¿Cómo conseguir que el bebé agarre el chupete?

¿Cómo conseguir que el bebé agarre el chupete?
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Los debates sobre los beneficios o inconvenientes que ofrecen los chupetes para el bebé son diversos y no terminan de sacar unas conclusiones claras. Lo que sí es cierto es que los lactantes nacen con el instinto de succión y muchas veces necesitan apaciguar esas ganas entre toma y toma. Aun así, la decisión final la toman los padres y, cierto es, que el chupete puede ser de ayuda en algunos momentos.

Parto eutócico y distócico

Parto eutócico y distócico

El parto o nacimiento es la culminación del embarazo que se produce cuando el bebé sale del útero materno. Es uno de los momentos más especiales para los padres quienes deberán estar preparados para las diferentes opciones que se les pueden presentar.

 

La mejor solución para calmar a un bebé que necesita apaciguar sus ganas de succionar es darle el pecho, pero esto no siempre es posible, por eso, el chupete es una alternativa. Pero ¿cuándo es recomendable ofrecerle el chupete?

Entre las personas que consideran negativo el uso del chupete los razonamientos que se dan son que causa problemas en el desarrollo maxilar, que puede ser el causante de provocar una candidiasis oral persistente (infección por hongos), puede provocar una otitis media aguda y, también, puede interferir en la lactancia materna. Por el contrario, los que opinan que tiene beneficios lo argumentan que ayuda a calmar al bebé, puede prevenir la muerte súbita y puede reducir el riesgo de caries si se hace un buen uso del mismo.

Durante el primer mes de vida del lactante no es aconsejable darle el chupete, ya que, si se ha optado por la lactancia materna, puede causar confusión en el pequeño. La succión de un chupete es diferente a la del pezón, por lo que su uso puede dificultar el aprendizaje de la técnica de lactancia materna ya que mamar requiere de una mayor fuerza de succión. En este caso, no existe un acuerdo concreto, pero siempre se recomienda retrasar ese momento hasta que la lactancia esté asentada. 

Además, no hay que forzar el uso del chupete en el bebé, al principio puede que no le guste debido a que está comenzando a probar y sentir nuevas sensaciones a las que se tiene que acostumbrar y no siempre le agradan a la primera vez. Existen algunos pequeños trucos que pueden ayudar a los padres en este sentido.

1) Comenzar dándoselo a la hora de dormir puede ayudar a calmarlo y hará más fácil que se acostumbre a él poco a poco.

2) Hay que probar con diferentes modelos y marcas. Se pueden encontrar diversos chupetes, de silicona adecuado para los primeros meses de vida, de látex que proporciona una sensación parecida a la del pecho materno, con tetina anatómica imitan la forma del pezón, con tetina fisiológica que ayuda a favorecer la formación natural del paladar, etc. Solo hay que encontrar uno que le guste y con el que se sienta cómodo.

3) Dale el chupón poco a poco a ver cuál es su reacción evitando siempre que se convierta en una mala experiencia. Cuando se está quedando dormido comiendo es un buen momento para probar ya que está de buen humor y aun quiere succionar.

4) Si se consigue despertar el interés del infante por el chupete es aconsejable tener siempre uno a mano. Cuando se note su necesidad por chuparse los dedos o las manos se le ofrece, además, así también evitamos que se chupe el dedo y prefiera el chupete.

5) Al principio hay que tener mucha paciencia, el lactante no sabe retener el chupete y lo escupirá todo el tiempo, tardará algunas semanas o meses, pero llegará el día en el que aprenda a ponérselo él solo.

6) Es imprescindible evitar que darle el chupete se convierta en una batalla. Nunca es buena forzar a un niño, además, es mejor si poco a poco es capaz de comprender para qué sirve ese objeto.

Aunque es muy normal el uso de este objeto y muchos padres lo consideran parte esencial dentro de los cuidados de un bebé hay casos en los que se desaconseja su uso. Nunca se debe dar antes de los primeros 15 días tras su nacimiento, ni tampoco en casos de malformaciones labiales o palatinas, como el labio leporino (hendiduras u orificios en el labio superior, el paladar o ambas) o cuando se sufren infecciones de manera frecuente.

Si el bebé acepta el chupete y hace uso de él, no es aconsejable que lo tenga más allá de los 10 meses, sobre todo si sus dientes ya han comenzado a salir. Los expertos sí coinciden en que permitir el uso del chupo más allá de los 2 años es un error.

Es importante tener en cuenta que no todos los niños quieren el chupete y quizás nunca lo usen. Esto no tiene nada de malo, simplemente es un objeto que ayuda a calmarlo, pero no es indispensable para su desarrollo. De igual forma a medida que los bebés van creciendo van perdiendo la necesidad de succión y, por lo tanto, la necesidad de calmar esa ansia. En cualquier caso, el chupete es, muchas veces, un gran aliado, ayuda a calmar al niño y consigue que deje de llorar cosa que los padres agradecen.


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: "Chupete", https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/chupete

Redacción: Andrea Rivero

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