¿Cuándo un bebé bosteza mucho?

¿Cuándo un bebé bosteza mucho?
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Bostezar es una de las primeras muecas y movimientos faciales que aprenden los bebés. De hecho, los últimos estudios han demostrado que los fetos ya bostezan dentro del vientre materno desde la semana 20 de gestación aproximadamente. Una vez nacen, el bostezo suele estar causado por el sueño, el cansancio, el hambre o el aburrimiento. Pero ¿por qué unos bebés bostezan más que otros?

El bostezo es uno de los reflejos más comunes y habituales que se detectan en los bebés desde los primeros días del nacimiento. De hecho, como decíamos, las nuevas ecografías en 4D han demostrado que los fetos bostezan dentro del útero y que este hecho permite comprobar si el desarrollo del feto es correcto o no. Así, se ha visto que los fetos bostezan mucho (hasta 6 veces a la hora), sobre todo entre las semanas 24 y la 28, semanas clave en el desarrollo cerebral, y que lo hacen menos a menudo a partir de ese momento.

Bostezar es un acto reflejo e involuntario de cierta complejidad que se lleva a cabo para expresar hambre, sueño, aburrimiento o cansancio. Además, hay que tener en cuenta que no todos los bebés bostezan igual, sino que algunos parecen tener más desarrollado este reflejo y bostezan más a menudo que otros.


Bostezar implica abrir la boca de manera involuntaria separando mucho las mandíbulas para realizar una inspiración profunda seguida de una expiración más leve. Al bostezar, además, hacemos otros gestos como estirar los músculos faciales, lagrimear, salivar, entornar los ojos o abrir las trompas de Eustaquio (situadas en el oído medio, lo que nos sirve para reducir la presión al volar o viajar en coche, por ejemplo).

¿Cómo se riñe a un bebé?

¿Cómo se riñe a un bebé?

Cuando un bebé es recién nacido no se le debe reñir jamás porque además de que no lo entiende está desarrollándose a pasos agigantados cada día y lo que hay que hacer es disfrutar de su presencia y de todo el amor que nos ofrece con su simple mirada.


Bostezar es un acto reflejo que realiza la boca en base a ciertas señales que el cerebro emite y que “se contagia”, es decir, no hay nada como ver bostezar a una persona para ponerte tú también a bostezar. Bostezar tiene, asimismo, muchas funciones saludables para el organismo y las causas principales del bostezo, tanto en bebés como en adultos, son las siguientes:


1- Cansancio y sueño: una buena manera de saber si tu bebé tiene sueño o no es observando si bosteza. Cuando los bebés tienen sueño se frotan los ojos, los cierran, lloriquean y bostezan, momento de cogerlo y llevarlo a su cuna para dormir.


2- Hambre: el bostezo también puede ser una señal de hambre y, en este caso, irá acompañado de otras como llevarse los puños a la boca, llorar, buscar el pecho de la madre… Si es así, ya sabes lo que toca: a comer.


3- Aburrimiento: el bostezo como señal de aburrimiento es más habitual en bebés un poco mayores a los que ya no solo les sirve comer y dormir. En este caso, el bebé mirará hacia todas partes y te buscará, además de bostezar, para que juegues con él y le entretengas de alguna forma.


Lo más habitual en los bebés pequeños es que el bostezo esté asociado al hambre o al sueño por lo que, conociendo sus patrones y horarios de comida y descanso, podrás saber si los bostezos que tu pequeño está haciendo indican que quiere comer o dormir. Si tu bebé bosteza a menudo por estas señales, quizá debas adelantarte a sus necesidades y darle de comer o ponerlo a dormir antes de que comience a bostezar.


¿Puede ser malo bostezar mucho?


El bostezo, generalmente, es una señal de cansancio, aburrimiento o hambre, pero el organismo también recurre al bostezo cuando necesita proporcionar más oxígeno a los pulmones. Por eso, es habitual también bostezar en sitios elevados en los que el nivel de oxígeno es menor. Igualmente, tendemos a bostezar cuando notamos presión en los oídos al despegar o aterrizar de un avión o cuando subimos o bajamos con el coche de las montañas.


Por eso, si notas que tu bebé no para de bostezar, incluso cuando no tiene sueño ni hambre, es conveniente que consultes al pediatra, sobre todo si bosteza varias veces durante un minuto y repite este reflejo sin parar, ya que puede que haya algún problema o trastorno respiratorio que obliga al pequeño a bostezar tan a menudo para asegurar la llegada de oxígeno a sus pulmones.


No obstante, lo normal es que los bebés solo bostecen cuando estén cansados o tengan ganas de comer, pero si, como decíamos, ves que bosteza a todas horas, consulta al pediatra para confirmar que sus pulmones funcionan correctamente y recibe suficiente oxígeno.


Fuente:

Mahé, Véronique (2008), Los 100 primeros días del bebé, Barcelona, Robin Book.

Redacción: Irene García

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