Unos 8.000 menores entran en régimen de acogimiento cada año en nuestro país. De éstos, alrededor del 30% lo hacen en familias de acogida. El acogimiento familiar es un recurso que evita la institucionalización de niños cuyos padres, por circunstancias personales o sociales, no pueden hacerse cargo de ellos, de forma temporal o permanente.
El acogimiento familiar es un recurso que evita la institucionalización de niños cuyos padres, por circunstancias personales o sociales, no pueden hacerse cargo de ellos, de forma temporal o permanente. Así, les permite integrarse en un ambiente que les proporcione la seguridad, el afecto y la estabilidad que necesitan para su desarrollo.
Una familia acogedora
Marta y Jorge tenían 3 hijos biológicos cuando decidieron acoger. “Tomamos la decisión de acoger cuando nos enteramos de la existencia de la acogida en sí. La verdad es que estos programas son como un gran desconocido para la gente. A mí me lo contó una compañera de trabajo –recuerda Marta- que después de dar a luz a su primer hijo, le dijeron que no podía tener más niños. Entonces se puso a buscar información, se apuntó a las listas de espera de adopción nacional, después a las de adopción internacional y, finalmente, a las de acogida. Una mañana en el trabajo, tomando un café, me lo comentó. A mí me pareció algo tan maravilloso… aunque ya tuviéramos hijos. Mi marido y yo llevábamos tiempo con una inquietud de ayudar socialmente y, nos planteamos ¿qué es lo mejor que tenemos? Nuestra familia; ¡pues vamos a ofrecerla!”.
Así, después de informarse sobre los programas de acogida, decidieron apuntarse a las listas de espera de MACI, una asociación que, desde 2001, tiene encomendada la gestión del servicio de Acogimiento Familiar de Menores en la Comunidad de Madrid, donde existen cerca de 1.800 niños viviendo en centros o residencias de acogida. A los 3 ó 4 meses, recibieron la respuesta de la asociación. “Recibimos la llamada para decirnos que ya estábamos en el registro de familias acogedoras cuando justo nos enteramos de que Marta estaba embarazada –nos cuenta Jorge- Y, son incompatibles un proceso de acogida con un proceso biológico. Se intentan que sean procesos naturales… Así que nos concedieron un año de prórroga y tras el nacimiento de la niña, nos volvieron a llamar para preguntarnos si seguíamos interesados en acoger”.
Modalidadesd de acogida
La legislación española recoge tres modalidades de Acogimiento familiar atendiendo a su finalidad:
Acogimiento Familiar Simple: su finalidad es el retorno del niño con su familia de origen. Tiene un carácter temporal con claras perspectivas de solución de los problemas puntuales de la familia.
Acogimiento Familiar Permanente: en estos casos, se prevé que no es posible el retorno con la familia de origen, por la gravedad de los problemas de la misma. Su finalidad es garantizar al niño una continuidad y estabilidad en su familia acogedora, con la que puede crear vínculos afectivos permanentes.
Acogimiento Familiar Pre-adoptivo: su finalidad es la adopción, lo que implica la ruptura de los vínculos legales con su familia de origen.
La llegada de Álvaro a la familia
Álvaro tenía 4 meses cuando llegó a casa de Marta y Jorge. Era un caso de acogimiento permanente determinado por la comisión de tutela.
“Cuando llegó a casa, nuestra hija mayor tenía 9 años. Recuerdo que era Semana Santa cuando les comentamos que ya tenían un niño para nosotros. La mayor se puso como loca de contenta a gritar qué bien, qué bien…; la reacción fue buenísima. Personalmente –opina Jorge – creo que uno de los aspectos positivos de acoger cuando tienes hijos propios es la alegría y la naturalidad con la que reciben al nuevo hermano. Aunque nuestro caso es especial al llegar a casa tan pequeñito que no suele ser lo normal. Es diferente un niño que llega a una nueva familia con 10 años, con vivencias, habiendo pasado por diferentes casas… Por eso hay gente que te cuenta experiencias muy diferentes a la nuestra. También hay quien dice querer a su hijo de acogida desde el primer momento que entra por la puerta de casa… pero yo creo que eso es forzado, que es autoengañarse. Ese amor viene poco a poco, con el tiempo”:
Para Marta, lo más difícil ha sido precisamente comprender esto que comenta Jorge. “Con la llegada de Álvaro, lo más costoso era pensar que desde el principio no debería existir diferencia entre el hijo acogido y el biológico, y sí que la hay. Pero, simplemente es diferente, no por ello ni mejor ni peor. Por ejemplo, cuando nació mi hija pequeña, me la comía a besos; era como una necesidad. Y con Álvaro al principio no me pasaba… así de crudo y así de sencillo. Simplemente diferente. Ahora le quiero con toda mi alma, ni más ni menos, pero fue llegando más lentamente... poco a poco, hay que tener más paciencia”.
Consejos sobre la acogida
Al preguntarles a Marta y Jorge cuál sería su principal consejo para alguien que esté pensando acoger, responden prácticamente al unísono. “Lo más importante es que la familia esté completamente de acuerdo en la decisión y muy unida, como una piña”.
“Yo, personalmente –dice Jorge- valorando la decisión, me pongo en la peor situación que pudiera llegar a ocurrir. Que dentro de… no sé, de 15, de 10, de 7 años, se lleven a Álvaro. Entonces pienso que, al menos, ha tenido una infancia feliz, con una familia estable y aunque se fuese, siempre seguiríamos siendo su familia, siempre tendrá abiertas las puertas de casa y siempre nos tendrá para lo que necesite. El resultado, el balance final, pase lo que pase, va a ser positivo hasta en el peor de los casos. La ley, hoy en día, actúa para proteger al menor; ni a la familia biológica ni a la acogedora. Pase lo que pase, se hará pensando en él. También creo que es más fácil acoger teniendo hijos biológicos, porque ya no tienes esa necesidad afectiva que, en definitiva, va a ser una debilidad para la acogida, porque siempre te quedará la incertidumbre de las visitas con los padres biológicos, de qué pasará en un futuro…”
Tanto Marta como Jorge coinciden en que la labor y el apoyo de asociaciones como MACI, es fundamental. “Te brindan todo el apoyo del mundo, incluido el psicológico, que aunque nosotros no lo hemos necesitado nunca, sabes que está ahí para ti. También estamos en contacto con una nueva asociación de familias acogedoras; quedamos, hablamos, nos desahogamos… En ningún momento nos hemos arrepentido, a pesar de los momentos difíciles, siempre hemos creído que ha sido una buena decisión. Como todo en la vida, nada es ni blanco ni negro y yo diría que, en conjunto, en nuestro caso la acogida tiene más de un 90% de positivo. Además, como experiencia personal es una libro abierto de mejora, aprendes muchísimo sobre ti, cultivas nuevas virtudes como la paciencia, te exiges más a ti mismo”.
Las 5 preguntas clave sobre el acogimiento de menores
1. ¿Quién puede acoger a un niño? Cualquier persona o familia que desee incluirle en su entorno, cuidarle y darle afecto. Además, deben cumplirse algunos requisitos, establecidos según cada Comunidad Autónoma, como tener medios de vida estables y suficientes, un estado de salud que no dificulte el cuidado del menor, capacidad de cubrir las necesidades de desarrollo del niño, respeto hacia la historia del niño y una actitud positiva para su formación y seguimientos.
2. ¿Qué niños te necesitan? Niños de todas las edades y de cualquier raza. Algunos poseen algunas características que hacen más difícil encontrarles una familia; como los que tienen más de 8 años de edad, que pertenecen a grupos de hermanos, los enfermos o discapacitados, los de culturas minoritarias, etc. Éstos, suelen pertenecer a programas de acogimiento o adopciones especiales como el que gestiona Meniños, Fundación para la Infancia.
3. ¿Qué apoyo ofrecen las asociaciones? Desde cursos de preparación sobre diferentes aspectos del acogimiento, pasando por asesoramiento por parte de trabajadores sociales, psicólogos, educadores o abogados, hasta orientación personalizada o contactos con otras familias acogedoras.
4. ¿Existe algún apoyo económico para la familia? La acogida es un acto de generosidad y no se recibe remuneración por el hecho de acoger. Pero, en algunas Comunidades, sí se ofrecen ayudas económicas en función de la especial atención sanitaria o educativa que pueda tener el menor en relación con los recursos de la familia acogedora.
5. ¿Cómo se puede colaborar? Acogiendo a un niño de forma permanente, temporal o como paso previo a una adopción. También se puede colaborar acogiendo durante los fines de semana y vacaciones. Además, hay asociaciones que cuentan con voluntariados, como Meniños que ofrece la posibilidad de colaborar a través de sus programas de apoyo escolar, apoyo familiar y respiro familiar.
¿Quieres saber más? Pincha aquí.
Más información:
MACI: Teléfono 91 413 91 48.
MENIÑOS: Teléfono 902 22 07 07.
mi e-mail es lámpara-desal@hotmail.com
Hola Carlarus,dónde vives? mira, yo si te puedo ayudar, si quieres hablamos por telf, yo vivo en Mallorca y si puedo acojer a tu bebe de 6 meses, por todo el verano, o el tiempo necesario, o sino un niño, yo tengo un niño de 15 años, solo para el tiempo que te haga falta, no vayas alos serv.sociales que te investigaran y quitaran al bebe, lo digo por experiencia, llamame al tel 654564209 o directamente ecribe a mi e-mail y cuentame todo lo que deberia saber, es mas barato, te contestare rápido.
Hola, mi marido y yo junto con nuestra hija de 19 años, nos gustaría acoger a un niño o niña de donde sea durante algún tiempo en nuestra casa (acogida simple). Somos de Lleida y un niño de unos 7, 8 o 9 años estaría perfecto.
Soy una mujer soltera, con trabajo fijo de profesora,me ofrezco para acoger a niño/a de hasta 8 o 9 años. Vivo sola en piso alquilado en Pinto, Madrid , ofrezco estabilidad emocional, atmósfera de tranquilidad y tener las necesidades básicas cubiertas además de mucho cariño y amor. Mi edad es 41 años.
hola, soy mujer de 47 años, con dos hijos ya mayores,me ofrezco para acojer a un niño solo ayudarla en sus malos momentos, jamas me quedaria con el hijo de otra madre si ella no quiere,me parce terible, si es un bebe mejor, soy aux.de clinica de pediatria, he criado dos hijos, soy española, vivo en Mallorca, en un lugar donde hay trabajo, zona turistica, colegios,guarderias,playas,parques,un lugar muy bonito y estoy dispuesta a cuidarlo como si fuera mio, por el tiempo necesario.Tengo una buena cultura y posicion social, familia que me apoya en todo, si estas interesada en conocerme, escribeme un e-mail directo a lampra-desal@hotmail.com
Carlarus, cómo te ayudamos???? No recibimos aun noticias de ti
Hola soy madre soltera , les suplico ayuda, necesito una buena familia que pueda acoger mis hijos o uno de ellos, estamos en graves aprietos necesito trabajar y son tres niños que no los puedo dejar solos, no tenemos familia y sus padres nos abandonaron, las edades 6 meses, 10 años, 11 años Les suplico ayuda ya no puedo verlos mal pasando necesito trabajar lo que sea.
Estos programas son maravillosos, tanto para el niño como para la familia que los acoge, me gustaría tener mayor información de acoger niños, bueno yo tengo una hija de 10 años y le encantaría tener una hermanita pequeña, ella ya se canso de practicar con sus muñequitas, por favor estos programas hay en Lima - Peru.
requisitos para acogida temporal de menores?
hola soy brasileña tego 31 años madre de 2 hijos uno de seis y otra de 15 estoy interezada en acojer niños