiempo y no ha habido una razón visible para ello, hay que analizar qué es lo que ocurre y qué nos quiere decir con esta regresión o llamada de atención.


ImageENURESIS

La enuresis es la descarga involuntaria de orina que ocurre después de la edad en la que el control de la vejiga se ha alcanzado, generalmente hasta los 5 años de edad. Se considera por lo tanto enuresis, cuando un niño mayor de esa edad moja la cama por lo menos dos veces al mes o con mayor frecuencia.




¿Por qué moja la cama?

Existen varias razones, entre ellas:
- En ocasiones el problema se transmite de padres a hijos.

- Algunos niños no fabrican la cantidad suficiente de una hormona que le indica a sus riñones que ralenticen el proceso de fabricación de orina de noche.

- Otros niños, cuyas vejigas no han crecido con la misma rapidez que el resto de su cuerpo, no pueden albergar orina suficiente a lo largo de la noche.

- En algunos, el esfínter podría no ser lo suficientemente fuerte como para permanecer cerrado, especialmente de noche.

- Otros niños tienen un sueño muy profundo y no se levantan cuando tienen la vejiga llena.

Tratamientos y consejos de la Asociación Española de Pediatría (AEP):

Es importante motivar al niño para que sea él quien desee terminar con el problema. Juntos podéis marcar en un calendario las noches que ha permanecido seco.

- Los niños mayores deberán lavar su ropa interior, aunque sea de madrugada.

-  No le ofrezcas líquidos después de cenar.

-  Deberá orinar antes de acostarse.

- Nunca le castigues ni le humilles.

Existen otros métodos terapéuticos que pertenecen también al campo de la psicoterapia (dispositivos alarma, etc.), así como tratamientos médicos que reducen la cantidad de orina durante la noche, capaces de solucionar parte del problema. Es muy importante conocer que son tratamientos usados como último recurso y que podrían generar problemas de distinta índole en el niño si son empleados sin supervisión médica. Consulta al pediatra, él puede darte la explicación a por qué moja la cama y darte ideas para ayudarle.
 


Redacción: Lola García-Amado
Fuentes: Pelancha Gómez–Olazábal, Asociación Española de Pediatría, Huggies, Padres Primerizos. Ed. Pearson Alhambra. AEP.

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Anónimo
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Discusión

Anónimo
Enviado por: el día 19-06-2013
Hola!!! les comento, mi hijo tiene 3 años 1 mes, hace un par de meses estaba yendo al baño por pipi y cacotas impecable, supimos que estaríamos esperando un hermanito para mi hijo y todo cambio, el pipi sigue impecable en el baño, la caca ha sido un tema, le tuvimos que poner paños nuevamente por el tema de la caca, el pañal sale seco, pero la cacota no la controla, llevamos 3 meses así y ya no sabemos como guiarlo en el tema. hemos intentado de todo, ya se nos acaba la paciencia y nos frustra como familia el tema del baño. favor necesitamos ayuda o algún consejo!!!