¡Enhorabuena! Por fin has entrado en la recta final de tu embarazo. En tan sólo 4 semanas tendrás a tu hijo en casa, el momento que tantas veces te has imaginado a lo largo de estos Es el último periodo que te queda para terminar todos los preparativos antes del nacimiento del bebé: créenos, después de dar a luz, no vas a dar abasto. Entre el cuidado del bebé, tu cansancio, las visitas de familiares y amigos…
Una de las primeras cosas que debes de tener preparada es la bolsa para llevar al hospital; a partir de la semana 36ª puedes tener que ir en cualquier momento. Además, quizá sea el momento de decidir si el padre va a acudir o no al parto. Igualmente, te aconsejamos no dejar para el último momento cosas como buscar un buen pediatra y una buena escuela de educación infantil, comprar e instalar la sillita del coche para que el pequeño viaje seguro o la preparación de su habitación y de su ropita.
Desde la semana 39ª vas a notar contracciones que se acentúan y se vuelven más regulares, largas e intensas que las que has sentido anteriormente. Si duran unos 30 segundos y las sientes con una frecuencia de cada 5 minutos durante una hora, es el momento de acudir al hospital. Y, recuerda que romper aguas significa una salida inmediata a la maternidad, con o sin contracciones, ya que significa que el bebé ha dejado de estar protegido contra las infecciones.
Y, una vez nacido el bebé, encárgate de recordar a los que están a tu alrededor, que aunque el pequeño sea el protagonista, tú también vas a necesitar tu dosis de atención y de cariño…
¡¡Feliz maternidad…!!